La procrastinación es un deporte extremo.
¿Qué es eso de la procrastinación?.
¿Por qué consultar en Wikipedia o en cualquiera enciclopedia?, mejor me autoentrevisto.
—
¿Qué significa realmente procrastinar?
«Mi primera respuesta es la risa, es la sensación de que yo
debería tener una leyenda escriba sobre mi playera negra, así en letras
grandes, presidente del club de los procrastinadores».
—
La procrastinación es un deporte extremo, es el
aplazamiento de una tarea, para que casi al final y en medio de un stress singular,
reconozcas que estás en un problema sino cumples el deber. Entonces con esa
mortificación o sufrimiento pones manos a la obra.
Todos, supongo conocen de que hablo cuando hablo de ese
tema. Es ese hábito antiguo y persistente de aplazar lo urgente, de dejar para
mañana lo que exige atención.Aunque mi caso es moderado, he visto gente que
sufre y no para de sufrir por pagar las consecuencias de su falta de acción
responsable hacia tareas impostergables. Yo he aprendido a tragar sapos, para
que no me ocurra la mortificación de que se me acumulen responsabilidades
engorrosas.
—
¿Cuáles son las razones del procrastinador?
—
En la mayoría de los casos, no hay una que se
sostenga en los fundamentos de la racionalidad. Se procrastina con la idea de
embellecer y perfeccionar el producto esperado. O la creencia de que es
importante, pero no urgente. ¿Por qué invertir energía en aquello que no tiene
un propósito real, consciente, efectivo para mí?.
—¿Será que el procastinador, engendra
a otros procrastinadores?
—No. Eso depende de la motivación
y estimulo tanto de padres a hijos. Hay hijos extremedamente efectivos, de
padres evasivos y/p procrastinadores.
—
¿Tú qué has procastinado?
—
Principalmente la muerte, quiero que ese tema quede
al final. Jajaja. No lo recuerdo, procrastino hasta en mis recuerdos, eligo no
sentirme culpable por lo que no hecho, aunque sé que ha habido proyectos que no
he realizado, porque no ha estado todo en mis manos. Por ejemplo, he querido
hacer más entrevistas, más cápsulas informativas que aborden la historia de la
ciudad y su evolución, pero de pensar en lo complicado que resultan algunas
tareas de organizarme, plantear la entrevista, crear, el guion, la grabación,
la postproducción y de saber que lo tengo que hacer solo y de pensar que a lo
mejor a nadie le interese, me deprime y lo dejo pasar. Puede ser también que me
falte enfoque. Por allí leí y se me quedó grabado que en promedio un ser humano
dispone en promedio entre 3,900 y 4,200 semanas de vida, así que de pronto
elijo invertir eso en únicamente lo que me gusta. Y así.
He estado procrastinando Detonar la explosión
de mis talentos ocultos, la conclusión de una novela, la creación de guiones, la
realización de cortometrajes…No sé qué más.
La sociedad se divide entre los que hacen, los que piensan y
los que procrastinan. Todos se señalan por estar en el lado equivocado, pero el
procrastinador tiene una ventaja: se halla en el medio, no actúa, pero tampoco
yerra.
Antes esta conducta se veía mal, era más censurable.
En un relato bíblico del Antiguo Testamento, Dios le dijo a
Jonás: "Ve a Nínive a evangelizar". Jonás aceptó, pero lo cambió por
una ocupación más entretenida y, como castigo, terminó siendo tragado por un
pez.
En la era de las redes sociales, todos pertenecemos a la
misma especie. Un adolescente (y un adulto) promedio suele procrastinar sus
deberes, sobre todo si está enganchado viendo seguidillas de videos en TikTok.
Pero procrastinar responde a una tendencia, (planeada o no)
de los tiempos actuales. Antes se
consideraba pereza, un trastorno. Llegué a creer que yo era el único perdiendo
el enfoque en el barco donde algunos sí eran perfectamente rentables, efectivos
laboralmente. ¡Pero por los cielos, señorita! Todos estamos extraviados ahora. No
es ficción ni profecía conspiranoíca.
El filósofo Estadounidense Noam Chomsky, lo reveló en sus
claves para la manipulación mediática: “Mantener al público ocupado, ocupado,
ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja […]” (https://www.nodo50.org/ciencia_popular/articulos/Chomsky.htm)
Alguien está ganando con este Canto de Sirenas de la
búsqueda de dopamina.
—
¿Quién o quiénes son ese alguien?
—No lo sé, dímelo tú.
—¿Algo más que te gustaría
agregar?
—
Si tengo mucho que agregar. En el pecado
llevamos la penitencia. Tengo un escrito que habla de eso.
—
Perfecto, ¿podrías compartirlo?
—
Mejor después.
—
¿Porqué?
—
Porque no soy un filósofo y esta no es una entrevista con fines
académicos. Bye.
—
#Esdras Camacho



