Farmear aura ¿o no?
Primero fueron quince minutos, luego cinco, y finalmente
solo 15 segundos. En eso se resume el anhelo de fama que hemos experimentado en
algún momento.
La famosa expresión de los "quince minutos de
fama" fue acuñada por el artista estadounidense Andy Warhol, quien
profetizó la democratización de la notoriedad y la efímera viralización de la
fama.
La velocidad de las redes sociales convierte cualquier acontecimiento
en tendencia en cuestión de minutos. "Lo que un día fue, ya no lo
será"... pero un día puede ser una eternidad, quince minutos parecen
mucho, quizás demasiado; hoy en día la tendencia es conquistar seguidores,
aunque sea por 10, 9, 8… 2 segundos.
Así que Warhol calculó mal, no eran 15 minutos.
En la sociedad contemporánea (agosto de 2026) la tendencia
es tener la ilusión frente a una transmisión a redes sociales desde la cámara
de un dispositivo móvil de la explosión
intensa, de atención pública: “Farmear Aura”.
“Farmear aura” puede entenderse como la práctica de
desplegar gestos, posturas o actitudes que buscan aumentar simbólicamente el
atractivo personal y la admiración que otros perciben. Se trata de una forma de
construir carisma, ya sea en escenarios digitales —como redes sociales— o en
situaciones presenciales frente a un público. En esencia, es una estrategia de
visibilidad que convierte la apariencia y la actitud en capital social. Existe
un método, una estructura y hasta reglas, pero no escritas: son mentales,
invisibles, imaginarias. Se manifiestan a través de señales, gestos, mímicas y
movimientos que transmiten un “tumbao”: lleno de gracia por al menos 15
segundos.
Cualquier espacio puede convertirse en escenario para
farmear aura. La calle, el aula, la red social: todos son rings improvisados
donde se compite sin golpes, sin árbitros y sin límites físicos. El veredicto
lo dicta el público, que con vítores y aplausos concede un puntaje imaginario
al que mejor supo encarnar la actitud, la pose o el gesto.
¿Por qué farmear?
Por necesidad. Por deseo, por hambre de aceptación, por la
constante búsqueda moderna de validación.
¿En qué momento las cosas cambiaron tanto, de tal manera que
hoy la fama se construye y destruye a través de una ficticia rivalidad
simulada, acumulando puntos imaginarios en un encuentro de “auras”?
Pero de los memes pasa a la realidad, de las batallas de
aura, se construyen las nuevas realidades. “Puede ser broma, pero si quieres
puede no serlo. Hacia allá se encaminan nuevas formas de convivencia. Quizá un
día para ocupar la silla presidencial, sea a través de una batalla de auras,
puede ser, la verdad nunca se sabe.
Aprenda a Farmear, quizá sea un requisito para encontrar
pareja, obtener un descuento en alguna tienda o ser bien visto en la familia
política.
La posmodernidad nos está moldeando según los tiempos. ¿Qué se espera de nosotros? La humanidad 2.0, se está reinventando en todos sus
códigos, y allí también aparece el juego, como hay mucha falsedad en el mundo,
¿Qué más da?, juguemos nosotros en con las mismas herramientas que los tiempos
nos está dando. Falsedad más falsedad, da una verdad.
·
Transfórmate o muérete
·
El escenario está en todas partes
·
Si me ves, existo. Si existo: brillo.
En esta circunstancia como en cualquier otra circunstancia,
distinga que puede aprender y aprovechar de lo está sucediendo, de eso se trata
de subirse o no al tren de la novedad.
No hay porqué engancharse y señalar este como muchos otros
fenómenos sociales que generan interacción. “viva y deje vivir”. Todos pueden jugar a ser
cool mientras dure lo que dure el fenómeno viral en boga, que en un abrir y
cerrar de ojo estará pasando a la historia.
Farmear aura ¿o no? … he ahí la cuestión.
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