martes, abril 01, 2025

Cabralidades

  


De cuando en cuando me gusta escuchar a Facundo Cabral, su soberbia intelectual es de una sencillez diáfana.

 

Si predica, si moraliza, pero también te deja en la oportunidad de hacer lo que quieras, porque aunque se pone como ejemplo, también sabe quitarse a tiempo.

 

Nunca estuve en sus conciertos, sé que estuvo en Tuxtla Gutiérrez, no sé cuantas veces puede ser que haya sido solo una, pero recuerdo que se presentó con Alberto Cortez en no sé que espectáculo, creo “cabralidades”.

 

“No soy de aquí, ni soy de allá” o “Este es un nuevo día” son dos de los temas más recordados, pero tiene otros temas fantásticos, en todas sus melodías, habla de la felicidad, de la libertad, de la espiritualidad, y del agradecimiento a un ser supremo.

 

Uno escucha a Facundo y no puedes ser indiferente a menos que tengas que se tenga una negación rotunda a la vida.

 

En uno de sus múltiples monólogos, dice: “Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Además, el universo siempre está dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias. Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos, por eso hay que cuidarse del que no canta, porque algo esconde.”

 

Hay que escuchar a Facundo despojado de prejuicios, con el espíritu sereno, dispuesto a encontrarse frente a un hombre que ha sufrido y ha gozado en iguales circunstancias que cualquiera, pero que ha cosechado reverendas epifanías de cada uno de sus yerros y tropiezos, y los comparte al que esté preparado para oírlo, porque siempre es cierto: “Cuando el alumno está preparado, aparece el maestro”.

 

El estudio de la historia nos habla de “Juglares” en la edad media que divulgaban noticias, y compartían narraciones, al tiempo de hacer malabares para entretener a su público, usando siempre un lenguaje vulgar para conectar pronto con la mayoría. Los juglares no siempre han sido bien vistos, por eso ya casi no hay, por promover el pensamiento crítico, tan ausente y tan peligroso siempre.   

 

Facundo interpretaba folk, balada, música de protesta, esa que aborda temas como la opresión, la corrupción, los derechos humanos y las luchas de los sectores marginados.

 

Juglares como Facundo, no siempre han sido bien vistos por las clases altas por hacer sorna de las mismas, se les desdeña por su habilidad de informar y entusiasmar a las masas, provocando el pensamiento crítico.

 

Recomiendo: "Este es un nuevo día”, “Levántate y anda", "Pobre de mí patrón”, “No estás deprimido, estás distraído".

 

Hágale un espacio en su playlist. Facundo nos aterriza y nos eleva constantemente y  lo mejor…se ha quedado siempre presente como el Dinosaurio cuando se despierta.

 

Si ya lo escuchaste platícamelo, y si no, anímate, y me lo cuentas.

 

 

#EsdrasCamacho

01/04/2025

 

 

viernes, marzo 28, 2025

Salud Maux

 


Otra de las personas con las que tengo plática para concluir y empezar mil ocho mil mundos es Maria Auxilio. Maux. 


Hace décadas mientras cursaba la licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la UNACH llegábamos al teatro de la ciudad los estudiantes de la universidad y hacíamos antesala en los escalones, mientras iniciaban las funciones de la muestra internacional de cine, ella llegaba sola o acompañada, pero al instante ya tenía con quien hablar del contexto o del Director, de la escenografía, de la temática de la película. Yo no me acercaba porque estaba en mis propias ondas. 


Ya como profesor de asignatura en la Universidad del Valle de México en Tuxtla, coincidimos de forma azarosa en la sala de computación, así como si me conociese me hizo la advertencia de que vacunara mi USB, después de usar alguna de esas computadoras. 


Nos hicimos amigos y nos hemos acompañarnos, algunas veces de manera telefónica en una charla que pretende solo ser un saludo sencillo y se extiende platicando de cosas en común como procrastinadores profesionales. 


Yo iba a su casa a leer ediciones recientes o atrasadas de periódicos como El País de España y Le Monde Diplomatique de Francia, al tiempo de oír jazz, blues y rock. Me gusta su charla porque, aunque es de un amplio bagaje cultural lo tropicaliza para hacerlo entendible a cualquiera. 


Ha presentado distintas exposiciones fotográficas en el estado, en el país y en el extranjero. Le he visto pocas, pero las pocas fotografías que le he visto, me han dejado impresionadísimo.  


Conozco alguna de sus facetas, no ha habido suficiente tiempo para conocer las demás. Sabe de Sociología, psicología, filosofía, poesía, fotografía, medicina ancestral, yoga y quien sabe cuantas cosas más. Gracias a ella he descubierto excelentes intérpretes, grandes autores, magnificas películas. 


Me ha compartido y he aprendido a entender su sentido de la amistad más allá de las simples expresiones retóricas, una amistad es empatía y atención, tan difícil en estos tiempos.



No nos habíamos visto, hace días estuve en San Cristóbal y nos pusimos al día. Tuvimos oportunidad de desayunar en su domicilio, hacer un paseo a un parque temático, una cafetería temática, una antesala en el parque central y la deliciosa comida asiática con dos o tres kombuchas. 


Sigue siendo leal a ella misma, sigue siendo la que traté hace dos décadas. Una artista apasionada, critica, rebelde, propositiva, humana, generosa y alegre. 


Hoy le llamé, conversamos unos minutos, me hizo sugerencia de algunas películas que ha visto, me ha puesto al corriente de sus proyectos, concluimos y al colgar, me di cuenta que hacía falta que siguiéramos hablando más, había muchísimo más que contarnos. 


Será Pronto. 


#EsdrasCamacho 




domingo, marzo 23, 2025

Parece que va a llover

 

Parece que va a llover

 

Habían hecho una exploración fotográfica durante la mañana, era hora de volver, cada uno en su motocicleta. La carretera era blanca…no amarilla… no anaranjada. ¡Si! anaranjada como los lentes que llevaba Joaquín.

 

Era mediodía y habían gastado las pilas de sus cámaras fotográficas.  

 

Joaquín sintió sed, pero no dijo nada, se lamió los labios y encontró el sabor a sardina de lata que habían comido recientemente.

 

Algunas veces se adelantaba Eduardo y otras Joaquín, pero siempre estaban buscando coincidir., como los actores en la película aquella donde cantan “Parece que va a llover, el cielo se está nublando…”. Pero no, no iba a llover, el sol caía a plomo.  

 

En los oídos de Joaquín se había tatuado una música extraña, era una música de fondo proveniente de algún lugar. Vio las montañas y al instante escuchó que Eduardo dijo, —Estas montañas he recorrido yo con mi moto, una carabela 110, de los años ochenta. Me da gusto que nos estemos acompañando ahora en este 2025. Hicieron un alto, se dieron la mano y continuaron.

 

—En cuanto lleguemos nos tomamos un refresco. Pronunció Eduardo.

 

«¿Qué cambios habrán tenido estas montañas en cuarenta años?» pensó y la música se intensificó. Eran violines, le estaba comunicando paz y por momentos ansiedad.  ¿Se preguntó que pasaría si en vez de acelerar con la mano acelerara con los pies?, ¿Habrá motos en las que se aceleren con el pie, como las motos acuáticas? Al instante recobró conciencia, había transcurrido uno o dos kilómetros sin estar consciente, las ruedas estaban girando, había estado haciendo los cambios adecuados, iba y no iba, estaba atento y a ratos ausente al camino.

 

«¿Por qué me estoy desconcentrando?», pensó. La música cambió de ritmo y se acordó de aquellos años en que tuvo tres amores a un mismo tiempo y a riesgo de convertirse en cuatro, solo que el último no alcanzó la importancia. Imaginó la pantalla dividida en cuatro extremos, izquierdo superior, derecho superior, izquierdo inferior, izquierdo inferior. En uno de ellos estaba Fanny que le había dicho, voy a esperarte siempre, tu siempre serás mi papito, así le decía, decirle papito era una señal de amor erótico. En otro cuadro, vio a Marisa con sus pelambres rubios de espalda sobre una embarcación el horizonte se acercaba en un zoom, le hablo diciéndole, “Qué bueno que no te fuiste”, pero si se había ido, no se había quedado con ella, hacía tiempo que habían concluido su relación sentimental. En el otro cuadro, los papás de Angie, le estaban diciendo “si es tu elección quédate con él, pero que se haga responsable, el asunto es mediante matrimonio”, y en el último estaba él llegando a una ciudad sin saber a quién de las tres ir a ver primero.

 

Pero nada de eso era real. Él seguía sobre la moto conduciendo con extraña estabilidad, pensando «¿Por qué es necesario la cadena pensó, podría darse la ocasión que fluyese y las ruedas rodasen solo con la energía del pensamiento»?

 

Encontró a Eduardo a una distancia cercana, se detuvo. Levantó el visor de su casco para escucharle.

 —¿Qué tal estuvo el viaje?

 —¡Alucinante!

 

Descendió de la moto y la música cesó por un momento.  Caminaron juntos a la refresquería.

 

#EsdrasCamacho

23/03/2025

jueves, marzo 20, 2025

No te acordabas

 


No era para siempre eso hoy lo tienes claro. Piensas cuando te ves convertido en mayor. ¿Me ves de repente algunas veces?... ¿Qué piensas? ¿Cómo te me imaginas?

 

Aquellas tardes en las que te pasabas viendo el techo, mientras las luces de la tarde  proyectadas desde la ventana, evolucionaban de amarillas, naranjas, celestes, purpuras, azules y negras, mientras ocasionalmente llegaba la lluvia y era el escenario perfecto, tú con los brazos en cruz sobre tu cama, oyendo “Rides of the storm”.

 

Tuviste veintiuno, luego llegaron los veintitrés, los veintisiete, los treinta y tres y los cuarenta están pasando muy bien. Alivianado ¿verdad?

 

Debo reconocerte, decir que te han salido bien las cosas, que me estás dando una lección a mí, tu yo de joven, ese que no veía con nitidez tu futuro, ni el de nadie.

 

Si, nihilista te queda muy bien, no anarquista, más que creer que hay algo injusto, es mejor no creer en nada. Por Dios, cuanta imprudencia, cuanta inconformidad, cuanta desobediencia.

 

¿No te acordabas?

 

Quisiera decir que te costó hacer amigos, pero no es cierto, tienes varios y muy buenos. Pero en aquellos días, tu mirada lapidaria cercenaba de raíz los hipócritas, los cretinos, si es cierto te golpeaste algunas veces, pero accidentalmente, porque vivir es estar en un eterno trampolín, algunas veces logras hacer una pirueta circense que merece los aplausos y otras sales volando al vacío.

  

Eras retador, insoportable. Elegiste de todos los caminos el más espinudo, que manía esa de elegir lo insospechado. “no quiero cometer los mismos errores de todos” pronunciaste con soberbia, y tu interlocutora te aterrizó diciendo —No quieres cometer los mismos errores de los demás. Quieres cometer otros. —Sí, así mismo.

 

Tu falta de visión, ambición, tu falta de disciplina, tu personalidad sinvergüenza. Cuantos desencuentros te hubieses ahorrado, con un tantito de mesura y prudencia. Te gustaba decir de ti mismo que eras un caballo desbocado y solo la soledad te daría sosiego… y ciertamente así fue.

 

Aquella frase que alguien pronunció diciendo “la juventud es una enfermedad que se cura con el tiempo”. Déjame decirte hoy, ¡Cuanta salud tienes!

 

¡No sé cómo lo hiciste!, pero te salieron bien las cosas. ¡Eres lo mejor que te ha pasado!

 

Seguramente es satisfacción lo que experimentas hoy al verte a ti mismo convertido en ese que ves. Quizás seas mayor.

 

Quizás tengas futuro que contar.

viernes, marzo 07, 2025

Ayer bebí demasiado café…

 

Ayer bebí demasiado café…




Como había de ser en la compañía anfitriona de un tenor de la escritura.

 

Un viaje el insomnio, no dejé de pensar en la última escena, voy a las viandas del parque central y mientras ceno unos tacos suaves, de fondo tengo una orquesta de marimba tocando supongo las últimas piezas, música de antaño, pasan de las diez y media de la noche y si que hubo fiesta.

 

Hace algún tiempo, mientras estudiaba el bachillerato suponía que estudiaría la universidad en Comitán, pero no fue así, la carrera que buscaba no estaba acá.  Entonces no hubo quien me presentara, nadie me hablo de ella, yo la descubrí, yo que de paso a Tuxtla en el autobús, decía, un día vendré.

 

Será la memoria de aquella película de Woody Allen, en la que por las noches en cierto lugar en un alucine se encuentra con Picasso, Hemingway, Dh. Lawrence, etcétera y mi arrebato sostenido recorriendo sus curvas. Vengo cada que puedo a extraer como los mineros, un tanto de iluminación, todos deberíamos tener un romance en la vida así, como yo lo tengo con esta ciudad.   

 

El aroma de la flor de durazno es una exquisitez, más si es por la mañana, en ayunas, y los rayos de sol que van iluminando las tejas de los techos, como las olas del mar cuando van ganando terreno.

 

¿Qué sigue?

 

Desayunar claro.

 

Una de mis personalidades, la bufonesca me ha dicho, imagínate que te dijeran ¡Calle Para siempre!  

 

 Me demoro viendo los entresijos de las piedras en las calles de la ciudad, acordándome de aquel relato de Rosario cuando fue niña y piensa que una de las bestias de carga al verle sus bracitos tan delgados pasar cerca de su hocico, en vez de morderla, se iban a reír de ella.

 

Entonces ¿Qué embrujo me trae?... hasta acá.

 

Busco el fantasma de Rosario, el de su Nana, el de Mario, quiero decirles, no permitan que la realidad nos despierte, que no me avergüence de este arrebato que hoy escribo como testimonio.

 

Y, yo que junto mis ahorros, de poco en poco para venir acá, para amarte, porque quizá haya otros que lo hagan también, a ver quién se cansa primero, si ellos, o tú, o yo.

 

Hay una eternidad para nosotros.

 

Voy a casarme con Comitán… no en Comitán,

 con Comitán,

 y tendremos muchos comitecitos,(as).

 

 

Me gorgeas

Me viertes

Yo te suspiro

Yo te encamo

Te bebo

Tú me fertilizas.

 

 

¿Y si me lo encontrara… será que me quisiera Rosario, no diría que tengo una cara igual que todos?  ¿Y se fuese brincando, viendo otros rostros?

 

Digo esto mientras deambulo absorto sus calles y contemplo su majestuoso espíritu blanco exhala el horizonte.  

 

07/03/2025

 

#EsdrasCamacho

viernes, febrero 28, 2025

Tuve 21 años y el mundo sonreía

 Tuve 21 años y el mundo sonreía.

Artemisa me bailaba y se reía por verse ridícula entonaba Mr. P M.O.S.H, Mr. P M.O.S.H, Mr. P M.O.S.H, Mr. P M.O.S.H. yo gozaba deliciosamente que le gustara y compartiera conmigo ese gusto culposo. Nos íbamos de la mano a recorrer parques. No me propasé con ella, ni ella conmigo, nos faltó malicia a ambos. —No me puedo quitar del pensamiento esa canción me dijo, y también otra, pero ya a su tiempo la conocerás.

 

Solo yo sé que la busqué en todas partes, pagaba yo puntualmente la entrada al cine, y ocupaba los mismos lugares que habíamos ocupado esa semana en que nos conocimos y enamoramos. Un día la volví a ver en una manifestación estudiantil, pero ya no éramos los mismos, pero si le hubiéramos quitado la costra a la cicatriz, hubiésemos vuelto a gozar dichosamente el juego del amor.

 

Una noche en que habíamos estado juntos escuchando el concierto de Real de Catorce en el parque Cinco de Mayo, Priscila estaba conmigo no sé si porque le gustaba la música de ellos o solo yo le gustaba. Si me había tenido, yo la había tenido, uno, dos encuentros, yo no veía la dimensión de la vida que ella tenía como expectativa allí me veía, me lo dijo con todas sus letras esa noche al concluir la velada. Acurrucados y enternecidos en uno de los muros de la biblioteca Pinche Esdras, en verdad nadie, nadie, óyeme bien, en el mundo nadie te va querer como yo. Francisco Céspedes. Todo es un misterio “Todo es un misterio, poderoso y místico, cuando vuela el alma, y encuentro tu destino, ligado a aquel camino, que acaba siempre pensando en ti.”

 

Me llamó a la estación con voz distinta, me pidió una canción, yo en realidad no supe que era ella, sino hasta que me lo dijo tiempo después —Y que canción voy a programarte, —Una que te recuerde a mi… —Vamos a escuchar de Leonardo Favio con su tema Fuiste mía un verano. No volví a saber de ella, solo tengo algunos flashbacks de su amable compañía y ternura, de esa búsqueda de protegerme, salvarme.  

 

Amanda me hacía frecuentes visitas sobre todo nocturnas y en ocasiones se quedaba hasta la madrugada en la que de forma atolondrada levantábamos sus prendas tiradas a un costado de la cama. Ella antes de llegar al trabajo, debía estar en su casa, ir por el outfit del día, no podía presentarse con la misma apariencia. Yo ponía de nuevo la misma música que habíamos oído la noche entera de fondo mientras dormíamos o nos amábamos. Luis Eduardo Auté. Alevosía. “Más que amor, lo que siento por ti. Es el mal del animal, no la terquedad del jabalí, ni la furia del chacal...Es el alma que se encela con instinto criminal, es amar, hasta que duela como un golpe de puñal…”. Y me alistaba también para irme al empleo y a la tarde volver a repetir la pregunta —¿A dónde vamos rubia?.

 

En su ausencia me dormía pensando que me llamaría a media noche, por eso tenía el celular en la mano, por si vibraba y todo eso. No recuerdo ya los detalles de aquel dramatismo de su alejamiento. Solo sé que me gustaba mucho su tez blanca y su cabello enmarañado al estilo de Janis Joplin.  

 

Estábamos andando en una de las calles de ese fraccionamiento nuevo, mi pequeño hijo y yo. Yo fui señalando algunas plantas, diciendo esta es Flor de Mayo, esta es Guanábana…esta no sé. Cuando me dijo papá que música está sonando a lo lejos, yo no escuché nada, volvió a insistir y me dijo óyela dice algo así como “pronto tienes que volver a mí”. No le di importancia.

 

Encontró la que buscaba y me dijo, nunca la había escuchado, pero que bonito canta —¿Quién es el artista? —Es Leo Dan, es un cantante argentino ya de edad avanzada—Que bonito, voy a ponerla de nuevo.

 

Por algún tiempo la estuvo escuchando, de allí pasó a otras de mi playlist, las programa todas, las conoce todas, es una versión mejorada de mí, hoy.  Él Tendrá sus propios momentos, y sus propios motivos para escuchar distintas piezas de su colección. Tiene 13, alguna vez tendrá 21.

 

Por lo pronto tengo 46 y el mundo sigue sonriendo.

 

 

#EsdrasCamacho

28/02/2025

jueves, febrero 27, 2025

Eres Arte

 

Eres arte

[Odiseas Posmodernas]                   

 

No me importa si no me llamas artista. Está claro que no me conoces.  Para ti puedo ser un incomprendido. La concepción que tengas del arte está aún construyéndose o la has construido con base a tus interpretaciones muy elementales.

 

Cuando escuchamos la palabra artista, algunos pueden pensar que es el que sobre un trapecio se avienta a otro, y cuando está a punto de caer en giro sorpresivo se engancha de otro, o lo atrapa al aire otro, o bien, aquel que desafía a la muerte metiendo la cabeza en la boca de un león o tigre amaestrado, para sacarla luego y pedir aplausos.

 

Se discrimina a los que escriben sin publicar, tocan un instrumento, pero no han dado un recital, pintan murales, pero no han ido a la escuela, esculpen, pero no conocen las técnicas, etcétera. El arte está más allá de eso, más allá de lo academicista, el arte es emoción.

 

Pero también hay que entender a quien no lo aprecia, no lo siente, no tiene empatía o sensibilidad. Que se va a hacer, como el oído que no escucha ciertas frecuencias, o como el daltónico que no distingue los colores con exactitud, así hay quien no lo identifica. Lo único conveniente en este caso es aceptar eso.

 

Haz una introspección en el bisbiseo que escuchaste cuando eras niño, el tarareo que tus papás o abuelos tenían a ratos rememorando un tema musical que les haya provocado una emoción sublime. Esa tara tarará o ese mmmmmmhh mmmmmmhmhmhmh es el efecto de una emoción desencadenada por un lugar y tiempo específico, el recuerdo, la añoranza, ese placer o dolor. Ahí está.

 

Ahora una pregunta central como argumento central.

A ti ¿Qué te da felicidad?  Piensa… aunque no hace falta pensar. Solo Sentir. ¿Que piensas cuando un ave se para en cualquier lugar y gorjea musicalmente, o los últimos rayos del sol al declinar ofrecen un panorama irreal en el firmamento, o la explosión de sabores en tu boca al probar un nuevo platillo?

 

Al cocinar, al jugar, al hablar, al escribir, al caminar, al practicar con concentración y elevación de espíritu la actividad que dominas o no dominas, allí estás creando arte. Tu puedes ser un artista, si en lo que haces olvidas, si entras en un mar de emociones y no reparas en el tiempo que te toma hacerlo, ni en la ganancia económica, allí está surgiendo el arte. Si lo que estás haciendo, te hace feliz.

 

Supón que ves a una persona que descansa con ojos cerrados, y lo que ves te sorprende agradablemente, ahí se está generando el arte, en tu interpretación. Hay un arte en la política, hay un arte en el espectáculo, en la paz y en la violencia, en la vida y en la muerte. Es normal que algunos no lo entiendan, ni lo conciban, es normal que el arte les sea indiferente. No les da felicidad. La felicidad de uno, no tiene que ser la felicidad de todos.

 

Si has experimentado la pasión, entonces también hay un artista en ti, aunque no lo comprendas, déjalo estar. Si es para ti, aflorará el arte, si no, no pasa nada. Hay un meme que dice “Tú eres arte” y de broma en broma la verdad se asoma, tu existencia es artística, sorprendente milagrosa, en cuanto te sorprenda eso, estás acercándote a la esencia de la creación.

 

Eres arte… hay que averiguar de que tipo Nomás.

 

#EsdrasCamacho

27/02/2025


martes, febrero 11, 2025

Un Tapachulteco por el mundo

 Un Tapachulteco por el mundo

[Odiseas Posmodernas]

 


Alguno de ustedes se ha hecho estas preguntas: “¿Qué está pasando enfrente?, ¿Más allá al norte, o más al oeste, o al sur? ¿Se sentirá igual el aire estando allá o, se sentirá así únicamente acá de este lado?, ¿Existirá un mejor paisaje o, extrañaré este en el que ahora me encuentro?

 

Yo sí.

 

Admiro a los que viajan, los que hacen libros, los que leen, hacen películas, pintan, moldean esculturas, construyen, danzan o componen música. Me parece que viajar es otra de las bellas artes.

 

Cuando estamos estáticos estamos en un capullo, cuando nos movemos, nos salen alas. Estas serán las que nos conduzcan a experimentar otras sensaciones, , otros aprendizajes y otras enseñanzas. Viajar es evolucionar.

 

En algún momento dejamos el hogar por necesidad, por mandato o exigencia, partimos con el dolor en pecho por la ausencia, esperando volver o quizá no, pero esa ruptura nos provoca un dolor temporal o permanente. Pero aquellos que viajan por turismo, o por vacaciones, están invirtiendo en su banco interno de conocimiento. Ese “banco oculto de ideas”.

 

Digo que admiro a los que viajan, porque están arriesgando. Hay un dicho que dice: “Arriesga para ganar” ¿Pero que se gana?, ¡Algo se gana! ¿O, no se gana? También podría ser que algo se pierda, pero pensemos en ganar, a todos nos gusta eso. Entonces el que viaja gana inspiración.

 

La voz del paseante es una fuente informativa de datos. Los testimonios que nos comparte un viajero son conocimiento, una crónica o un relato de un paseante es un documento histórico, del que cualquiera puede abrevar para hacer ciencia, para citarlo en investigaciones sociológicas, antropológicas o literarias.  

 

El que lee y el que viaja, tienen igual cantidad de cosas que contar, porque leer es viajar, pero el narrador que viaja tiene mayor credibilidad, su narrativa es testimonial no imaginativa.  Este es el gran atributo del libro que hoy nos presenta Hernán Becerra Pino en Motozintla con su libro “Un Tapachulteco por el mundo” editado por el Gobierno del Estado de Chiapas, a través del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes.

 

Es lectura recreativa, no académica. Son textos lúdicos, de sus asombros, sus temores, sus alegrías. Ayer leí algunas crónicas de sus viajes por los continentes y en algún momento subrayé un fragmento de su texto que me gustó, porque aprendí, un dato que tomaré en cuenta, en caso de que vaya yo a Grecia. Cito: En cualquier parte del mundo los automóviles que dan servicio público se llaman "taxis" con sus variantes.  Pero en Atenas los taxis se llaman "metáforas" porque te llevan del centro a la periferia y viceversa. Metáforas porque te trasladan de un lugar a otro. Interesante ¿Verdad?  

 

La última vez que le pregunté a Hernán ¿Cuántos países conoces?, me dijo que 120. Eso fue hace unos años, ahora ya habrá cambiado esa cifra. Les digo algo: “Pídanle consejos, tips, trucos, recomendaciones ¿Cómo se le hace para viajar tanto, cuanto cuesta y que es lo más importante?” ya sea que viajemos lejos o cerca, sus recomendaciones serán válidas, porque él conoce, él sabe, él ha ido y ha regresado con bien.

 

Por eso les invito a invito a leer luego a viajar y después a escribir es ahí donde está uno de los ingredientes de la felicidad. ¿Verdad Hernán?

Gracias.

 

#EsdrasCamacho

11/02/2025

martes, enero 14, 2025

Salud Guillermo.

Piensa en Cafe. 


A lo largo de tu vida ¿cuántas tazas, cuántos litros, cuántos sorbos cuentas?. 


Hay una buena reputación en torno a esta bebida, es aceptable, bien vista, es inspiradora. 

Es común. 


Teníamos una plática pendiente con Guillermo. ¿De qué podemos hablar con Guillermo?… de nada y de todo. 


Me encanta eso: “De nada y de todo”. No hay cosa que me generé estrés que el de tener una formalidad, una citación, en la que se tenga que argumentar, debatir, confrontar. ¡No!, la charla en sí misma es una convocación a consentir el alma. Andar por vericuetos verbales, abrir la inspiración propia para contagiarse de la otra.  En ese sentido, con cualquiera puedes tomarte una taza de café, pero no tendrás la misma experiencia. 


Yo he visto poco a Guillermo, poco insisto por nuestras ocupaciones. Nuestros intereses coinciden, la política, la sociedad, la ciencia, el arte, pero no nuestros tiempos y espacios. Sobre todo, ahora que él está en Comitán. 


Hay quien cree que la diferencia generacional es un abismo, yo no veo porqué, y tampoco creo en diferencias. 


De botepronto me dice: “no me junto con aquellos que con nostalgia expresan: en mis tiempos… en mis tiempos, mientras suspiran ¡Si estás vivo, estos son también tus tiempos!” Y asiento, porque esas simplezas son simplezas filosóficas lapidarias. Aquellos que creen que se entienden mejor con los de sus tiempos, están finteados, no tiene porque ser, ni no ser. 


Guillermo es ingenioso. Me revela su secreto… está siempre asociándose con jóvenes. Y, yo entonces le preguntó ¿Qué haces asociándote conmigo? Sabio responde: “La persona que es entusiasta, propositiva, la que sueña, planea, crea y transforma, siempre será joven, no se trata de la piel, de los huesos, se trata del espíritu, ambos somos jóvenes”. 


En algún momento me inquietaba que podríamos hablar con Guillermo, un hombre que ha dedicado su pasión al estudio de la sociedad, ha arrastrado la pluma para desentrañar el comportamiento del electorado votante, ha analizado y dilucidado las teorías sociales para diseñar estrategias de marketing político, a lo largo de su trayectoria me indica, ha obtenido el triunfo en 79 por ciento de las iniciativas que ha emprendido. 


Hablamos de todo y de nada, nunca nos pusimos serios, nunca hubo un silencio, ya al filo del cierre de la cafetería le digo:

Si te dieran elegir ¿Qué errores de tu pasado corregirías?

Ninguno, Estoy satisfecho, reconciliado y agradecido con todos. 


Sonriendo le estrecho como en un brindis, la sexta de las 7 tazas de café que nos bebimos esa tarde. 


En el momento no lo entiendo, ya después mascullo un pensamiento, con cualquiera puedes tomar café, pero no con cualquiera tendrás la misma experiencia. 


¡Salud Guillermo!


#EsdrasCamacho

14/01/2025


jueves, enero 09, 2025

¿Por qué tengo que tener metas?

Me hicieron la pregunta y, yo a su vez se la he hecho a mis conocidos, ¿Qué planeas para el futuro cercano?, que metas visualizas, que deseos estableces… y, yo así con la sorpresa enfrente y a 180 grados, ¿De qué, para qué, por qué? ¿Por qué tengo que tener metas? Eso es únicamente para los administradores o empresarios, creo.


Después de mi cara de circunstancia y siguiente evasión de responsabilidades, pasé a hacérselo a mis conocidos, y pasó lo que esperaba que pasara. De diez, nueve no tenía manera de responder o no tenía planes, ni propósitos, ni deseos, anhelos, ilusiones, o enfoque de nada. Y creo que es cultural, los latinos andamos así todo el tiempo: a la deriva. 


No es culpa nuestra. ¿O sí?, pero nos gusta que las decisiones importantes las tomen otros. Evítennos la fatiga de pasar por allí. 


Aunque pensándolo mejor, si, ¡si tenemos metas!, pero somos callados, introvertidos, meditabundos. Tenemos temor de que no se cumplan, por eso no las expresamos, o nos la guardamos para evitar el robo o la vergüenza. 


Y como sea, siempre decimos lo que todos dicen, ahorrar, estar saludable, bajar de peso, casarme o divorciarme. Lo difícil o fácil es personal. 

 

¿Qué se espera del año, o que se podría esperar de nosotros mismos? Un propósito es un deseo, una ilusión una meta. 


A veces una querencia, queda en solo quimera. ¿Cuándo pasa a la realidad?


Del año, espero se comporte a la altura de las condiciones. Nada de pandemias… aunque las pandemias como los juegos olímpicos o los mundiales deportivos son cada cuatro años, y… la anterior fue en el 2020. [Caramba!]. 


Ok, sigamos. 


El año traerá revelaciones, como todos los años, en sí lo que espero es que juegue limpio, honesto.  Sobrevivir se ha convertido en un triatlón o salto de obstáculos parecido a los que televisan en distintas plataformas de streamings, o como el juego de Turista Mundial, en el que tiras los dados y cobras o pagas impuestos a cada paso que das. Espero que el 2025 no nos traiga excesivos impuestos, con eso. 


Espero que pueda coincidir con gente amable, visionaria, empática, simpática, sencilla, honesta, que no aparezca ningún vendedor de espejitos que embauque incautos, que no se aparezcan bufones, impostores, embusteros en mi camino. 


Divertirme, consolarme, inspirarme, enamorarme, ayudar y hacer feliz a alguien, algunos o algunas, sin daños a terceros. 


Que lleguen a mi vida, tantos libros como personas, tantas personas como libros, con argumentos interesantes, con perfecto equilibrio de drama, comedia, filosofía y humanismo, que nos haga pasar emocionantes momentos de placer, sin caer en el pecado o en el delito. [ja ja]


Mantenerme en el juego, estar en la jugada. 


Amar. 


Estar. 


#EsdrasCamacho

09/01/2025


sábado, diciembre 21, 2024

Nuestro destino es rodar y rodar

 Encuéntrele lo positivo al mito de Sísifo


Tenemos la rutina de defecar, dormir, alimentarnos, trabajar. 


Nos acoplamos.


 Lo hacemos sin consciencia de que estamos en ella. Quien diga que no tiene rutinas está mintiendo. 

 

Los baños en día sábado, ir de compras a la plaza en domingo, tomarse un café de madrugada, llevar los trastes al lavadero después de haber comido, orar y agradecer, son algunos de rutinas que modelaron recientemente las vidas de nuestros antepasados. 


Muchas rutinas son esclavizantes y no permiten que veamos el milagro de la ocurrencia, por ejemplo, el milagro del amanecer, el atardecer, el milagro de que las olas del mar repetidas veces por cientos y miles de años estén haciendo su sonido, llegando a los limites de la playa; el trinar de las aves que están manifestándose en zonas arboladas, el sonido chirriante permanente de los invisibles grillos en nuestras habitaciones. 


Para quien tiene que acordarse de sus medicamentos, tomarlas a la hora exacta, cumplir la rutina hace la diferencia entre su efectividad o no. 


No nos enemistemos con la rutina, romper el consabido hábito positivo o negativo, genera desorden, y el desorden a su vez hará trastabillar sus emociones, y quizá extrañe la paz de la tradición. 

 

Toda rutina cuando es interrumpida nos enseña, nos cuestiona ¿Quieres el caos o quieres la rutina? …si analizamos con objetividad. Nos inclinaremos a aceptar el yugo de la tradición: nuestras necesarias rutinas.  Ame y agradezca sus rutinas. 


1.- Adquiera la rutina de saludar a conocido, y desconocidos, sin esperar retroalimentación. 

2.- Sonría a todo aun siendo falso, la sonrisa produce hormonas de felicidad. 

3.- Camine, eso de que se hace camino al andar, es metáfora, pero también es una verdad al pie de la letra. 

4.- Tenga la rutina de agradecer, agradezca que amanece, que respira, que ve y que es sensible al frío, al calor, al odio y al amor. 

5.- Aprenda, tenga la rutina de aprender, la vida aun está enseñándonos mientras tengamos aliento. 


Sísifo fue un personaje de la mitología griega, muy conocido por haber tenido un castigo por parte de los dioses. Debía empujar una piedra cuesta arriba por una montaña, pero, antes de llegar a la cima, volvía a rodar hacia abajo. Esto se repetía una y otra vez, de forma frustrante y absurda


Encuéntrele lo positivo al mito de Sísifo, empuje con agrado la pesada roca a la cima y vuelva el día siguiente a iniciar, olvidando que lo mismo hizo ayer. ¡Eso es la vida!


Aleluya José Alfredo: nuestro destino es rodar y rodar. 



#EsdrasCamacho




jueves, diciembre 19, 2024

Nos queda Jaime López.




[Odiseas Posmodernas]


En el altar de la música uno puede tener contrastes, ser super fan del pop y también de la cumbia. 


Puede que haya puristas que digan que ningún paralelismo hay en las corrientes musicales, que unas nacieron de la sombra y otras desde el perfume, solo quien vive la experiencia puede explicarse. 


En la universidad convivía con algunos compañeros que tenían muy marcados sus gustos. Los había que no escuchaban música en español, los que solo oían rock argentino y chileno, los que eran dark o punk (aún no existían los emos). Esos mismos al finalizar las rondas de bohemia trasnochadas entonaban “Me estoy enamorando” de la Mafia, “Fuiste tú” de los Temerarios y “Amor prohibido” del grupo Brindis.  


El soundtrack de nuestra vida en sus diferentes momentos está heredada de nuestros padres o tíos, hay canciones que se remontan a generaciones, y sus gustos son tradición familiar.  Yo venía de aquel hibridaje oído en casa en los ochenta. (Ya se imaginan Juan Gabriel, Chayito Valdez y/o Leo Dan). 


Adquirí una radiograbadora con cassetera y cd, gracias a la sugerencia de Celia, allí comencé a acompañarme por Luis Eduardo Aute, Joaquín Sabina, Javier Batiz, Oscar Chávez, Jaime López, Real de Catorce, entre otros. 


También yo soy un hibrido. Voy de lo estrambótico a lo refinado. 


Por las mañanas decía yo: “Más que amor, lo que siento por ti. Es el mal del animal, no la terquedad del jabalí…”, al medio día “Oiga, doctor Devuélvame mi depresión. ¿No ve que los amigos se apartan de mí?”, por la tarde “Te invento cada dia en mis sueños construyo un arcoiris sin color” y por la noche: “necesito callar, necesito...una anforita de blues”. 


En días pasados me enteré del fallecimiento del rockero tijuanense Javier Batiz; no le había concedido el momento al duelo. Hoy le estuve escuchando el último álbum, y aquel llamado “Me gusta el Rock”.


Por más que queramos exprimir el alma, y arrancarle elocuentes frases explicativas sobre cómo y porqué somos eclécticos en nuestros gustos, lo menos que se me ocurre decir es que nos hemos arropado de sentimientos una generación que sintió emociones comunes de la época y que nos influenció esa actitud. 


Y cómo ocurre cuando un escritor fallece y el orador dice, el mejor homenaje que podemos hacerle es leer sus libros, así con los artistas. Allí sigue rockeando un autor que va del calor a lo frío, de la cumbia al Funky y de lo ranchero al rock, pasando por la polka, la redova y el acordeón. 


No se olviden. 

Nos queda Jaime López. Es ese el de Chilanga Banda. “Corazón confesor de mis soledades, Valedor recordando y viniendo al baile”. No se olviden. 


Nos queda Jaime López.


#EsdrasCamacho