martes, agosto 25, 2026

La procrastinación es un deporte extremo

 La procrastinación es un deporte extremo.

¿Qué es eso de la procrastinación?.

¿Por qué consultar en Wikipedia o en cualquiera enciclopedia?, mejor me autoentrevisto.


      ¿Qué significa realmente procrastinar?
«Mi primera respuesta es la risa, es la sensación de que yo debería tener una leyenda escriba sobre mi playera negra, así en letras grandes, presidente del club de los procrastinadores».  
      La procrastinación es un deporte extremo, es el aplazamiento de una tarea, para que casi al final y en medio de un stress singular, reconozcas que estás en un problema sino cumples el deber. Entonces con esa mortificación o sufrimiento pones manos a la obra.
 
Todos, supongo conocen de que hablo cuando hablo de ese tema. Es ese hábito antiguo y persistente de aplazar lo urgente, de dejar para mañana lo que exige atención.Aunque mi caso es moderado, he visto gente que sufre y no para de sufrir por pagar las consecuencias de su falta de acción responsable hacia tareas impostergables. Yo he aprendido a tragar sapos, para que no me ocurra la mortificación de que se me acumulen responsabilidades engorrosas.
 
      ¿Cuáles son las razones del procrastinador?
      En la mayoría de los casos, no hay una que se sostenga en los fundamentos de la racionalidad. Se procrastina con la idea de embellecer y perfeccionar el producto esperado. O la creencia de que es importante, pero no urgente. ¿Por qué invertir energía en aquello que no tiene un propósito real, consciente, efectivo para mí?.
—¿Será que el procastinador, engendra a otros procrastinadores?  
—No. Eso depende de la motivación y estimulo tanto de padres a hijos. Hay hijos extremedamente efectivos, de padres evasivos y/p procrastinadores. 
      ¿Tú qué has procastinado?
      Principalmente la muerte, quiero que ese tema quede al final. Jajaja. No lo recuerdo, procrastino hasta en mis recuerdos, eligo no sentirme culpable por lo que no hecho, aunque sé que ha habido proyectos que no he realizado, porque no ha estado todo en mis manos. Por ejemplo, he querido hacer más entrevistas, más cápsulas informativas que aborden la historia de la ciudad y su evolución, pero de pensar en lo complicado que resultan algunas tareas de organizarme, plantear la entrevista, crear, el guion, la grabación, la postproducción y de saber que lo tengo que hacer solo y de pensar que a lo mejor a nadie le interese, me deprime y lo dejo pasar. Puede ser también que me falte enfoque. Por allí leí y se me quedó grabado que en promedio un ser humano dispone en promedio entre 3,900 y 4,200 semanas de vida, así que de pronto elijo invertir eso en únicamente lo que me gusta. Y así.
 
He estado procrastinando Detonar la explosión de mis talentos ocultos, la conclusión de una novela, la creación de guiones, la realización de cortometrajes…No sé qué más.
 
La sociedad se divide entre los que hacen, los que piensan y los que procrastinan. Todos se señalan por estar en el lado equivocado, pero el procrastinador tiene una ventaja: se halla en el medio, no actúa, pero tampoco yerra.
 
Antes esta conducta se veía mal, era más censurable.
 
En un relato bíblico del Antiguo Testamento, Dios le dijo a Jonás: "Ve a Nínive a evangelizar". Jonás aceptó, pero lo cambió por una ocupación más entretenida y, como castigo, terminó siendo tragado por un pez.
 
En la era de las redes sociales, todos pertenecemos a la misma especie. Un adolescente (y un adulto) promedio suele procrastinar sus deberes, sobre todo si está enganchado viendo seguidillas de videos en TikTok.
 
Pero procrastinar responde a una tendencia, (planeada o no) de los tiempos actuales.  Antes se consideraba pereza, un trastorno. Llegué a creer que yo era el único perdiendo el enfoque en el barco donde algunos sí eran perfectamente rentables, efectivos laboralmente. ¡Pero por los cielos, señorita! Todos estamos extraviados ahora. No es ficción ni profecía conspiranoíca.
 
El filósofo Estadounidense Noam Chomsky, lo reveló en sus claves para la manipulación mediática: “Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja […]” (https://www.nodo50.org/ciencia_popular/articulos/Chomsky.htm)


 
Alguien está ganando con este Canto de Sirenas de la búsqueda de dopamina.
      ¿Quién o quiénes son ese alguien?
—No lo sé, dímelo tú.
—¿Algo más que te gustaría agregar?
      Si tengo mucho que agregar. En el pecado llevamos la penitencia. Tengo un escrito que habla de eso.
      Perfecto, ¿podrías compartirlo?
      Mejor después.
      ¿Porqué?
      Porque no soy un filósofo y esta  no es una entrevista con fines académicos.  Bye.

       

#Esdras Camacho

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