viernes, febrero 28, 2025

Tuve 21 años y el mundo sonreía

 Tuve 21 años y el mundo sonreía.

Artemisa me bailaba y se reía por verse ridícula entonaba Mr. P M.O.S.H, Mr. P M.O.S.H, Mr. P M.O.S.H, Mr. P M.O.S.H. yo gozaba deliciosamente que le gustara y compartiera conmigo ese gusto culposo. Nos íbamos de la mano a recorrer parques. No me propasé con ella, ni ella conmigo, nos faltó malicia a ambos. —No me puedo quitar del pensamiento esa canción me dijo, y también otra, pero ya a su tiempo la conocerás.

 

Solo yo sé que la busqué en todas partes, pagaba yo puntualmente la entrada al cine, y ocupaba los mismos lugares que habíamos ocupado esa semana en que nos conocimos y enamoramos. Un día la volví a ver en una manifestación estudiantil, pero ya no éramos los mismos, pero si le hubiéramos quitado la costra a la cicatriz, hubiésemos vuelto a gozar dichosamente el juego del amor.

 

Una noche en que habíamos estado juntos escuchando el concierto de Real de Catorce en el parque Cinco de Mayo, Priscila estaba conmigo no sé si porque le gustaba la música de ellos o solo yo le gustaba. Si me había tenido, yo la había tenido, uno, dos encuentros, yo no veía la dimensión de la vida que ella tenía como expectativa allí me veía, me lo dijo con todas sus letras esa noche al concluir la velada. Acurrucados y enternecidos en uno de los muros de la biblioteca Pinche Esdras, en verdad nadie, nadie, óyeme bien, en el mundo nadie te va querer como yo. Francisco Céspedes. Todo es un misterio “Todo es un misterio, poderoso y místico, cuando vuela el alma, y encuentro tu destino, ligado a aquel camino, que acaba siempre pensando en ti.”

 

Me llamó a la estación con voz distinta, me pidió una canción, yo en realidad no supe que era ella, sino hasta que me lo dijo tiempo después —Y que canción voy a programarte, —Una que te recuerde a mi… —Vamos a escuchar de Leonardo Favio con su tema Fuiste mía un verano. No volví a saber de ella, solo tengo algunos flashbacks de su amable compañía y ternura, de esa búsqueda de protegerme, salvarme.  

 

Amanda me hacía frecuentes visitas sobre todo nocturnas y en ocasiones se quedaba hasta la madrugada en la que de forma atolondrada levantábamos sus prendas tiradas a un costado de la cama. Ella antes de llegar al trabajo, debía estar en su casa, ir por el outfit del día, no podía presentarse con la misma apariencia. Yo ponía de nuevo la misma música que habíamos oído la noche entera de fondo mientras dormíamos o nos amábamos. Luis Eduardo Auté. Alevosía. “Más que amor, lo que siento por ti. Es el mal del animal, no la terquedad del jabalí, ni la furia del chacal...Es el alma que se encela con instinto criminal, es amar, hasta que duela como un golpe de puñal…”. Y me alistaba también para irme al empleo y a la tarde volver a repetir la pregunta —¿A dónde vamos rubia?.

 

En su ausencia me dormía pensando que me llamaría a media noche, por eso tenía el celular en la mano, por si vibraba y todo eso. No recuerdo ya los detalles de aquel dramatismo de su alejamiento. Solo sé que me gustaba mucho su tez blanca y su cabello enmarañado al estilo de Janis Joplin.  

 

Estábamos andando en una de las calles de ese fraccionamiento nuevo, mi pequeño hijo y yo. Yo fui señalando algunas plantas, diciendo esta es Flor de Mayo, esta es Guanábana…esta no sé. Cuando me dijo papá que música está sonando a lo lejos, yo no escuché nada, volvió a insistir y me dijo óyela dice algo así como “pronto tienes que volver a mí”. No le di importancia.

 

Encontró la que buscaba y me dijo, nunca la había escuchado, pero que bonito canta —¿Quién es el artista? —Es Leo Dan, es un cantante argentino ya de edad avanzada—Que bonito, voy a ponerla de nuevo.

 

Por algún tiempo la estuvo escuchando, de allí pasó a otras de mi playlist, las programa todas, las conoce todas, es una versión mejorada de mí, hoy.  Él Tendrá sus propios momentos, y sus propios motivos para escuchar distintas piezas de su colección. Tiene 13, alguna vez tendrá 21.

 

Por lo pronto tengo 46 y el mundo sigue sonriendo.

 

 

#EsdrasCamacho

28/02/2025

jueves, febrero 27, 2025

Eres Arte

 

Eres arte

[Odiseas Posmodernas]                   

 

No me importa si no me llamas artista. Está claro que no me conoces.  Para ti puedo ser un incomprendido. La concepción que tengas del arte está aún construyéndose o la has construido con base a tus interpretaciones muy elementales.

 

Cuando escuchamos la palabra artista, algunos pueden pensar que es el que sobre un trapecio se avienta a otro, y cuando está a punto de caer en giro sorpresivo se engancha de otro, o lo atrapa al aire otro, o bien, aquel que desafía a la muerte metiendo la cabeza en la boca de un león o tigre amaestrado, para sacarla luego y pedir aplausos.

 

Se discrimina a los que escriben sin publicar, tocan un instrumento, pero no han dado un recital, pintan murales, pero no han ido a la escuela, esculpen, pero no conocen las técnicas, etcétera. El arte está más allá de eso, más allá de lo academicista, el arte es emoción.

 

Pero también hay que entender a quien no lo aprecia, no lo siente, no tiene empatía o sensibilidad. Que se va a hacer, como el oído que no escucha ciertas frecuencias, o como el daltónico que no distingue los colores con exactitud, así hay quien no lo identifica. Lo único conveniente en este caso es aceptar eso.

 

Haz una introspección en el bisbiseo que escuchaste cuando eras niño, el tarareo que tus papás o abuelos tenían a ratos rememorando un tema musical que les haya provocado una emoción sublime. Esa tara tarará o ese mmmmmmhh mmmmmmhmhmhmh es el efecto de una emoción desencadenada por un lugar y tiempo específico, el recuerdo, la añoranza, ese placer o dolor. Ahí está.

 

Ahora una pregunta central como argumento central.

A ti ¿Qué te da felicidad?  Piensa… aunque no hace falta pensar. Solo Sentir. ¿Que piensas cuando un ave se para en cualquier lugar y gorjea musicalmente, o los últimos rayos del sol al declinar ofrecen un panorama irreal en el firmamento, o la explosión de sabores en tu boca al probar un nuevo platillo?

 

Al cocinar, al jugar, al hablar, al escribir, al caminar, al practicar con concentración y elevación de espíritu la actividad que dominas o no dominas, allí estás creando arte. Tu puedes ser un artista, si en lo que haces olvidas, si entras en un mar de emociones y no reparas en el tiempo que te toma hacerlo, ni en la ganancia económica, allí está surgiendo el arte. Si lo que estás haciendo, te hace feliz.

 

Supón que ves a una persona que descansa con ojos cerrados, y lo que ves te sorprende agradablemente, ahí se está generando el arte, en tu interpretación. Hay un arte en la política, hay un arte en el espectáculo, en la paz y en la violencia, en la vida y en la muerte. Es normal que algunos no lo entiendan, ni lo conciban, es normal que el arte les sea indiferente. No les da felicidad. La felicidad de uno, no tiene que ser la felicidad de todos.

 

Si has experimentado la pasión, entonces también hay un artista en ti, aunque no lo comprendas, déjalo estar. Si es para ti, aflorará el arte, si no, no pasa nada. Hay un meme que dice “Tú eres arte” y de broma en broma la verdad se asoma, tu existencia es artística, sorprendente milagrosa, en cuanto te sorprenda eso, estás acercándote a la esencia de la creación.

 

Eres arte… hay que averiguar de que tipo Nomás.

 

#EsdrasCamacho

27/02/2025


martes, febrero 11, 2025

Un Tapachulteco por el mundo

 Un Tapachulteco por el mundo

[Odiseas Posmodernas]

 


Alguno de ustedes se ha hecho estas preguntas: “¿Qué está pasando enfrente?, ¿Más allá al norte, o más al oeste, o al sur? ¿Se sentirá igual el aire estando allá o, se sentirá así únicamente acá de este lado?, ¿Existirá un mejor paisaje o, extrañaré este en el que ahora me encuentro?

 

Yo sí.

 

Admiro a los que viajan, los que hacen libros, los que leen, hacen películas, pintan, moldean esculturas, construyen, danzan o componen música. Me parece que viajar es otra de las bellas artes.

 

Cuando estamos estáticos estamos en un capullo, cuando nos movemos, nos salen alas. Estas serán las que nos conduzcan a experimentar otras sensaciones, , otros aprendizajes y otras enseñanzas. Viajar es evolucionar.

 

En algún momento dejamos el hogar por necesidad, por mandato o exigencia, partimos con el dolor en pecho por la ausencia, esperando volver o quizá no, pero esa ruptura nos provoca un dolor temporal o permanente. Pero aquellos que viajan por turismo, o por vacaciones, están invirtiendo en su banco interno de conocimiento. Ese “banco oculto de ideas”.

 

Digo que admiro a los que viajan, porque están arriesgando. Hay un dicho que dice: “Arriesga para ganar” ¿Pero que se gana?, ¡Algo se gana! ¿O, no se gana? También podría ser que algo se pierda, pero pensemos en ganar, a todos nos gusta eso. Entonces el que viaja gana inspiración.

 

La voz del paseante es una fuente informativa de datos. Los testimonios que nos comparte un viajero son conocimiento, una crónica o un relato de un paseante es un documento histórico, del que cualquiera puede abrevar para hacer ciencia, para citarlo en investigaciones sociológicas, antropológicas o literarias.  

 

El que lee y el que viaja, tienen igual cantidad de cosas que contar, porque leer es viajar, pero el narrador que viaja tiene mayor credibilidad, su narrativa es testimonial no imaginativa.  Este es el gran atributo del libro que hoy nos presenta Hernán Becerra Pino en Motozintla con su libro “Un Tapachulteco por el mundo” editado por el Gobierno del Estado de Chiapas, a través del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes.

 

Es lectura recreativa, no académica. Son textos lúdicos, de sus asombros, sus temores, sus alegrías. Ayer leí algunas crónicas de sus viajes por los continentes y en algún momento subrayé un fragmento de su texto que me gustó, porque aprendí, un dato que tomaré en cuenta, en caso de que vaya yo a Grecia. Cito: En cualquier parte del mundo los automóviles que dan servicio público se llaman "taxis" con sus variantes.  Pero en Atenas los taxis se llaman "metáforas" porque te llevan del centro a la periferia y viceversa. Metáforas porque te trasladan de un lugar a otro. Interesante ¿Verdad?  

 

La última vez que le pregunté a Hernán ¿Cuántos países conoces?, me dijo que 120. Eso fue hace unos años, ahora ya habrá cambiado esa cifra. Les digo algo: “Pídanle consejos, tips, trucos, recomendaciones ¿Cómo se le hace para viajar tanto, cuanto cuesta y que es lo más importante?” ya sea que viajemos lejos o cerca, sus recomendaciones serán válidas, porque él conoce, él sabe, él ha ido y ha regresado con bien.

 

Por eso les invito a invito a leer luego a viajar y después a escribir es ahí donde está uno de los ingredientes de la felicidad. ¿Verdad Hernán?

Gracias.

 

#EsdrasCamacho

11/02/2025

martes, enero 14, 2025

Salud Guillermo.

Piensa en Cafe. 


A lo largo de tu vida ¿cuántas tazas, cuántos litros, cuántos sorbos cuentas?. 


Hay una buena reputación en torno a esta bebida, es aceptable, bien vista, es inspiradora. 

Es común. 


Teníamos una plática pendiente con Guillermo. ¿De qué podemos hablar con Guillermo?… de nada y de todo. 


Me encanta eso: “De nada y de todo”. No hay cosa que me generé estrés que el de tener una formalidad, una citación, en la que se tenga que argumentar, debatir, confrontar. ¡No!, la charla en sí misma es una convocación a consentir el alma. Andar por vericuetos verbales, abrir la inspiración propia para contagiarse de la otra.  En ese sentido, con cualquiera puedes tomarte una taza de café, pero no tendrás la misma experiencia. 


Yo he visto poco a Guillermo, poco insisto por nuestras ocupaciones. Nuestros intereses coinciden, la política, la sociedad, la ciencia, el arte, pero no nuestros tiempos y espacios. Sobre todo, ahora que él está en Comitán. 


Hay quien cree que la diferencia generacional es un abismo, yo no veo porqué, y tampoco creo en diferencias. 


De botepronto me dice: “no me junto con aquellos que con nostalgia expresan: en mis tiempos… en mis tiempos, mientras suspiran ¡Si estás vivo, estos son también tus tiempos!” Y asiento, porque esas simplezas son simplezas filosóficas lapidarias. Aquellos que creen que se entienden mejor con los de sus tiempos, están finteados, no tiene porque ser, ni no ser. 


Guillermo es ingenioso. Me revela su secreto… está siempre asociándose con jóvenes. Y, yo entonces le preguntó ¿Qué haces asociándote conmigo? Sabio responde: “La persona que es entusiasta, propositiva, la que sueña, planea, crea y transforma, siempre será joven, no se trata de la piel, de los huesos, se trata del espíritu, ambos somos jóvenes”. 


En algún momento me inquietaba que podríamos hablar con Guillermo, un hombre que ha dedicado su pasión al estudio de la sociedad, ha arrastrado la pluma para desentrañar el comportamiento del electorado votante, ha analizado y dilucidado las teorías sociales para diseñar estrategias de marketing político, a lo largo de su trayectoria me indica, ha obtenido el triunfo en 79 por ciento de las iniciativas que ha emprendido. 


Hablamos de todo y de nada, nunca nos pusimos serios, nunca hubo un silencio, ya al filo del cierre de la cafetería le digo:

Si te dieran elegir ¿Qué errores de tu pasado corregirías?

Ninguno, Estoy satisfecho, reconciliado y agradecido con todos. 


Sonriendo le estrecho como en un brindis, la sexta de las 7 tazas de café que nos bebimos esa tarde. 


En el momento no lo entiendo, ya después mascullo un pensamiento, con cualquiera puedes tomar café, pero no con cualquiera tendrás la misma experiencia. 


¡Salud Guillermo!


#EsdrasCamacho

14/01/2025


jueves, enero 09, 2025

¿Por qué tengo que tener metas?

Me hicieron la pregunta y, yo a su vez se la he hecho a mis conocidos, ¿Qué planeas para el futuro cercano?, que metas visualizas, que deseos estableces… y, yo así con la sorpresa enfrente y a 180 grados, ¿De qué, para qué, por qué? ¿Por qué tengo que tener metas? Eso es únicamente para los administradores o empresarios, creo.


Después de mi cara de circunstancia y siguiente evasión de responsabilidades, pasé a hacérselo a mis conocidos, y pasó lo que esperaba que pasara. De diez, nueve no tenía manera de responder o no tenía planes, ni propósitos, ni deseos, anhelos, ilusiones, o enfoque de nada. Y creo que es cultural, los latinos andamos así todo el tiempo: a la deriva. 


No es culpa nuestra. ¿O sí?, pero nos gusta que las decisiones importantes las tomen otros. Evítennos la fatiga de pasar por allí. 


Aunque pensándolo mejor, si, ¡si tenemos metas!, pero somos callados, introvertidos, meditabundos. Tenemos temor de que no se cumplan, por eso no las expresamos, o nos la guardamos para evitar el robo o la vergüenza. 


Y como sea, siempre decimos lo que todos dicen, ahorrar, estar saludable, bajar de peso, casarme o divorciarme. Lo difícil o fácil es personal. 

 

¿Qué se espera del año, o que se podría esperar de nosotros mismos? Un propósito es un deseo, una ilusión una meta. 


A veces una querencia, queda en solo quimera. ¿Cuándo pasa a la realidad?


Del año, espero se comporte a la altura de las condiciones. Nada de pandemias… aunque las pandemias como los juegos olímpicos o los mundiales deportivos son cada cuatro años, y… la anterior fue en el 2020. [Caramba!]. 


Ok, sigamos. 


El año traerá revelaciones, como todos los años, en sí lo que espero es que juegue limpio, honesto.  Sobrevivir se ha convertido en un triatlón o salto de obstáculos parecido a los que televisan en distintas plataformas de streamings, o como el juego de Turista Mundial, en el que tiras los dados y cobras o pagas impuestos a cada paso que das. Espero que el 2025 no nos traiga excesivos impuestos, con eso. 


Espero que pueda coincidir con gente amable, visionaria, empática, simpática, sencilla, honesta, que no aparezca ningún vendedor de espejitos que embauque incautos, que no se aparezcan bufones, impostores, embusteros en mi camino. 


Divertirme, consolarme, inspirarme, enamorarme, ayudar y hacer feliz a alguien, algunos o algunas, sin daños a terceros. 


Que lleguen a mi vida, tantos libros como personas, tantas personas como libros, con argumentos interesantes, con perfecto equilibrio de drama, comedia, filosofía y humanismo, que nos haga pasar emocionantes momentos de placer, sin caer en el pecado o en el delito. [ja ja]


Mantenerme en el juego, estar en la jugada. 


Amar. 


Estar. 


#EsdrasCamacho

09/01/2025


sábado, diciembre 21, 2024

Nuestro destino es rodar y rodar

 Encuéntrele lo positivo al mito de Sísifo


Tenemos la rutina de defecar, dormir, alimentarnos, trabajar. 


Nos acoplamos.


 Lo hacemos sin consciencia de que estamos en ella. Quien diga que no tiene rutinas está mintiendo. 

 

Los baños en día sábado, ir de compras a la plaza en domingo, tomarse un café de madrugada, llevar los trastes al lavadero después de haber comido, orar y agradecer, son algunos de rutinas que modelaron recientemente las vidas de nuestros antepasados. 


Muchas rutinas son esclavizantes y no permiten que veamos el milagro de la ocurrencia, por ejemplo, el milagro del amanecer, el atardecer, el milagro de que las olas del mar repetidas veces por cientos y miles de años estén haciendo su sonido, llegando a los limites de la playa; el trinar de las aves que están manifestándose en zonas arboladas, el sonido chirriante permanente de los invisibles grillos en nuestras habitaciones. 


Para quien tiene que acordarse de sus medicamentos, tomarlas a la hora exacta, cumplir la rutina hace la diferencia entre su efectividad o no. 


No nos enemistemos con la rutina, romper el consabido hábito positivo o negativo, genera desorden, y el desorden a su vez hará trastabillar sus emociones, y quizá extrañe la paz de la tradición. 

 

Toda rutina cuando es interrumpida nos enseña, nos cuestiona ¿Quieres el caos o quieres la rutina? …si analizamos con objetividad. Nos inclinaremos a aceptar el yugo de la tradición: nuestras necesarias rutinas.  Ame y agradezca sus rutinas. 


1.- Adquiera la rutina de saludar a conocido, y desconocidos, sin esperar retroalimentación. 

2.- Sonría a todo aun siendo falso, la sonrisa produce hormonas de felicidad. 

3.- Camine, eso de que se hace camino al andar, es metáfora, pero también es una verdad al pie de la letra. 

4.- Tenga la rutina de agradecer, agradezca que amanece, que respira, que ve y que es sensible al frío, al calor, al odio y al amor. 

5.- Aprenda, tenga la rutina de aprender, la vida aun está enseñándonos mientras tengamos aliento. 


Sísifo fue un personaje de la mitología griega, muy conocido por haber tenido un castigo por parte de los dioses. Debía empujar una piedra cuesta arriba por una montaña, pero, antes de llegar a la cima, volvía a rodar hacia abajo. Esto se repetía una y otra vez, de forma frustrante y absurda


Encuéntrele lo positivo al mito de Sísifo, empuje con agrado la pesada roca a la cima y vuelva el día siguiente a iniciar, olvidando que lo mismo hizo ayer. ¡Eso es la vida!


Aleluya José Alfredo: nuestro destino es rodar y rodar. 



#EsdrasCamacho




jueves, diciembre 19, 2024

Nos queda Jaime López.




[Odiseas Posmodernas]


En el altar de la música uno puede tener contrastes, ser super fan del pop y también de la cumbia. 


Puede que haya puristas que digan que ningún paralelismo hay en las corrientes musicales, que unas nacieron de la sombra y otras desde el perfume, solo quien vive la experiencia puede explicarse. 


En la universidad convivía con algunos compañeros que tenían muy marcados sus gustos. Los había que no escuchaban música en español, los que solo oían rock argentino y chileno, los que eran dark o punk (aún no existían los emos). Esos mismos al finalizar las rondas de bohemia trasnochadas entonaban “Me estoy enamorando” de la Mafia, “Fuiste tú” de los Temerarios y “Amor prohibido” del grupo Brindis.  


El soundtrack de nuestra vida en sus diferentes momentos está heredada de nuestros padres o tíos, hay canciones que se remontan a generaciones, y sus gustos son tradición familiar.  Yo venía de aquel hibridaje oído en casa en los ochenta. (Ya se imaginan Juan Gabriel, Chayito Valdez y/o Leo Dan). 


Adquirí una radiograbadora con cassetera y cd, gracias a la sugerencia de Celia, allí comencé a acompañarme por Luis Eduardo Aute, Joaquín Sabina, Javier Batiz, Oscar Chávez, Jaime López, Real de Catorce, entre otros. 


También yo soy un hibrido. Voy de lo estrambótico a lo refinado. 


Por las mañanas decía yo: “Más que amor, lo que siento por ti. Es el mal del animal, no la terquedad del jabalí…”, al medio día “Oiga, doctor Devuélvame mi depresión. ¿No ve que los amigos se apartan de mí?”, por la tarde “Te invento cada dia en mis sueños construyo un arcoiris sin color” y por la noche: “necesito callar, necesito...una anforita de blues”. 


En días pasados me enteré del fallecimiento del rockero tijuanense Javier Batiz; no le había concedido el momento al duelo. Hoy le estuve escuchando el último álbum, y aquel llamado “Me gusta el Rock”.


Por más que queramos exprimir el alma, y arrancarle elocuentes frases explicativas sobre cómo y porqué somos eclécticos en nuestros gustos, lo menos que se me ocurre decir es que nos hemos arropado de sentimientos una generación que sintió emociones comunes de la época y que nos influenció esa actitud. 


Y cómo ocurre cuando un escritor fallece y el orador dice, el mejor homenaje que podemos hacerle es leer sus libros, así con los artistas. Allí sigue rockeando un autor que va del calor a lo frío, de la cumbia al Funky y de lo ranchero al rock, pasando por la polka, la redova y el acordeón. 


No se olviden. 

Nos queda Jaime López. Es ese el de Chilanga Banda. “Corazón confesor de mis soledades, Valedor recordando y viniendo al baile”. No se olviden. 


Nos queda Jaime López.


#EsdrasCamacho


miércoles, diciembre 04, 2024

Más arte por favor

 Estoy leyendo la autobiografía de Woody Allen, “A propósito de nada”, me estoy divirtiendo mucho, he confirmado lo que todos suponen de este estrafalario comediante, escritor, dramaturgo y director de Cine. 


Nos cuenta que no le gustó la escuela, que siempre soñó con ser un vago, un eterno paseante, confiesa el drama de su madre que tenía que ir a la escuela a abogar por él para que no fuera reprendido, ni enviado a la sala de “niños especiales”, también cuenta que en una evaluación psicológica había salido sobresaliente, con un índice de inteligencia superior a la media, pero no era útil, no le servía para la normalidad que requerían de su persona. 


Voy en la la página 80 y, ya me ha caído bien, empatizo mucho con él, sobre todo cuando cuenta que le deslumbró “La Ilusión Viaja en Tranvía” de Tennese William, los diálogos entre los personajes, la frase “no quiero la realidad quiero la magia”. A partir de ahí como en un bucle, lo lleva a escribir chistes para comediantes y columnistas de prestigiados diarios neoyorkinos en su etapa universitaria. 


Nos cuenta también que le gusta el jazz, que aprendió a tocar el clarinete y que ocasionalmente ha ofrecido conciertos, con buenos resultados en teatros pequeños. 


En su narrativa siempre está explicando su personalidad insegura, la cual le llevo a leer libros de auto ayuda y visitar psicólogos, psiquiatras y terapeutas durante años, lo cual insiste, de nada ha servido. A sus 89 años sigue siendo el mismo con su peculiar sentido del humor sarcástico. 


Yo he visto pocas películas suyas, pero en todas está ese que dice ser, él y su personaje. 


Puedo imaginar su infancia, su juventud, su deseo de encontrar un lugar donde existir, sin tener que explicarlo, sin tener que ser útil y productivo a la vista de nadie: “¿Sabes cuál es mi filosofía? Que es importante pasarlo bien, pero también hay que sufrir un poco, porque, de lo contrario, no captas el sentido de la vida.


Le tengo tanta empatía, me digo que es el retrato del adolescente de todas las épocas, con esa energía que se desborda y que no cae bien en el acartonado estilo de los adultos sensatos, maduros, responsables, serios, donde insisten que la vida no es un juego muchachito. 


 Woody Allen es un desadaptado creando arte, arte para desadaptados. A mi no me parece que esté mal. Me agrada, creo que hay que darle no una sino todas las oportunidades a gente así, gente que elige un camino paralelo al establecido. 


Tengo un estudiante de bachillerato que es original, creativo, divertido, espontáneo, visionario, pero no entrega tareas, no las hace en clase, nos las hace en casa. Me ha dado muestra repetidas veces de ser un tipo listo, una persona con capacidad para enrolarse en el mundo estudiantil, pero que desperdicia el tiempo por estar en el ocio. Ignoro cual vaya a ser el resultado a corto o a largo plazo, pero me enternece, porque veo allí un potencial artista que quizá como les pasa a varios, terminará de mala gana aceptando el destino que puede conseguirse en una sociedad en la que el arte es innecesario. 


Caballeros y Damas, más arte por favor. 


Dicen que todos llevamos un niño en nuestro interior; ¿Qué le dirías tu a tu niño interior si pudieras?


Yo no llevo un niño interior, lo llevo al exterior, convertido en adolescente … y ¿Qué le digo?: ¡Tranquilo también esto ha de pasar! De alguna forma, todo esto que ves encontrará acomodo.  



 #EsdrasCamacho


04/12/2024


viernes, noviembre 29, 2024

Aforismos con el príncipe

 Un aforismo es un proverbio sencillo de pronunciar y de entender, resume una verdad propia de la circunstancia. 


Las hemos escuchado desde la etapa más temprana, se nos dijo: “El que mancha pared y mesa, demuestra su bajeza”; “Más sabe el Diablo por viejo que por diablo”; "El muerto y el arrimado a los tres días apestan". Nuestras lecciones más grandes de pensamiento las heredamos de nuestro entorno inmediato, son frases originales o repetidas que nos transmiten los mayores. 


Hay un deseo de protección en sus palabras. “No hagas lo que yo hago, haz lo que digo”, nos decía el maestro de sexto de primaria, que se iba a una esquina de la calle a fumar.  Nuestros padres y mayores, nos han educado con el ejemplo, pero también con la palabra. 


Solamente el tiempo decide cuales son las que nos servirán, o no, las que aceptaremos y a su vez las emplearemos para pronunciarlo nosotros a la siguiente generación. 


Cuando expresamos nuestros sentimientos al primer amor, somos poéticos, filósofos, y ensayamos con frases comunes: “Eres la piña de mis tacos al pastor”. 


Los conferencistas de motivación y superación personal, nos regalan enormes aforismos como “comienza fingiendo y terminarás siéndolo”, “En la vida, mucha gente sabe qué hacer, pero pocos hacen lo que hacen”, “El éxito es hacer lo que queremos hacer, cuando queremos, donde queremos, con quien queremos.”

 

Puede ser también la esperanza y la fortaleza, un argumento irrefutable. “Que el bien llegue a todos”, “Que lo Divino proteja al maestro y al estudiante”, “Llévame del camino de la ignorancia a la verdad”.


Los cantantes también nos comparten aforismos, ese estribillo que se queda en nuestra memoria y la coreamos por lo bajo o por lo alto, entusiasmados de apegarnos a la filosofía de la canción “Que te ruega quien te quiera, que yo no lo voy a hacer” nos dice el interprete de la Banda el Recodo, “Lo mismo, les tomo tequila o mezcal, yo le entro al pulquito, también al champán” vocifera en el Aventurero, Pedro Fernández. 


En estos días que se puso de moda don José José en mi hogar, gracias a la incipiente cultura musical de mi pequeño hijo, he podido descubrir y aprender diez aforismos en sus canciones. Aquí se los comparto. 


1.- Canción Amar y querer: “El querer pronto puede acabar. El amor no conoce el final”  

2.-Cancion Lo que no fue, no será: “Lo que un día fue, no será. Ya no vuelvas a buscarme”

3.- Canción si me dejas ahora: “Estoy preso entre las redes de un poema. Eres tú quien me puede ayudar o me condena”

4.- Canción Lo dudo: “Anda y ve. Te está esperando. Anda y ve”

5.- Canción Almohada: “Pero todo pasa y a los sufrimientos, como a las palabras, se las lleva el viento”

6.- Canción Gavilán o Paloma: “Hay que ver cómo es el amor Que vuelve a quien lo toma, Gavilán o paloma”

7.- Canción Lo pasado, pasado. “Ya lo pasado pasado, no me interesa (el ayer)”

8.- Canción El triste: “Qué triste todos dicen que soy. No saben que pensando en tu amor, en tu amor. He podido ayudarme a vivir”

9.- Canción Amor amor: “Amor, amor, Que te pintas de cualquier color. Tan profundo como el viento. Tan lejano como el tiempo y tan cierto como el sol”

10.- Canción Me basta. “No quiero saber quién es tu dueño dame lo que tú me puedas dar corazón, que yo lo acepto”


*¿Algún otro? *


#EsdrasCamacho

29/11/2024


viernes, noviembre 22, 2024

Una sonrisa significa mucho.

 Una sonrisa significa mucho.

Hay quien no sabe reírse, ni de sí mismo, ni de algo. Si hicieran un recuento de las veces que rieron sería solo cuando nacieron y un día le hicieron mohines y/o cosquillas.  No sé que representan, solo sé que se percibe el temor, el rechazo, la apatía, el desinterés. Un rostro inexpresivo es una fortaleza. De esos ocupan para cobrar a los deudores o para atender en las ventanillas de instituciones burocráticas.

 

Reír no le es necesario, porque pierden la compostura, la seriedad, la autoridad.

 

Estoy seguro que rieron, que, en la vida, no muchas, quizá, pero si algunas ocasiones experimentaron ese placer, algo les hizo saber que era ilegal, inmoral o que engordaba, porque dejaron de hacerlo.

 

Cuando trabajé en una institución educativa de mucho caché, catego y alcurnia en Tuxtla Gutiérrez, se distinguió una niña estudiante de bachillerato que, aunque tuviera muchas ganas, no reía, para molestarla sus compañeros parodiaban distintas escenas de películas o superhéroes, payaseaban y ella incólume pasaba de largo. Un día en que revisaba sus tareas, me dijo que no reía porque no quería que le salieran arrugas, y por eso cuando era inaguantable sus ganas de reír, lo hacía con la comisura de sus labios en forma de o, diciendo oh oh oh oh oh. Cuanta tortura.

 

También por esos años, una compañera de trabajo, inteligentísima en la universidad, andaba siempre con el ceño fruncido, amargueaba cualquier desliz o intento de cotorreo, fuese del color que fuese.

 

Hay otras que son como edecanes de agencia de autos deportivos, enzapatilladas enseñan el talle largo, la esbeltez de las costillas, la cimentación de sus tobillos, el torax erguido y combativo, y la boca cerrada a niveles caricaturescos, como si le hubieran dicho que en boca cerrada no entran moscas.

 

¿Qué necesidad de andar siempre serios, porqué actuar como busto de yeso de  héroe de la independencia?.

 

No me las imagino bebiéndose una cerveza, viendo una película o haciendo el amor con esa cara, ¿Por qué entonces parece que es la única que tienen todo el tiempo?

 

También hay hombres malencarados que atemorizan, ahuyentan a aquellos ingenuos que desean interactuar, cuando es muy necesario responden con esa mala cara que grita, además soy malo.

 

Me acuerdo del grinch. El Grinch (película de 2000 protagonizada por Jim Carrey) El Grinch no reía porque su corazón estaba dos tallas más pequeño, lo que simbolizaba su falta de amor y empatía. Vivía lleno de resentimiento y amargura. Su incapacidad para comprender y compartir la felicidad de los demás lo mantenía atrapado en un ciclo de soledad y negatividad.  

 

Yo procuro reír porque es saludable. Se reduce el estrés, se fortalece el sistema inmune, se generan vínculos con otras personas, estimulas el cerebro y el corazón. Rio, aunque sea fingido.

 

Y también hay gente a la que le gusta la marihuana. Porque hace reír.

Me han dicho.


jueves, noviembre 21, 2024

¿De que no quiero hablar?

 

¿De que no quiero hablar?

 

No quiero hablar de las preocupaciones.

De las vidas que no tuve, ni tendré.

No de responsabilidades, arrepentimientos, mortificaciones

No hablaré de la rutina, de la arrogancia ajena, de mis heridas internas.

No del pasado nostálgico, no guardo las ideas porque no las tengo.

 

No de ellas, las punzadas vividas.

No de reyes, ni reinas, fantoches, pueriles.

 

¿De que más no quiero hablar?

De lo decepcionante que he sido para varios

De mi formalidad en los años presentes.

No de la escuela, ni de ninguna otra cosa semejante.

Ni de mis influencias, malas compañías, no de mis secretos –Porque no tengo–  

 

Ni estadistas, astros, comentaristas.

Ni de reencarnación o trascendencias.

Ni límites, ni fronteras.

 

Un tranvía espera por nosotros.

Mientras nos distraemos.  

 

Las llamas del arte están encendidas

Yo no quiero hablar más que de eso

De lo eternos que nos creemos y que no somos.

Descartamos por trivial, aburrido y desesperante.

 

El frío que nos habita y la ternura del polvo.  

 

De eso quiero hablar.  

jueves, noviembre 07, 2024

¿Conoces Gente así?


 

¿Conoces gente así?

En el mundo hay micrófonos y altoparlantes

Hay seis mil millones de habitantes

Hay gente ordinaria y gente elegante

Pero, pero, pero

… No hay nadie como tú

-          Calle 13

Vengo a la computadora y … ¿Qué venía yo a hacer?.

Bajo por un café y me distraigo, subo y vuelvo a bajar porque el café se ha quedado en la cocina. Llego y me entero que hacen falta tortillas, pero me falta también efectivo para pagarlas, debo de ir al cajero para hacer un retiro, pero no sé donde dejé mi cartera, yo no sé donde la dejé, no le he dicho a nadie, pero llevo casi una semana que no sé donde la dejé, debe de estar por allí, por allí también debe de estar la copia de las llaves de la moto, estoy usando las llaves de repuesto, pero si extravío estas, a fuerza debo de encontrarlas. Y con el efectivo, lo resuelvo haciendo retiros sin tarjeta, el problema es que a veces tampoco encuentro el móvil.  

 

¿En que estaba?... si, que estaba en la computadora, y que venía a leer y/o a escribir, pero antes quiero escuchar algo de música, ¿Qué música?, lo de siempre o algo nuevo. No debo dejar que la aplicación me domine, pretende saber mis gustos, si pongo algo que es balada pop, me ofrece toda la onda noventera, y ochentera, claro sabe mi edad. Cree que yo oigo lo que oyó mi generación, pero no es así, mientras todos oían lo del momento, yo estaba en otras esferas.

 

Soy ecléctico, son holístico sincrético, sintético, equidistante.

 

Si pudiera hablar la computadora, si pudiera decirme lo que de mi sabe, lo exasperante que puedo ser, cuando la enciendo, y la abandono, salgo a dejar a mis hijos y esposa a la escuela, vuelvo, y en vez de sentarme de nuevo a lo que estaba yo haciendo, me acuerdo que tengo una lectura pendiente, uno de tantos libros que no he terminado, son tantos y tantos, son pirámides de libros que van de la altura de la computadora en el escritorio hasta el suelo, a veces lo subo al colchón, pero luego cuando me duermo lo paso a la mesa de la compu, pero cuando vengo a la compu, lo paso al suelo, porque ya no hay espacio en el librerito que tengo aquí en el mediano cuarto,  por si se ofrece leer algo pronto.

 

Abro el libro, y pienso, que música puede acompañarme a leer ¿Música clásica, Blues, rock marimba? No mejor nada, leo. Es una crónica de Juan Villoro, está hablando de que hace un viaje y en el aeropuerto de una ciudad del norte, se ha subido a un avión de hélice, ignoro si explica en su crónica, porque lo aborda, entiendo que va a Ensenada, estoy leyéndolo, y siento que algunas cosas se me están pasando por alto, no pasa nada, es así, siempre ha sido así desde siempre leo y se me pasan detalles, puede ser que mi cerebro los omita, los discrimina, porque sabe que no es necesario que los recuerde, confío en mi intuición de encontrar el tema central, el conflicto central, la savia, el jugo, el oro más pulido de la historia. Villoro reseña de una mujer que se le sienta a un lado a pesar de que le han dicho que no deben de sentarse donde quieran, si no donde les asignen para equilibrar el peso.

 

El hecho es que está leyendo un libro. Si es un libro que se llama “El día de todas las almas”, como va vestido de negro y sobresale su cuello blanco al final de su suéter negro, la mujer que va a su lado, cree que es sacerdote, y le hace una pregunta con fines espirituales.

 

De inmediato fui a la computadora, la que estaba encendida desde temprano, pero no había leído ni escrito nada, primero porque fui a dejar a mis hijos, segundo por que olvidé el café, tercero porque me distraje buscando una canción, y luego me puse a leer. Aquí hago una pausa porque puse a cocinar algo en la estufa, no debo de olvidar eso, de lo contrario se irá por la borda la comida del día.

 

Después Googleo el libro que está leyendo Juan Villoro y lo intento comprar, pero no es posible, porque por azares de la tecnología, no registra bien mi ubicación. En fin, recuerdo que quería escuchar algo de música, voy a poner a Rockdrigo.

 

A falta de tener con quien charlar, converso con mi alter ego, y le digo:

–¿Te acuerdas de la entrevista que vimos que le hicieron a Guillermo Arriaga?

–¿Cual entrevista?

–La que vimos apenas, y él habló del trastorno de Déficit de Atención que ha tenido desde siempre, y como ha lidiado con eso.

–Es cierto ya me acordé, por eso empatizo mucho con él, con todos los artistas.  ¡Que difícil ha de ser artista! Que difícil ser disciplinado.

–Por supuesto, pero así es esto.

 

Vuelvo a sentarme frente a la computadora, en la hoja en blanco. ¿Qué venía yo a hacer?

 

¡Mejor me voy a la cocina!

La computadora puede esperar.


#EsdrasCamacho

martes, octubre 29, 2024

La muerte no es cruel

La muerte no es cruel

[Odiseas Posmodernas]

 Cualquier respuesta que digas a tus entrevistas son atinadas, sobre todo las más espontáneas y erráticas, esas son las verdaderas. Si tropieza uno al hablar, es porque tropezamos al pensar. 


En una entrevista que me hicieron, respondí a que me inspira, dije sin pensar que la muerte, –¿Q ti, que te inspira?, respondí– A mí, me inspira la muerte. 


Supongo mi interlocutor esperaba las típicas frases de frases positivas que ensalzan la gentileza, la cortesía y la felicidad. Eso sería decir cosas obvias. 


La mayoría, buscando encontrar el significado de la existencia en el espectáculo arrebatado de las masas, el carnaval, y otros en la mansedumbre conociendo lo nos comunica lo visible, pero también lo invisible.  Me motiva haber construido como castillos de arena en el mar, una familia, amistades, creaciones artísticas, aunque alguna vez solo sean polvo, olvido.  


La muerte no es cruel, es solo una orilla del océano en el que inmersos o no, estamos descubriendo. 


El misterio de la muerte nos hace, amarla, respetarla u odiarla, pero nunca serle indiferente. 


Hay temor por la muerte

tristeza de morir

ira

Pero también hay fascinación. 


En el cuento “Macario” Bruno Traven escribe una frase metafórica, pero real: “"Cuando nacemos ya traemos la muerte escondida en el hígado o en el estómago o acá, en el corazón, que algún día va a pararse”.  En versos de variados temas musicales la muerte se aborda con resignación y con sorna, se concluye diciendo “A mí, no me importa nada, Pa mí la vida es un sueño”. 


No me acuerdo quien expresó que sería aburrido ser inmortales. Pasarse la vida sabiéndolo todo, comprendiéndolo todo y rutinariamente hacer u, observar, cualquier cosa. 


Si ya lo sabemos ¿Por qué nos sorprende?  La muerte es la otra cara de la moneda, la sombra de la luna, lo que no sabemos de la luz.  Donde hemos de pasar más tiempo, lejos del desamor, del hambre y la soledad.  Deberíamos pensar en eso, en la satisfacción de la paz. 


El artista, ya lo dije en otro post, intenta salvar la vida de su fin, pero no lo logra y por eso se pone a crear, buscando que no se olvide [Alguien] que un día existió.  


Pero dicen que hay almas que no descansan en paz… ¿Por qué será que dicen eso?. 


Por eso me es interesante. 


La mía y la de todos, tan nuestra, nuestra muerte nuestra, de cada día.