lunes, agosto 23, 2021

¿Quédate en casa?

Foto de Marco A. Cruz
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Ninguna idea escrita o hablada retrata con exactitud la situación de zozobra con la que se vive la Pandemia en el año 2021.

 

El reto primero de verificar la autenticidad de lo dicho por las autoridades gubernamentales y empresariales a principios de 2020, ha quedado superado.

 

Fuentes extraoficiales de la Secretaría de Salud, han mencionado que las cifras de decesos se “Maquillan”, se disminuyen para no revelar la magnitud de este apocalipsis.

 

“Quédate en Casa, lávate las manos constantemente, tose con el codo y usa cubre boca”, son efectivos para evitar el contagio insisten.

 

La extrañeza es que aun a pesar de las vacunas de distintas marcas por provenir de cuatro o cinco laboratorios distintos, las personas siguen muriendo.

 

Primero se informó que el primer frente vulnerable eran adultos mayores, luego habría de corroborarse que personas de distintas edades, un porcentaje mayor no precisamente de covid, sino de paros cardiorrespiratorios.

 

Y la gente se pregunta si es una plaga o un castigo divino.

 

Y algunas dicen que tendremos que acostumbrarnos a vivir con el peligro, filosofan, reflexionan y actúan como si se tratara de un campo minado, caminando entre los sin saber, están destinados a morir.

 

No hay compasión del vecino, del conocido, no hay conmiseración del que decide abandonar a su suerte al enfermo, pues el moribundo podría contagiar a muchos más, por cada uno puede contagiar cientos o miles, por eso algunos prefieren cortar el afecto.

 

La aflicción es masiva, pero los que son silenciosos, desean como estar a la sombra de una roca, imaginando que el virus se olvidará de tocarlos, tendrá oídos sordos a su turbación  y tendrá piedad del pánico de quien cree ocultarse.

 

Llorar no sirve de nada.

 

¿Quién para ampararnos?, ¿A dónde la sanación?.

 

Estamos como sin fuerza, luego de casi dos años del inicio, y aún en medio de la tristeza, suspiramos con la certeza de que aun con otra oportunidad, la humanidad destruye su futuro, por incredulidad, por temor y por desenfoque.  

 

Los que aún estamos de pie, decimos ser valientes, pero al fin de cuentas que más nos queda, que nuestras palabras.

 

#EsdrasCamacho

Agosto de 2021

viernes, agosto 13, 2021

Tus escritos

 Tus escritos


Conservo  un sobre en la que  están todos los recortes de tus escritos 


Esos en los que sin aparente pretensión - era tu estilo - describes  la agenda de tus  pasos 


Ahora ya no los leo, pero mucho tiempo   pensé que no debía de haber mejor destino.  


Ese tiempo de locura bendecida en la que  ningún sonido fue tan maravilloso, como el de tu voz desde el auricular, diciéndome "hoy no", o cualquier  cosa. 


Lo conservo  y es un ejemplo de un ayer ingenioso, original y tórrido. 


Imagino  compartirtelos un día, para que vuelvas a decirme: "guárdalos  un día seré famosa y lo podrás presumir, pero hoy NO".  


#EsdrasCamacho

lunes, junio 21, 2021

¿El año dosmil, cuando vendrá?

 ¿El año dosmil, cuando vendrá?

Las maestras nos llevaron de excursión a orillas del río Tuixcum, la caminata concluía con una degustación de galletas crema de nieve y unas gelatinas. 

El río era pequeño y cristalino, se transparentaban los caracoles que estaban adheridos a las rocas, yo pensaba que podía quedarme todo el día observando el discurrir del agua, mientras veía que algunas bestias de carga amarradas a los troncos de los arboles bebían a veces. 

Los días primeros de lluvia, ignoro el mes, cuando aún los ciclos eran puntuales, llegaban junto con los vendedores de leña, sus  hijas o esposas que en una canastita llevaban envuelto algunos hongos, estos eran cocinados de inmediato sobre el comal, y soltaban una savia que hacía que cambiara de color el blanco de la cal. 

El Primer hongo cocinado era  envuelto en una tortilla de maíz recién hecha, mi abuela le aderezaba una  cucharada de chilmol y se lo entregaba a mi abuelo, que  en mangas de camisa se alistaba para el desayuno. 

Los vendedores algunas veces vendían gallinas de rancho  regalaban una porción de chiles de los siete caldos, a cambio de mi abuela les ofrecía una  o varias prendas de vestir; o les completaba el pago con ropa. 

Y siempre pensaba en ¿Qué habrá detrás de los cerros?. 

Por eso cuando el hermano de mi abuelo que venía del municipio de "La Grandeza", uno que tenía como oficio la venta de artículos que desplegaba como mago sobre la banqueta de la casa y acudían a veces los vecinos, ofrecía sus productos de cocina y electrónicos, era un episodio interesante, pues su visita era un halo de exotismo que acrecentaba mi interés por ese tema. 

"La Grandeza" debió ser la madre que gozosa enviaba a sus hijos por el mundo para saber que en otros lugares podían desarrollar su potencial. De ese lugar habían llegado mis abuelos y a ese lugar nunca regresarían... ¿A qué?, si un mejor modo de ganarse la vida, estaba en Motozintla. 

Me encantaba el diálogo de mi abuelo y su hermano que se hospedaba uno o dos días en casa, había una conexión muy especial donde rememoraban andanzas juveniles.

 La hora de la comida era toda una ceremonia, el turno de la oración era cedido al visitante quien con una reverencia inusual pedía por la salud de los moradores de la casa y todos los que en el mundo tuvieran a esa hora oportunidad de ser alimentados. 

Ya durante el almuerzo  era la romería de virtudes de las legumbres, decía: "hay que comer de todo lo que nos sirvan, especialmente ese chayote y esa calabaza que tienen propiedades benéficas como potasio, fosforo, manganeso, zinc, etcétera", todos asentían conmovidos por la expresión elocuente de quien lo pronunciaba. 

Y cuando me veía decía: "ay papallito, se educado hijo, aun tienes a tus papás, no como nosotros que somos huérfanos, pero tu papallito, no olvides ser obediente, porque el hijo obediente es orgullo para el padre, más el maligno no alcanzará la gloria del señor". 

Escuchaba también decir que el año dosmil significaría el fin de una era, y el fin del mundo estaba cerca... y quienes hicieran la voluntad del "señor" tendrían oportunidad de ser salvos. 

Mi tia Iris que había emigrado no sé a donde para estudiar la Escuela Normal, volvía cada cierto tiempo y nos invitaba a hacer caminatas por las cercanías, nos dirigíamos a la salida a Chimalapa y había que mover la tranca que servía para que el ganado no se perdiera; me soprendía que con emoción nos animaba a cortar del suelo algunas hierbas que luego llevábamos de vuelta a casa y eran convertidas en un agradable caldo de bledo, me parecía fantástico que fuera comida casi gratis y también me sorprendía la vegetación abundante de los cerros. 

Por las noches antes de dormir, volvía a pensar  que habrá detrás de los cerros y será que lo descubriré cuando crezca, ¿Cuánto falta para que crezca?... porqué se tarda tanto en llegar el año dos mil, yo apenas tengo cinco años. ¿Será que es cierto que el fin del mundo está cerca?. El río Tuixcum  ¿Dónde nacerá?. 

#EsdrasCamacho

Motozintla

En los primeros años de 1980

sábado, mayo 22, 2021

Discursos y promesas electorales

 #OdiseasPosmodernas

Discursos y promesas electorales. 

Esdras Camacho 

OPINIÓN

La esperanza de que los candidatos sean portavoces de las expresiones ciudadanas es una quimera con la que los electores avanzan ilusionados hacia el horizonte invisible. 

Los candidatos lo son justamente por un acuerdo de danzar al son que le toque los que organizan el show, todo es eso show... ¿Ya entraste, báilele, antes de que alguien le dé un pisotón?. 

El  igual dice ser diferente, el que se excusa se acusa, el que llama la atención sobre su virtud, adolece del mismo. Gurús  y  aprendices entran en la dinámica, es fácil solo requieres mantener el secreto de la farsa y hacer como  bien dijera el quijotesco personaje "A la tierra que fueres, haz lo que vieres". 

El prometer y discursar son parte de la estrategia, retórica poética para mantener la distracción, frases impactantes con significado difuso pero de resultados efectivos, crean slogan y lemas como "Transformemos la realidad", "Construyamos la ciudad", "El futuro es mejor", "Porque el pueblo quiere", "Es la hora de los pobres", etcétera. 

"Blah blah, blah: la agricultura; blah blah blah: el campo; blah blah blah: Obras públicas; blah blah blah: Seguridad; blah blah blah: la economía; blah blah blaha: La educación... y blah blah blah: La salud"

Acomodan su escenario e invitan a otros en colaborar en la pantomima, te involucrarás ya sea como protagonista o espectador, el show  durará mientras no haya  quien les diga como en el cuento de  Hans Christian Andersen - El traje nuevo del emperador- compañeros, nada es real, todo es teatro, maroma y circo. 

Discursos y promesas electorales y como dice la canción "Y SIGUE LA YUNTA ANDANDO".


lunes, mayo 10, 2021

El inadaptado

 #OdiseasPosmodernas

El inadaptado Reseña cinematográfica. Esdras Camacho En la era robótica y digital en la que nos hallamos, el arte ocupa un lugar menos esencial, menos visible y menos reconocido. Se considera arte a lo que produce una emoción, toda impresión sensitiva que conduzca al despertar de interés, es arte lo que el ser humano realiza para comunicar a su vez ideas originales y que evidencian su deseo de interactuar y trascender en el tiempo. Aunque debido al progreso científico en las últimas fechas máquinas con inteligencia artificial están superando a los artistas humanos al producir obras que parecieran hechas por la mano de un humano, y logra comunicar belleza. Cuando un intelectual defiende la postura del arte, la hace desde la evidencia de que ayuda a incentivar descubrir otras maneras de responder a situaciones adversas o inesperadas, una persona sensible, culta, educada y con capacidad artística mejora su relación social humana con la naturaleza. El cine es considerado el séptimo arte pues expresa a través del arte plástico, una narrativa de interés social. Todos tenemos nuestras películas preferidas, todos tenemos conexión con alguna, y todos estamos viviendo “nuestra propia película". “El inadaptado” es un filme del año 2020 del director noruego Jens Lien, en él se plantea un ciudadano que sin explicación aparece en una ciudad en la que se le indica donde vive y cual es su empleo, un personaje terciario le dice “Te acostumbrarás”. En la reseña que han escrito los críticos denominan a este género “comedia distópica”, por ser singularmente disruptiva en el tiempo y el espacio. Andreas se incorpora a la vida que le tienen diseñada donde todo es ocre literalmente, la película transcurre en un plano descolorido, y todos están viviendo en una normalidad aséptica, carente de pasiones. El ritmo de la película pareciese caer en hastío gelatinoso, en donde los planos secuenciales no tienen un orden preciso, lógica ni coherencia. En un episodio el protagonista va al cine con una de sus compañeras de trabajo, en la que él al ver la película llora a moco tendido, mientras su compañera y todos los demás son inmunes a lo que se transmite en la pantalla grande. Andreas continuamente es llevado a consecuencia de sus aventuras que experimentan acciones divergentes, a una especia de cárcel-hospital en la que con velocidad es regresado a su domicilio sin mayores consideraciones, ni recomendaciones. Al final se interesa en una grieta que descubre en la pared de un sótano, ahí escucha música y rayos de color… y por ahí pretende escabullirse. La propuesta de Director: Jens Lien y el Guionista: Per Schreiner convoca al disgusto e incomodidad, a la decepción, pues no es una película convencional, de esas que son premiadas con globos y alfombras rojas. A mi parece que es también una critica a la sociedad mecanicista, en la que a los ciudadanos se les impide sentir, pensar y actuar con espontaneidad. Título: El Inadaptado - Den brysomme mannen Año: 2006 Género: Drama - Comedia Negra - Distopia Duración: 95 min. Director: Jens Lien Guion: Per Schreiner Música: Ginge Anvik Interpretes: Trond Fausa, Petronella Barker, Per Schaanning, Brigitte Larsen, Johannes Joner, Ellen Horn, Anders T. Andersen, Sigvie Boe, Hanne Lindbaek, Ivar Lykke

miércoles, marzo 31, 2021

PASADO PERFECTO

 

Pasado Perfecto

Esdras Camacho.-

 

 

Recobra fama y popularidad cada cierto tiempo el poeta mayor de Chiapas.

 

 

Veo juventudes, escucho gente que se declara pariente, seguidor, admirador, discípulo y lector exclusivo de sus letras.

 

 

Entre absorto y aburrido veo fantoches que de pronto suponen cautivar  al escribir o hablar con su impostado ritmo mezcla de Pablo Neruda y Mario Benedetti.

 

 

Le tengo respeto y admiración a Jaime Sabines a consecuencia de una hermosa historia del fin de mi adolescencia.

 

 

El gobierno del Estado de Chiapas, anunciaba un homenaje en vida justo en los días previos o posteriores del cumpleaños del poeta tuxtleco. El gobernador de ese tiempo no había escatimado en su organización, se preveía fuese el 21 de marzo de 1999 en el poli fórum de la ciudad. Lo penoso del caso es que la celebración se volvió lamento pues el poeta falleció dos días antes.

 

 

Anhelaba haber estado en la celebración;  sus memorables poemas se contaban por veintena. “Pequeña del amor”, “Espero curarme de ti”, “No es que muera de amor”, “Tu tienes lo que busco” entre otros tantos.  

 

 

Por ese tiempo,  acudía a clases matutinas de inglés, cursaba el segundo de los dos semestres obligatorios para validar la licenciatura que cursaba en la Universidad Autónoma de Chiapas Campus VI. Una niña que era mi compañera de clases mostraba interés sobresaltado en la pronunciación de los verbos irregulares y su conjugación en el presente continuo. El profesor animaba a los alumnos a ganarse puntos extra por puntualidad, ella y yo éramos competidores.

 

 

Veía yo a Renata y pensaba: “She is loving, but it is not me. She is dreaming but not with me. She is there, so close, and I loving her in the present continuous without letting her know.

 

 

Renata tenía en la mirada esa negrura de un dolor silenciado. La muerte de su madre la había convertido en taciturna, y estudiar la conectaba con la realidad, pero fuera de ese esfuerzo, su alma vagaba en la paz sin paz de los resignados.

 

 

Con la sorpresiva muerte del poeta Sabines, los organizadores de evento, concluyeron que estaría bien que se hiciese el homenaje póstumo. De cualquier forma, los invitados especiales tenían ya reservada la fecha.

 

 

El protocolo del recibimiento de sus restos se realizó a las ocho de la noche en el centro de convenciones de la ciudad. En la entrada había un ramillete de edecanes entregando de mano en mano un botón de rosa o una rosa a cada uno de los asistentes al centro en un cajón de lata plateado  reposaban las cenizas del poeta, con toda solemnidad nos indicaron los lugares donde podíamos observar la ceremonia en el que dos o tres hicieron uso de la palabra.

 

 

La despedida fue con alguna melodía épica, la instrucción: depositar a los pies del féretro las rosas que nos habían entregado.

 

 

Al ver que había demasiadas rosas que a la mañana siguiente estarían marchitas, regresé mis pasos y recogí unas 10 o más de las que aun no abrían sus pétalos, y me fui a casa.

 

 

Al día siguiente las metí en mi mochila y sabedor de que Renata sería la segunda en entrar al salón, sereno la esperé para hacerle entrega de las rosas. Sus ojos cobraron fulgor y un solo de baterías de metal fue mi pecho, supongo que también su corazón trepidaba de saberse adorada por el último de sus admiradores.

 

 

¿Porqué? Me preguntó, yo omití el episodio de la noche anterior y dije: “even if it's contraband love me”. Nuestro romance fue con lentitud a un principio y sin final feliz. Ella le era fiel y deseaba entregar su totalidad a quien desde la prepa se había convertido en su tóxico protector y a según enamorado.

 

 

Sabedores de que no habría un presente perfecto a ratos y escondidas inventábamos por lo menos una docena de veces los irregulares verbos del futuro surfeando las naves de la lubricidad en la cavidad permitida de nuestros labios.  

 

 

Renata fue la recompensa de mi malformación de poeta, aprendiz del héroe mayor.

 

 

Por eso cuando cualquiera me pregunta que, si he leído a Sabines, les digo un NO rotundo. Y les adivino en su rostro la decepción. Mientras pienso: “Se creen muy salsas, pero la neta. . . Están Chavos”.

 

 

#ODISEASPOSMODERNAS

Esdras Camacho 

31 de Marzo de 2021

martes, marzo 16, 2021

Platón fue poeta

 Antes de conocer a Diógenes

Platón fue poeta

-tenía 20 años-

y campeón olímpico de retórica

un día Sócrates -de 70-

Le reveló un sueño: 

-le dijo: "soñé que un cisne caía en mi regazo, 

creció feliz y más tarde voló exitoso a la eternidad"

Platón interrumpió su carrera

Comunicó la palabra del otro 

Pensó, observó y filosofó 

al final dudó 

pero las cosas ya eran distintas

pensó

inconforme

y se atrevió

porque para la poesía  no hay edad

y Platón fue poeta. 


Al final. 


Soñé que dormías a mi lado

 Soñé que dormías a mi lado

tu presencia

me protegía -en la oscuridad-

me sentí fortalecido

Marzo sin ti es un río de lamentaciones

la eternidad se aburre de ser inmortal

los días quijotescos

se han vuelto canallas

Allá donde estás...

 ¿Eres feliz?

Le haces falta a marzo, 

me haces falta a mi. 


La paciencia es mi canción preferida

 La paciencia es mi canción preferida

I

La frase: "cae más luego un hablador que un cojo" 

es la memoria futura de una posible realidad

afirmamos

"Nunca trabajaré en lo que no me agrade"

"nunca obedeceré al poder soberbio"

"nunca escucharé esa música"

[...] me fijaré en alguien así

"nunca seré pobre"

 [...]  tendré hijos

"nunca volveré"

[...] me callaré...

yerro persistente creer a profundidad

lo inexperto

obligado a ser complice

tu corazón  cierra los ojos. 

...

Lenta va la realidad

(a veces)

¿Cuántos nunca has cometido?

II

Era inacabado 

enuncié: "niños no"

justificaba morir pronto y joven

 ¿o no?

Matrimonio y ...

una melodía no autorizada brotó de quien sabe donde

además de marido

soy padre y

 esta breve pausa hacia la muerte

me parece nieve en mediodía

Lenta va a la realidad a veces

La mortaja espera 

me conviene

ahora lo sé. 

III

Tanto que ver

tanto mucho según sea la personalidad

soy honesto en mi escritura

deseo no interrumpir el futuro

la paciencia es mi canción preferida

en permanente concierto.

lunes, febrero 08, 2021

y tú, ¿tienes moto?

 ¿Y, tú tienes una moto?-

Esdras Camacho


Me subí por primera vez a una moto en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, corrían los años 90. 


Fue chistoso, porque quien me la ofreció era mi jefe y pretendía que su asistente de prensa pudiera transitar por la ciudad entregando boletines, me dijo seriamente ¿Sabes manejar?, yo que había pedaleado ocho mil horas de vuelo en bicicleta y manejado chorrocientas millas en vehículo automotor, respondí sí, aunque no era cierto.  (Yo no sabía manejar moto, y la moto tampoco era nueva, pensé con dos o tres lecciones aprendo). 


Frente al taller de motos, me dijo el jefe: " Súbete y conduce, yo te escolto desde mi automóvil". En vano esperó a que arrancara, pues francamente sabía de su funcionamiento ni donde se encendía.... Le dije "lo alcanzo luego". 


En cuanto se fue el mecánico me dijo, seguro que no sabes, pero seguro que ahorita aprendes. Cada que aprendo algo, me encomiendo a mis ancestros, listos y ágiles de recursos mentales y habilidades, y así fue, una vez explicado el proceso ahí me fui por las calles de Tuxtla con mi motocicleta de motor tartamudo y escape humeante. 


Ahora domino lo necesario, tengo una motocicleta italika, doble propósito con la me he aventurado a una distancia regular de mi natal Motozintla; andar en Moto es equivalente naturalmente a jugar a la ruleta rusa, hay peligro constante, pero también hay un sabor inigualable a libertad. Uno en moto siente la magia de fluir por las praderas del asombro con energía de niño. 


Me contó mi papá que su abuelo materno, tenía una moto, debió ser modelo 1930 o cuarenta, y que le gustaba hacer piruetas y otras osadías sobre el puente del río en Huixtla, de todas salió bien librado. Mi papá no lo supo, pero esa historia me inspiró a pilotear motocicleta, aunque nunca he hecho ningún tipo de odisea parecida, ni mucho menos. 


Hasta el momento no he tenido lesiones graves por causa de mi afición a las motos. 


Algunos tienen clubes de Moto, yo no pertenezco a ninguno, cuando ellos pueden rodar, yo estoy haciendo otras actividades, quizá algún día cuando ya no tenga compromisos laborales, me una a alguno para recorrer senderos más lejanos y vivir otras aventuras distintas. 


Manejar es un arte, y un placer, efímero; a mis hijos les gusta, ojalá también disfruten (con precaución) de este gran placer que es andar en Moto. 



¿Y, tú tienes una moto?-


lunes, enero 18, 2021

Elogio de la atracción

 Elogio de la atracción


Las palabras que salían de su ser, eran todas agradables a mis sentidos. 


Era la poesía hecha persona, cualquier metáfora que pudiera escribir de su recuerdo no le hace justicia. 


Me gustaba. 


Su hablar era rítmico, sublime. 


Por esos días...Mi estilo de conectar con las damas, para no complicarme con astucias imposibles, era poco planeado, bastante torpe, por eso añadía alguna cosa absurda (pero divertida). 


Me contó de cuando fue niña, y cuando fue adolescente; pero también de ahora, de cuando es una mujer que no se queda con la curiosidad sobre nada. 


Estar frente a ella era recibir marejadas de anécdotas, conocimientos y elucubraciones poéticas sobre el ayer, el mañana y el quizás. 


Mi método era bastante simple, ocultar, postergar y retrasar cualquier interés en lo físico. 


Supongo que era un reto para ambos, ella por mostrar un nivel de exquisitez en la apreciación del arte; yo por ocultar mis deseos sexuales. 


Y el juego del amor floreció finalmente al final, como un regalo que se espera pero se finge olvidar la promesa. 


Un algo que me enamoró fue, el contarme: "Un día embebida en mis profundos pensamientos en las afanosas preocupaciones por ganar el pan de cada día, y en mis (para mi) singulares cavilaciones del futuro inmediato, mientras me alisaba el cabello con un peine de cerdas duras y con espacios como cuando abres entre sí  los dedos de la mano... sentí la mirada de alguien y volteé al horizonte sabedora que no podría ser nadie, pues en mi refugio no podía ingresar ninguna persona, allá en el tronco de un árbol, casi en la copa picoteaba un pájaro carpintero que detuvo su tarea para verme, y al verme parecía congelado, así que yo también me dispuse a contemplarlo y le pronuncié un saludo: ideay que tal la vida, que alegre que me veas con gusto, también yo me siento feliz, sabiéndome acompañada por ti. ambos somos especiales". 


Como no iba yo a sublimar la pasión con persona tan extraña, pintoresca igual a mi. 


Y lo que después supe era su mayor agradecimiento hacía mi, era el haber dejado en su buró para la lectura "Elogio de la locura de Rotterdam". 


#EsdrasCamacho 

Motozintla Chiapas

2021, enero. 


jueves, octubre 08, 2020

Se llamaba el Cisne...

 Luego de algunas semanas de no verle, me lo encontré sorpresivamente. 


En esos días de mi decepción y su coraje, había demasiada tensión producto de una malainterpretación, pero sobre todo considero a su ego lastimado en el que nuevamente veía que no todo el mundo permanentemente le era un fan. 


“¡Buenos días idiota!”,  me espetó casi de frente. Yo tragué saliva y pasé sin prisa a una sana distancia. 


A mis espaladas volvió a solicitar “¡Espérame canalla, que tengo aun dos cosas más que decir. Aún no he terminado!”. 


Aunque más lento seguí caminando, mientras hurgaba entre mis pensamientos la mejor forma de salir bien librado de esa “bochornosa” situación. 


Como ahora ya las cosas no suceden sin testigos de por medio, en un instante vi que ya tres personas estaban grabando con su celular. 


Voltee de inmediato y pregunté: 

- ¿Cómo estás?, y de que exactamente estás enfadado. 

- No te hagas, tu bien lo sabes. 

- Te aseguro que me cuesta encontrar el  motivo. 

- Ya sabía yo que eras parte de un plan malévolo para desestimarme, para humillarme y hacerme quedar mal, pero te digo una cosa, hay una justicia, y aún si la creas o no la creas también llegará para ti. 

-

Intentaba ponerme en su lugar, pero no hallaba como. 

Quería recordar cómo he actuado otras ocasiones, en que las personas tienen alteraciones de su comportamiento, producto de una ofensa que solo esa persona cree. 


Mientras él ondeaba un mecate por un lado y sujeto a su puño derecho por el otro, comprendí que el tema no podía desahogarse sin violencia. 


- Por lo pronto hoy, con esta cuerda que tengo mira... que utilizaban los campesinos para arrear su ganado, voy a azotarte y comprenderás mi furia. 


- Me gustaría pedir en nombre de San Francisco patrono del pueblo, perdón por lo que te sientas ofendido, no sé me ocurre que más decirte. 

- Bien que sabes… y ya no es tiempo de defensas, sino de humillación, humíllate si no quieres que ahora te descabece de un mal golpe, no me retes, que tu me conoces, y soy capaz de hacerte eso y mucho más. 


Hace tiempo leí  que la ira y la tristeza son hermanas que usan ropaje confundido. 


Y más que coraje sentí tristeza, porque hacía algún tiempo habíamos reído juntos, bebido, cantado y celebrado coincidir en el tiempo y el espacio del mismo universo artístico. 


La luz del sol era tal como lo desearía para filmar una escena de dramatismo. 


Pensé que si seguía escuchándole con mesura, él acabaría por desahogar su frustración. 

Dijo: 

- ¿Qué te pasa?, ¿Es que te da miedo o lastima, o acaso te burlas de mí?. Yo no sé si me equivoque contigo, pero de una cosas si estoy seguro, tú y tus compinches fracasaron, porque no hay poder que logre derrumbarme, porque de mi lado está la justicia divina y de tu lado la mediocridad, la torpeza y la sinrazón. 


Pensé que estaba puesto como para foto de concurso, así con su sombrero de duende, las paredes de adobe blanquecinas al fondo y esa luz directa sobre sus puños. Él Seguía agitando y golpeando el aire con la cuerda sujetada. 


Al instante aparecieron familiares suyos que con fuerza lo sostuvieron para inmovilizarlo. Mientras la patrulla y sus elementos policiales, llamados por algún curioso, o porque habrán visto la transmisión en vivo en las redes sociales aparecieron  al mismo tiempo. 


Yo no salía de mi asombro  y escuché decir a una mujer mayor “No sé cuál sea la razón de su molestia, pero le suplico no lo acuse”


Los oficiales me vieron como interrogándome si lo soltaban o se lo llevaban. 


Les dije, “por favor por lo menos llévenlo cualquier parte, si quieren solo a dar una vuelta, por mi parte yo veré lo que sigue”. 


- Idiota, tres mil veces idiota me gritó desde lo alto de la patrulla. Nunca me vencerás porque yo soy  tres mil veces más que tú. ¡Oíste!


Agradecí a los presentes su empatía, y emprendí mi camino hacia adelante. Me acordé que en nuestra última conversación de whatsapp,  me había enviado un archivo de audio donde él cantaba en francés y quise escucharlo en mis auriculares, pero la bocina del comerciante captó la señal bluetooth y sonó la estrofa: “Prendre un enfant par le coeur, Pour soulager ses malheurs”. 


Avancé y la música se desconectó.