viernes, julio 01, 2016

Súbditos del amor


En uno de los descansos del largo viaje que hacíamos para volver a casa, me detuve a checar la mensajería de mi celular. Ahí descubrí su mensaje.

Ella vuelve a  hacerse presente, visible a través de un mensaje de whats app: “Hola
-          Esto es una invocación a la adrenalina”, pensé.
-           
A partir de ese momento conduje meditabundo a mi destino; mi acompañante creyó, debido a mi silencio que iba aburrido.

Luego de su ausencia física y digital de más de diez años, ese  sorpresivo mensaje  hizo que absorto enfocara mis recuerdos en esa etapa en la que nos conocimos y mi vida fue conducida por una mujer con tanta pasión.

Al llegar a un lugar con mejor señal, esperando que hubieran más mensajes revisé la foto de su perfil, tenía un mensaje tipo Tesalonicenses: “renovada por el espíritu santo y dedicada únicamente a la alabanza al creador”.

Pasaron otras cuatro o cinco horas para recibir otro mensaje escueto pidiendo el número de un conocido en común.

Pero yo,  ya estaba intranquilo, deseoso de tener un encuentro de mensajes o físico o lo que fuera porque solo ella fue capaz de llevarme del paraíso al infierno en temas del amor y el sexo.

No obstante su estado del whatsapp era un modo de evangelización a sus contactos.

El día siguiente me escribió…

-“¿cómo estás?

Y de nuevo mis latidos encendidos…

-          “Me haces falta, te lo prometo”.
-          Jajajajajajajajajaja… tu no cambias
-          Jajajajaja tu tampoco
-          Yo sí, estoy en búsqueda de la gracia y la paz, si quieres puedo compartirte el mensaje que es mi testimonio… Un día tuve una visión y ahí comprendí que mi misión en la tierra tiene que ser de acuerdo a las santas escrituras, en ese sentido vivir para el amor del altísimo
-          Ok.
Intenté variar el tema de conversación, evocando momentos de fuego carnal. A lo que insistió:

-          Me he alejado de la conscupiscencia, hoy solo hago la voluntad de mi padre
Caramba, dije osea que va en serio. Dios dijo “ayudad a los necesitados” y yo te necesito….

-          El te reconfortará y recibirá en su misericordia eterna.
-          
Mientras avanzaba más perdido me sentía. Así que, hastiado,  terminé por darle por su lado.

-          “Siento tu cariño, le dije, siento lo que dices, es tu poder de convencimiento…”
-          Si quieres podemos vernos y hablar más de eso.

Acordamos un café, y hablamos de temas impersonales, pensaba, “te doy una hora para que recapacites, y me des tu poder sexual”.
Al despedirnos, luego de casi una hora de charla, tomó mis manos para una oración, las condujó hacia su corazón.

Pronunció fuera de ese tono espiritual, siento tu calor, tu energía, tu impulso de vida.
Yo ya había perdido todo interés por hablar.
-          Podemos hablar en otro lugar si gustas… - dijo.

Terminamos haciendo el amor, como en aquellos días. Mientras reposaba mi cabeza en su antebrazo pensé.
“El sexo es el verdadero Dios y nos gobierna, soy también su súbdito”.



viernes, mayo 06, 2016

¿Cuál es el pecado de Marín Levario?

¿Cuál es el pecado de Marín Levario?

Levario, no Levarios me dijo cuando conocí a la maestra Carmen, toda mi formación de estudiante escuché de su pasión por la enseñanza, de su marcada forma de ser correcta, de exigir lo mejor, de pugnar por una calidad de pensamiento crítico y de mantenerse fiel a su genial impostura de llamar la atención más por su capacidad neuronal que por cualquier otro de sus atributos.
Nuestros encuentros se debieron a que se me asignó como asesora de tesis en el año de 1999, en la licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Humanidades. Quise que su asesoría no fuese estrictamente una asesoría fría, indagaba tal vez de manera burda, detalles de una Carmen distinta, dijo dime Carmen, luego entonces le pregunté de su pasado en su formación académica en la ciudad de México.
- ¿Siempre te han dicho Levarios?
- ¿Qué cosas dices?, tú solo dime Carmen.
Asi con ese estilo original de sacar la vuelta a mis intentos porque no me exigiera más de lo que yo quería dar en el aspecto académico, dije - Por favor solo haz como que lees lo que yo escribo y al final pon tu firma como asesora, “francamente este es para mí un requisito”. Me vio fijamente y en silencio, creo que decepcionada, omitió una respuesta directa, me ofreció en préstamo un ejemplar del “Pensamiento Crítico VS Pensamiento Único”: dijo: Esto para empezar nuestra primera semana.
Yo creía que después de Sarelly no había nadie experto en Matterlat y resultó que en sus referencias bibliográficas Materlatt era uno de sus favoritos; Noam Chomsky, Umberto Eco, Ignacio Ramonet, Schopenhauer, Althousser, Gramsci, Heiddeger, Hebert Marcurse los otros, los que leí a consciencia porque cada encuentro con ella era un mini examen profesional.
No volví a insinuar que fuera menos estricta conmigo.
Su influencia en mi debió de extenderse tanto tiempo porque su conducta era de todo menos convencional, creo que su originalidad radicaba en sorprender a toda la comunidad en todos los sentidos, si tengo que nombrar un ícono de la irreverencia, ella está en primera fila.
No estaba, y no estoy a su altura para una conversación de índole documental, académica o filosófica, uno es tendiente a estereotipar o denigrar ciertas corrientes de pensamiento o actitudes en moda por fuerza de costumbre, influencia de los mass media, por ignorancia, ella iba precisando epistemológicamente cada cita que pronunciaba.
Por eso fue un reto, por eso amé su personalidad, porque inspira a usar más la razón y menos la intuición.
Me incitó a ser un conversador de su nivel, menos sarcasmo más argumento. Menos pose más autenticidad, menos alineado más libre.
¿Cuál es el pecado de Marín Levario?.
Su escepticismo para con las asociaciones civiles, su valentía, el espíritu de la reivindicación de los derechos ciudadanos, la vocación de libertad.

sábado, abril 16, 2016

¿Son nuestros enemigos los maestros?




Custodiados con celo, esposados y evidenciados cual miembros de una categoría infrahumana, los maestros aprehendidos la  tarde del 15 de abril del 2016 en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez Chiapas, México son trasladados con un cerco de seguridad de proporciones monstruosas.

Siento un ahogo, un desconcierto, un dolor del alma cuando veo las imágenes del descenso de vehículos oficiales para abordar el avión con destino al centro del país, su destino: los centros de readaptación social.

El pregón millones de veces repetido en los medios de comunicación: sus demandas son  indebidas, lo métodos peligrosos.

El debate siempre tendencioso de la aplicación de la reforma educativa para los profesores de todos los niveles, es reiterado a través de distintos canales con inserciones millonarias. En todos los sectores publicitarios  se habla de las “bondades” del nuevo sistema de control y reglamentación del servicio profesional docente, pero nada se dice del abandono a temas de seguridad social y responsabilidad de las autoridades educativas por mantener vigentes los preceptos que han dado certidumbre al oficio del profesor.

La opinión pública (tendenciosa por haber sido manipulada) señala con voz de mando que los “parasitos” maestros se niegan al progreso de la patria; informada a través de los noticiarios más populares, niegan al maestro su vocación y su derecho a pensar distinto, su derecho de abogar por mejores condiciones laborales y luchar por el bienestar de todos, pues la defensa de un derecho es la defensa de todos los demás.

Ignoran u olvidan, o quizá desconocen porque no es lo mismo ver los toros desde  el palco que lidiar con ellos, que hay una realidad única y que es el amparo y privilegio de la clase que dirige y dicta lo que conveniente en la política pública del país, mantener una población enferma física y mentalmente,  carente de voluntad para reconocer que se promueve con métodos muy placenteros como el show deportivo y artístico un estilo de vida inconsciente, ajeno al desarrollo y convivencia armónica.

La mayoría contribuye con su crítica y su sorna al desprestigio de los otros, los inconformes, los afectados, los que con espíritu y pensamiento crítico denuncian la aversión del sistema del poder, estos que hoy son llamados rebeldes, son los que resisten, los que también señalan con los únicos métodos que deja al alcance el poder, la realidad paralela de injusticia, de corrupción y de abandono en donde nos encontramos.

¿Quiénes son los violentadores?, ¿Quiénes son los transgresores?, será acaso que los que primero reforman la ley a conveniencia de unos cuantos, aquellos que a su antojo manosean el contenido de la constitución política mexicana, los que se niegan al diálogo, los que no escuchan, los indolentes, los juniors que desprecian la clase trabajadora, son los que niegan  el derecho a la existencia a otros mexicanos, todos nosotros.

Nada dice la sociedad del descuadrado estilo de vida que se lleva en los hogares de todos los mexicanos, del horror en que crecen millones de niños en medio de violencia, mismos que en cuanto crezcan diseminarán a su vez la semilla de la podredumbre social, pues de víctimas pasarán a victimarios, perpetuando el patrón de vida que se les ha confinado. Hombres y mujeres sin ambición y sin derecho, sin oportunidades de vivir de distinta manera, gente que tendrá recelo y resentimiento para con la mayoría, porque el mal no está en ellos sino en la impartición de la justicia y el progreso.

Nada dicen de que un estudiante no tiene un panorama de futuro, porque no sabe si vivirá lo suficiente, porque quizá tampoco quiera si es en esas condiciones indignas, en dónde el tiempo se gasta en lamerse las heridas de una humanidad carente de valores, en las que las palabras olvido, descuido y vicio se repiten en cada hogar, en la que la violencia se manifiesta ordinariamente en los diferentes planos. . . familias desintegradas, hijos adictos, madres en el olvido, padres alcohólicos, niños preocupados.

No se ha reflexionado que donde hay que pedir cuentas es en el  sector político que distrae y confunde, evade y corrompe.  La prisa con la que se nos violenta a tomar partido,  no nos da tregua ni  respiro  para que cese  el odio entre hermanos, precisamente por eso hoy el pueblo actúa contra el pueblo y es celebrado.


Hoy tendríamos que unirnos pues no es entre nosotros la lucha, sino con ellos.  

jueves, abril 07, 2016

ALGUNA VEZ TUVE 30 AÑOS

Tengo 30 años. La edad en la que Jesucristo inició su ministerio con valor, con decisión, su misión en el mundo como hombre.
Tengo 30 años y reconozco que tengo algunas cosas claras, ciertas… pero mi criterio o mi intuición me indica que desconozco mas de lo mucho que existe.
Tomando como referencia que hoy la gente fallece a los 60 años en promedio, he recorrido ya un cincuenta por ciento del camino de la vida, el pulso indomable de mi adolescencia ha equilibrado su ritmo; Las verdades se van despejando, la vejez te penetra calmadamente, es el inicio, es el principio de tu descenso, del aterrizaje a la mesura y la discreción.
La experiencia que he acumulado en estos años, es relativa; de pronto me doy cuenta que yo soy el que tiene que dar consejos a los niños y adolescentes, en vez de recibirlos. Pasé de ser un rebelde sin causa, a un recitador de sermones caseros. ¡Que bochorno por Dios!.
Todavía resuena de vez en cuando esa trillada frase que la juventud sesentera pregonó: “Nunca confíes en alguien mayor de 30 años”, …es para reírse de uno mismo: “hasta de falso hedonista, los rolling stones me culparían”.
Cuando pequeño, mi impaciencia inquietante me quemaba los dedos por practicar los calores de mi alma, era el llamado eterno de hacer ruido en el silencio, la espera que desespera, la vida en antesala , el fragor desconocido, la flor en su envoltura.
Como todos alguna vez he querido ser poeta,( ¡el que diga que es mentira, que arroje la primera piedra!), mas o menos, alrededor de los 15 años cuando la marea efervescente de la adolescencia es, estimulada con historias humanas fantásticas.
El desamor me enseñó que el cielo y el infierno están unidos. Lo ideal se termina y principia la realidad. Si se quiere pertenecer a la sociedad, hay que ser útil. La filosofía es materia negada cuando urge devengar un salario para comprar los artículos básicos para tu comodidad.
Me han contado que al llegar a esta edad, se sufre una “crisis existencial”, en la que separas el Porvenir con el pasado; la obligada meditación después de la metamorfosis. Yo solo escucho, sin asentir, ni discutir, es poco lo que quiero decir, en torno a eso.
Se puede vivir sin ideas, pero nunca sin placeres. Yo tengo una idea gracias a un placer, luego entonces si hay una cosa, hay la otra. Arribo a esta edad, sin triunfalismos, pero también sin tormentos espirituales. Jamás ha sido mi intención hacer protagonismos de lo ordinario, no pienso en el desperdicio de los años en que perseguí valientemente las pasiones mundanas, las garrafas encendidas del desenfreno. Si pienso en lo que tengo, en mis obligaciones, pienso en la dicha del milagro de la vida y en la satisfacción de sobrevivir al infierno de los egoísmos.
Entre mis vicios permanentes se hayan, el ver películas en cine o en casa, leer libros, escuchar buena música, de vez en cuando tomo alguna fotografía que me llena de satisfacción, pues la realidad es otra cuando se conserva en una imagen; también de vez en cuando vuelco mis demonios en uno que otro texto que después reparto a mis amigos.
Hoy, a los 30 caigo en la cuenta que la guerra que fabriqué, está en el desierto, removiendo el viento. EL pase de barra libre se agotó. El invento de alternativo en la materia, encontró un lugar en el corazón. Hay cosas que uno quisiera no olvidar, los ambientes felices en los que se fue el centro de atención, en fin, después de un tiempo se asimila que todo en la vida es irse, igual que los cambios de piel en las serpientes.
Hoy el autobús se detuvo y me obliga a bajarme de ese mágico recorrido que excitó mis neuronas, que me alentó a la vida y que hoy en otra etapa, me recibe.
Me siento como dijera alguien: “en mi etapa más fecunda”; sin pretender la madurez absoluta me concentro más y mejor en asuntos cardinales.
Hoy estoy de buen humor, de mejor humor que en mi pasado, percibo que los valores como generosidad, esperanza, lealtad son posibles y han estado conviviendo siempre conmigo, aun sin que yo haya querido.
A estas alturas, lo único que pido es mantener el tiempo posible esta sobriedad, este equilibrio entre la pasión y mi conciencia. Vale también agradecer a todos los que he visto, de los que he aprendido y de los que no, de los que están y los que se fueron. Hoy tengo lo bueno de ustedes, lo que me ha sobrado es porque no le hallélugar.si tengo que elegir alguna meta, esa es la de ser útil.
Algo me dice, que no estuve equivocado.

Pago lo que tengo.

jueves, marzo 31, 2016

Priscila II



Priscila reapareció… eso era lo único que logró hacer que desatendiera mis intereses en la tarde familiar, intenté no evidenciar mi desazón, mi prisa, mi otro interés: el de estar en dónde ella me lo pidiera.


En ese lugar tan recóndito que elegimos  con unos colegas para practicar fotografía de paisajes, a mitad del camino sonó el celular y era ella; respondí aún sin saber si no estaba equivocándose.

 -“Voy a tu ciudad me encuentro en el intermedio, “¿dónde estás?, necesito verte…sólo quiero hablar y que  me escuches”.

-  Estoy a una distancia considerable, pero si me haces tiempo te veo ahí a las siete.

- Por favor te apuras, si no estás a esa hora, tomo el primer taxi y me regreso… ¿verdad que no te olvidarás de mí?.

- Cuenta con ello, te veo ahí mi vida.


Colgué y enseguida me dejé llenar de adrenalina, también incertidumbre, ¿en qué condiciones quería verme?, ¿Cuáles eran las circunstancias que la hacían hoy querer verme con urgencia?, ¿Conseguiría ir más allá de las palabras hoy?.


Sabía la imposibilidad de tener un romance duradero con Priscila, no era yo libre… ¿y ella? .

Priscila era en los años en que ambos estudiábamos la universidad, una chica trabajadora, luchona y comprometida con un empleo de medio tiempo en la oficina en donde yo daba mi servicio social. Admiraba su elegancia y su estilo, me inspiraba tanta ternura y me enamoré sin poder nunca expresárselo. Mi límite fue el dinero ¿cómo lograr una cita si ni para el colectivo tenía en ese entonces?.

El episodio reciente y que nos puso en peligro a ambos cuando a través del Facebook me contactó luego de diez años  sin sabernos; agendamos  una cita y nuestra charla fue amenazada e interrumpida  por su marido furibundo en el bar justo cuando comenzábamos a beber la primera de las seis cervezas ordenadas. Pero ya me había puesto al corriente de los conflictos con su pareja.

Luego de eso ya no retomamos la comunicación. Preferí aplicar el dicho “más vale que digan aquí corrió, que aquí expiró”.  Nos enviamos de vez en cuando un saludo en el Facebook o el whatssap, pero nunca profundizamos, pretextando estar muy ocupados.

 Pero ¿Qué habrá pasado en el presente paralelo a ese momento congelado en que se interpuso el marido furibundo?.  Mejor dicho será que ya había logrado esquivar las cadenas que la aprisionaban, recordé su llamada: “necesito desahogarme y solo contigo podría hacerlo… no quiero saber nada, salí de casa sin mucha ropa y no sé si suficiente efectivo”.

Naturalmente el dinero no era un problema, yo me haría cargo de sus gastos, el problema en sí era como pasar de las palabras a los hechos, cómo degustar de sus encantos que obnubilaron mi capacidad de concentración.

Volví de ese lugar y sin demora me despedí  de los conocidos, todos asombrados de que anunciara mi retirada.

Encendí el coche y quise que le salieran alas, en la primera de las vueltas de la carretera cuasidesconocida el auto patinó recordándome que no hay nada estable cuando hay grava suelta y velocidades altas. Una vez controlado, me precisé: “mantente a salvo de lo contrario no llegarás a ninguna parte y a ella menos”.

La velocidad con la que conduje fue estimulante, iba ensimismado recordándola, imaginando que aunque solo nos abrazáramos y besáramos valdría la pena, sería un manjar, un caramelito, un pedacito de malvavisco, sería un placer.


Volvió a marcarme a medio camino. Pensé ¿cómo lo hace?, porqué justo en los únicos lugares del camino donde puede encontrarse un poquito de señal de telefonía celular, logra hacer que mi celular enlace su llamada.

-          Ya estoy instalada en el hospedaje que me recomendaste… ¿ya vienes? Oye, no sé si traiga efectivo para hacer el pago.

-          Yo llego en menos de una hora, ya estoy en camino, mira por lo de tus gastos, yo me ocupo ¿ de acuerdo?.

-          Ok.

No aceleré más porque la orografía no lo permite y mi auto tampoco, pero ya estaba más cerca que a un principio de ella.


Iba viendo mientras conducía espectaculares paisajes que no fotografíe. Camas y cascadas de nubes arremolinándose sobre las montañas de la sierra, crepúsculos   que pasaban del dorado al cian y magenta, pero no quise detener la marcha, no era nada más importante que ella: Priscila.


Terminado el trayecto fui directamente a su habitación, toqué y le di el anhelado abrazo que sostuve hasta que un pálpito en mi bajo vientre anunciaba una erección. La solté pretendiendo no comer ansias ni mostrarme proclive a la voluptuosidad.

Se divorció hace tres años, no sé si ha tenido novio, ¿cómo no? Y dijo me sentí sola y quise agarrar camino, en realidad voy a un municipio un poco más retirado, pero como me quedabas de paso, quise saber de ti.

Con sutileza le hice saber mis deseos del encuentro de almas y cuerpos, de compartir la alegría de sobrevivir a las adversidades y de las necesidades humanas que hay que atender sino de manera continua, si con gente sana, educada y amorosa. Por supuesto yo en primera fila.

Me pidió dar un paseo en el coche.
 
-          Es difícil ser mujer
-          Me lo imagino
-          No quiero equivocarme
-          Cuando quieras búscame

Ya en el auto, planteé mi pasión vehemente, mi amor y mi ternura, mi manera de controlar mis instintos por respeto antes que todo.

Me escuchó largamente y no ocurrió más que eso. Al poco tiempo me dijo “Creo que te tienes que ir”.

Yo le dije, deja que desacelere mi corazón. 


Más tarde camino a casa pensé, tendré siempre esa suerte para con las mujeres…. O será que de plano me creo eso de que me enamoro del espíritu, más que de la carne.


25 de Marzo del 2016

Región Sierra “El Mariscal”

lunes, enero 25, 2016

1994

1994


Tuve sexo por primera vez, y fue como en cualquier primera vez, fue a toda madre, fue con una centroamericana de 17 años, para ser más específico Hondureña. Desvirgarme fue toda una odisea, yo mentí que iría a dar mañanitas y por ello saldría a media noche, ella propuso que para estar seguros, antes de tocar la puerta a media noche, checara si la luz del baño estaba encendida  porque su marido no dormiría con ella; tenía dos casas,  esa sería la señal… con todo el temor del mundo verifiqué esa noche que la había dejado encendida lo que hizo posible el acto.


Esa noche pedí prestada la bicicleta de mi vecino, pues se me hizo una forma muy emotiva de asistir a la cita.


Las otras veces iba con uniforme de escuela, platicaba con mis compañeros de la escuela, llegaba por momentos, pero lo mejor era irme para donde mi conquista, que más bien era yo el conquistado, como dijo la canción TODO lo aprendí de ti.


Entre visita y visita, un medio día que dejé la bicicleta a la orilla de un sendero escondida entre el monte, previendo que no fueran a verme, me entretuve con ella y cuando volví en el lugar que dejé mi bicicleta tirada algún truhán se la llevó aprovechando la oportunidad, ese día no tuvimos sexo, yo volví a casa avergonzado, y lo peor,  sin placer.


En 1994 , supe por primera vez del efecto arrollador de los noticiarios, pues la gente no quería hablar de otra cosa, decían que el magnicidio marcaba un antes y un después en el escenario de la vida política de esta nación, murió el candidato ideal de México, el 23 de marzo.


Sentí envidia y admiración por un muchacho que escuchaba  chilango incomprendido de Alex Lora y el Tri de México en unos walkman amarillos de lujo marca Sony.
                          

Mis compañeros iban a las discos constantemente, las pláticas iban de eso en los ratos de ocio dentro de la escuela. Las pocas veces que mi madre dejó que asistiera me decía, son las nueve de la noche, a las once a más tardar te quiero de vuelta en casa… o te voy a ir a buscar.


Mi amigo Iván quería matarse supuestamente por el desamor de la colocha y al mismo tiempo juraba amor por otra niña de su barrio, todo un caso. Iván no bebía, conmigo aprendió. El ron que acostumbrábamos beber era el bacardí, no sé porqué, quizá era decisión del que más dinero aportaba a la colecta para comprarlo, yo cooperaba muy poco, y a veces ni cooperaba.


Todos tenían novia, hasta yo, que al poco de andar con ella, me gustó otra, pero no quiso, yo dije por orgullo andará conmigo. A la semana de andar juntos me dio el cortón, justo cuando yo le entregaba de regalo una lámpara de buró con detalles muy preciosos, lo peor fue que primero recibió el regalo y después dijo, no puede ser. Yo esperaba de regreso mi regalo, pero no fue así.


En 1994 nació mi hermana la de en medio, mi mamá tuvo otra responsabilidad, yo creí que así al menos me daría más oportunidad de ser un adolescente normal, de esos que van a la disco y vuelven de madrugada. Pero no fue así, una vez fue a sacarme de la tertulia donde bebíamos ron mis amigos y yo.


Me gustaba leer poesía, hice mi biblia el libro de Jaime Sabines, luego del de Pita Amor, junto con Las flores del mal de Baudeliere.


En el segundo año de la prepa comencé a llevar de apuntes solo dos hojas de papel tamaño carta dobladas en la bolsa trasera derecha de mis pantalones.


Un maestro de física nos propuso llevarle a su casa tres tambos de agua porque estaba echándole colado a su casa y necesitaba suficiente, a cambio nos pasaría con 6, la oferta era injusta pero necesaria, así lo hicimos. La aventura incluyó robo de tambos de basura del parque central.


En la escuela a los más bajos promedios nos pusieron a pintar los muebles,  un juego que brotó espontáneo fue inhalar solventes, me hizo alucinar, lo repetí cada que pude, hasta que a mis padres les llamó la atención mi conducta y me enviaron al psiquiatra, que cuando entramos en confianza, me dijo “Aquí entre nos, lo que te pasa no es grave, solo que por el bien de tus padres deja de hacerlo ahora”, y me invitó un cigarro, ahí me dio de alta, y ahí también dejé de hacerlo.


En 1994 “Agujetas de color de rosa” era la novela que promocionaba la televisión, pero yo podía quitar de mi mente “corazón salvaje”, por la vestimenta y la canción que presentaban. Claro a mí ni gustan las telenovelas.


No sabía que estudiar, pensaba que era buena opción ser taxista, los choferes iban por las chicas más hermosas a la prepa. Entre más feo el taxista, más bonita su novia, ese era entonces mi ideal.


También ensayaba teatro, la obra era “Rosas de primavera” de Emilio Carballido.


Otro tema de interés nacional era el SUP, y sus comunicados, Marcos era el ícono, la figura de celebridad y el portavoz de los jodidos, quiero decir de los necesitados. Un maestro “El mocos” nos los daba a leer, según para fortalecer y promover el pensamiento crítico, la verdad ninguno de nosotros  se interesaba, más bien lo único que queríamos es ser ausente de toda responsabilidad, incluyendo pensar.


Nunca me gustó el futbol, (verlo), pero ese mismo año se realizó el mundial, naturalmente en casa se veía pues como no verlo si la selección nacional nos representaba en vivo y a todo color frente al mundo mundial, por cierto ese año se le detectó a Diego Armando Maradona, el astro del futbol argentino una sustancia prohibida y fue expulsado del juego.


El cantante Arjona ya me empezaba a caer mal, sus letras iban muy incoherentes, buen sonido, poca sustancia. “Eran las diez con cuarenta piloteaba mi nave…”


En 1994,  el rap todavía era bailable, aunque en la disco aún ponían Tarzan Boy. En mi casas se escuchaba “Más turbada que nunca” de Gloria Trevi, a mí me gustaba, pero no lo decía, no fuera a pensar que yo era su cómplice. Puaff!!. Yo compré accidentalmente en el puesto de cassettes piratas el de “Esta Boca es Mía” del español Joaquín Sabina. Accidente que me llevó al éxtasis de escuchar música que me representaba mi personalidad.


En 1994 manejaba el carro de mi papá, era lo mejor que me podía pasar, un día los federales me detuvieron porque sin licencia manejaba un auto polarizado, pero el motivo principal, fue que los quedé viendo bien feo al momento de encontrármelos en una esquina y doblar; me siguieron como 5 cuadras, yo ni me paré porque nada sabía si era yo el prófugo.


En 1994 pasaron tantas cosas, pero ninguna fue tan intensa  como para provocarme un recuerdo gozoso, como tener sexo por primera vez.
  







lunes, enero 18, 2016

Y tú ¿Ya leíste hoy tu horóscopo?






No sé si exista el canon de esa mujer;  en la dicha de su madurez, sencilla,  elegante, formal y pulcra, su vestimenta  provoca únicamente respeto. Entre todos los detalles la puntualidad sobresale. Su risa abierta, su conversación discreta.

Empezamos por compartir lecturas políticas, ella mostraba interés Andrés Manuel López Obrador, yo sin saberlo  fui diciendo sí a todo;  pronto me hice amloista. 

Su rutina me hizo comprender una obsesión: mantener la imagen de mujer respetable y de muy pocos detalles que cuestionar.  Sus admiradores calladitos se verían más bonitos.

Tenía una mirada escéptica  e indagadora para todo lo que ocurría fuera bueno o malo a la vista de lo demás, alguna vez dijo de una compañera:  “Entre tonta, pendeja o ingenua, se lleva las tres”.

Me dio su amistad, me compartía de su desayuno, lo cual era una distinción que me colocaba como su íntimo. Un día que la sobremesa se prolongó, me invitó una taza de café la cual tuve que aderezar con más café, pues su intensidad no era la yo deseaba. Ahí  mostró su sorpresa diciendo: “¿tanto café, me parece dañino?.  No siempre es malo todo lo que parece respondí.

Antes de las diez de la mañana checaba su horóscopo; me bastó una hojeada para entender que podría ser interesante  interesarme en su punto débil. Leímos juntos un día y hablaba de atreverse a comer helado con un nuevo amigo en un lugar poco común. Así que me dijo, la oficina es un lugar poco común ¿no?.

El día siguiente fue más allá en sus confesiones:   “mi pareja nunca fue compatible sexualmente conmigo, nunca me lo sugirió el horóscopo y yo lo confirmo después de ventiun años de casada”.

El día  que no tuvimos internet en la oficina palideció, su ánimo fue opuesto al de los días anteriores, se notaba su miedo, su desazón. La tarde del tercer día, me ofrecí para llevarle en documento Word su  horóscopo y de paso el mío, le dije que copiaría y pegaría en un documento de texto de la página web que acostumbraba a leer. Recomendaba número de suerte color de ropa,  aroma, aficiones, posibles atrevimientos, amistades, días de humor positivo,  tendencias y compatibilidad sexual.

Fue bastante sencillo asociar mi signo al de ella. Me senté a su lado para esperar su reacción.

Me preguntó atónita: “¿cuál es tu signo?”. No satisfecha con  la novedad,  dijo: “¿Puedo leer tu horóscopo?”

Los días siguientes fueron intensos,  fue llevándome  repetidas veces a escenarios majestuosos en dónde solo su camioneta HUMMER pudo hacerlo, gracias a la magia  y la precisión del horóscopo, unimos nuestros sexos.





martes, enero 05, 2016

Aquí no se puede fumar

Aquí no se puede fumar.



Llegaste hace 50 minutos; me propuse estar una hora en la alberca, pronto te metiste, igual que todos sin darte el regaderazo sugerido, que muy pocos lo hacen, eso de la higiene a ninguno convence.


Omar se sentó a la orilla, a ratos se paraba y caminaba quizá también quería platicar como tú lo hacías. Imaginé que esperabas que te abordáramos para hacer conversación, acostumbrado a no seguir convencionalismos, no quise molestar.


Mostrabas toda tu energía al dar dos vueltas sin respirar, dentro, fuera, por y en medio, tus piruetas dejaban ver tu fortaleza, tu juventud.  Volví a concentrarme en mi propio juego, ir de muertito y venir con brazadas aprendidas a muy temprana edad.


Algo murmurabas con tu amiga y volvías la mirada cuando yo fijaba la  mirada en ustedes, calculé sus edades, 25, nomás. Sus movimientos fueron volviéndose rudos desafiaban la gravedad y dejaban ver lo imponente de su figura, mujeres jóvenes robustas, defeñas.


Sentí el clásico golpe de temor punzándome en el centro del torax, o era el frío de la noche, el instinto del placer, o la amenaza de un peligro,  o el sopor de Juchitán a las ocho de la noche el último día de mi viaje de trabajo.


Omar debió volver a la habitación, no se bañó, ni quise platicar con él.


Mis plantas ancladas cuando el placer de tu cercanía preguntó boca a boca.

-          ¿Me das fuego?
-          Aquí no se puede fumar, contesté.


Insististe con energía:  "quiero fuego pero en la cama"



Ahora que por el pasillo a media luz caminamos de la mano, mientras chanclean las gotas de nuestros cuerpos, pienso en abrir la boca para decirte.


“Por favor no me pidas sexo duro, no ves que ya tengo treinta y ocho años”


viernes, agosto 28, 2015

CARTA AL SUP

CON DEDICATORIA AL SUP EN SU VALS DE XV AÑOS DE VIDA DEL MOVIMIENTO ZAPATISTA

Por Esdras Camacho
Apreciable Sup
Distinguido CCR.
Estimados Compañeros y compañeras
Recién, me entero tienen planeado realizar un festival Internacional de la Digna Rabia, para celebrar el 15 aniversario de la insurrección indígena con la presencia de intelectuales y representantes sociales de 20 países.
A mi me gustaría leer un nuevo comunicado redactado con el estilo de antes… lo de hoy, ¿cómo lo explico?, carece de todo hasta de “rabia”. El señor dueño o gerente del EZLN, excelentísimo pseudo antihéroe de combates intelectuales con nobeles, amigo cercano de diplomáticos extranjeros y narradores universales, se ha perdido, ha sobrevalorado su importancia, ha extraviado su argumento o su papel en la tragicomedia que representaba, ¡oh por Dios!. Si le robaba cámara al mismo Oliver Stone, ¿sólo yo me he dado cuenta?.
Señor Sup, de la manera mas atenta posible le solicito explique ¿porqué  ha renunciado a su papel central? - antes tan bien desempeñado- en la realidad sociopolítica mexicana de principios de milenio.
Usted, aparte de robarle el corazón a mi hermana, también se lo hizo a muchas adolescentes, cuando usted se proclamó defensor de la clase indígena chiapaneca, provocó arrebatos (delirantes), aún aunque deslavadas hay playeras que tienen impresa su imagen al frente. Se extraña ese furor en sus rostros, el mismo que usted tuvo cuando apareció en cadena nacional saludando a Carlos Loret de Mola, Brozo y el mismo Julio Sherer décano de periodismo en México.
Varios posters suyos circularon por comercios establecidos y ambulantes, en la que su figura fue el icono de la juventud irreverente, sus poses, sus prendas, sus letras, sus comunicados, todo era para culto. Sin exagerar,  había devuelto a los ex hippies su esencia, a los intelectuales su identidad, a los frustrados guerrilleros su coraje y a los aspirantes a novelistas, su ejemplo. Su mismo nombre, motivo de aquel acróstico vertical u horizontal, en el que se adivinaban los municipios del estado adheridos a su ¡ya Basta! –M-argaritas, A-ltamirano, R-ancho nuevo, C-omitán, O-cosingo, S-an Cristóbal de las Casas. “El mesías de los desarraigados”.  
¿Le provoca algún sentimiento eso?.
Sinceramente,  lo dudo. Usted terminó “devorado” por su estrategia mercadológica. Se posición en ascenso creciente, su influencia fue tan portentosa, digna de actores emblemáticos como Marlon Brando, en el cine, Maddona, en la música, Julio César Chávez en el ring.
Pienso que de esta historia de 15 años, no hay siquiera una segunda parte, aunque sea mala. Es la decadencia de un ciudadano (delegado) “cero”, parafraseando a su alter ego en la música, el español Joaquín Sabina. ¿Qué razón oscura te hizo salir del agujero?, Esta afirmación esconde también el deseo de que usted con “hechos y no palabras”, me diga que sigue siendo el mismo sup de antes, el eros encapuchado, el poeta, el pensador mexicano.
Cuál es la razón señor (por si acaso es usted: Rafael Sebastián Guillén Vicente) que nos limite, que nos tenga en abstención (me incluyo) a los integrantes de la sociedad civil, tantos y tantos millones de “sin rostro”, que le confiamos el estandarte del espíritu crítico, la estafeta de vocero del pensamiento inorgánico, la conciencia (nacional) colectiva de nuestra inteligencia.
Le recuerdo sus palabras; “…un pedacito de luz, para hacer del deber y la vergüenza una orden”.
¿Cómo quiere que entienda yo esto?.- mera retórica, aunque me resista a creerlo. La verdad sea dicha: la fe, sin obras, es letra muerta.
Su entendimiento del afán Globalizador de las Transnacionales, motivó tantas tesis de licenciatura, maestría y doctorados en las universidades, nacionales y extranjeras, desde la óptica de las artes, de la política y de la economía fue desmenuzado, apropiado, estudiado y citado sus comunicados, sus discursos.
Tanta cobertura, tanta energía, tanto vigor de usted, se extraña. Se extraña aquella frase “Todos somos Marcos”, que funcionó tan bien para generar simpatía a los escépticos. En aquellos días si que llegué a creer que como el rock y muchas cosas más, su presencia había llegado para quedarse, para ocupar un lugar al lado de celebridades del mundo, personas de tanto valor, e indispensables para entender la evolución del mundo. Miguel de Cervantes Saavedra, Fidel Castro, Simón Bolívar, Benito Juárez o la tía chofi del poeta  Jaime.
Señor Sup, ¡despierte de su letargo!. Quién se crea ser usted: no lo es. Usted no es un cuadro renacentista, ni el eslabón perdido, ni el señor retirado de las glorias y tampoco es un falso caudillo. Usted, no es la fantasía de nadie, usted es la verdad viviente, usted es la voz alumbradora, quemante y madura de los  “indeseados”. Los olvidados.
De algo deben valerles los libros publicados sobre el movimiento zapatista, las películas y las canciones, las entrevistas en Le Monde Diplomatique y el Miami Herald. ¿No cree?. No piense que nadie quiere saber de usted, sino todo lo contrario. Su presencia debe de ser incómoda, sólo si usted está presente… vivo.
Si señor, lo mismo que a usted, a mucha gente le hastía que el nivel de política ejercido en México tenga un tufo de excremento, un cinismo que lacera, un denso sopor de insensatez.
Nos falta el marcos que se discute, señala, indica los tropiezos y los yerros de los gober “croquetas” y/o “piruetas”.
Usted, se ha quedado callado, usted falta a su obligación, usted es necesitado, sobre que?... quizá sobre lo de siempre hombre, la tarea es de nunca acabar. ¿Quiere una pista?.
Aquí están:
--La aprobación de la reforma Energética. Comprometiendo el dominio y poder del Estado Mexicano, al concesionar a la iniciativa privada la extracción de ese recurso no renovable.
--El presidente de la república que ganó con cifras inciertas
--La alianza Educativa, orquestada desde la maquiavélica cabeza de Elba Esther Gordillo y echada andar al vuelo, aun a pesar de los bajos niveles de aprovechamiento y rendimiento (certificados), probados en exámenes de consultorías internas y externas.
--El atentado de Michoacán el 15 de septiembre del 2008.
--El accidente aéreo en que fallece Juan Camilo Mouriño, Secretario de Gobernación
--La ineficacia e incompetencia de las autoridades civiles y militares para asegurar un clima de seguridad real.
--El reciente anuncio de la re exploración de posibles nuevos yacimientos petrolíferos en la selva lacandona. Poniendo en riesgo la salud humana, animal y vegetal de los que ahí habitan. Y lo peor volviendo mas ricas las fauces de los explotadores y exterminando las huellas ancestrales de nuestra raza mexicana.
Por nombrar algunas…
Revisando el archivo de sus comunicados, he leído el del día 5 de abril de 1999. (Desde las "solitarias y desesperadas" montañas del sureste mexicano, y le he encontrado cierto aire al escritor Carlos Monsiváis, quiero decir al estilo que él emplea, no vaya a usted a creer otra cosa. Justo donde dice (en negritas): P.D. que se disfraza de comunicado Ezelenita.
Si no lo desmiente, voy a terminar creyendo esa hipótesis. Y te diré ya pues pinche monsi, complácenos con más de tus lecturas viscerales.
En Chiapas el 1 de enero de 1994 se alzó la voz para defender la causa indígena, para reclamar lo justo, venga pues aún no hay misión cumplida.
Si usted cree que soy su fan desertor, es correcto siempre  y cuando usted no se reivindique.
Vale de nuez y salud!
Pd. Perdone usted el principio de este texto, no logro dominar mi estilo tan punzante, con suerte algún día seré totalmente sutil y/o diplomático.
Pd2.- Mi hermana está muy agradecida de que yo le escriba.
… Desde mi alcoba en algún lugar de mi casa, en el algún municipio de Chiapas.

Yo, alias yo.

jueves, agosto 27, 2015

El desgaste de los maestros.



Como si fuera un padre caprichoso que no quiere oír las mejores razones de los hijos, el gobierno cierra oídos y ojos ante la realidad y la lógica, esta realidad porosa. La negociación solo tiene un objetivo el desgaste de los maestros, ¿Qué ocurre cuando se desgastan?.
Son tres fases.

1.- La agresión en esa etapa se rompen vidrios de oficina, se quema papelería, si bloquea el transporte
2.- La inmolación, los compañeros se sacrifican, se martirizan y torturan para llamar la atención, para hacerles ver al que pueda la condición de la lucha.

3.- La deserción, la aceptación, la resignación. Esa es la peor de las etapas del desgaste.
El gobierno tiene también tres fases de postura.
1.- La cerrazón. oídos sordos, total desinterés, finge no darse cuenta y cuando toca el tema lo hace desde un contexto distinto porque sabe que si reconoce lo justo de las demandas de la lucha sindical, solo se autogolea.
2.- Provoca para que se incremente la protesta y varíe hacia la violencia, razón por la que emplea ante el aplauso generalizado con reprimir la lucha y desbaratar toda protesta por interrumpir el clima de estabilidad social. y
3.- Luego de la captura de algunos rebeldes, la "Supuesta" entrega de ciertos espacios, el intercambio de compañeros por ceder lo nimio, lo poco, lo mínimo.

Y todo esto desalienta por la razón de que pasar por todas las etapas conlleva conflictos. Recordemos que el instrumento del poder son los medios masivos de comunicación que en todo momento están dando la cara que al poder le conviene.

Luego por los medios en que participemos pidamos solo lo justo, se vale que nos escuchen, se vale que busquemos juntos negociemos, se vale porque a un nuestra constitución y nuestro modelo de gobierno nacional se sostiene a través de una figura la democracia.

Algo ejemplar que sería bueno ocurriera, los diputados, locales, federales o senadores, ponerse del lado del reclamo justo e incidir para que tengamos solución pronta.

martes, junio 02, 2015

La casa de Juan Pastor


Tengo algunos recuerdos lejanos, lejanos por la distancia en el tiempo. Quizá han pasado 30 años o más, mi padre acostumbraba a salir de paseo con mi hermana y conmigo a lugares un tanto retirados, recuerdo nos llevaba en una bicicleta de turismo, íbamos confiados en que a su lado nada nos podría dañar. Confiábamos, yo confiaba, creo que también mi hermana. 

Dos lugares eran los más frecuentados, el primero la casa de los dulces de cacahuate en el barrio Mojón y el segundo la casa de Juan Pastor en el barrio Chelajú Grande. 

Gracias a que salíamos quizá una o dos veces a la semana, tuvimos conocimiento de la dimensión de la ciudad, nuestra ciudad era pequeña para andar en carro pero grande para andar a pie, o en bicicleta. 

Creo que por esa temporada aumentamos algunos kilos debido a nuestro crecimiento, pues de pronto mi papá dejó de hacer esos recorridos, y cuando insistiamos suplicantes contestaba; "Ya no, ya pesan mucho". Yo no lo creía... o quizá si, los niños son  ingenuos. 

La casa de los dulces de cacahuate era habitada por gente amigable que siempre nos recibía como visita privilegiada, mi papá conversaba de cosas de adultos, Sandra y yo creo engolosinados por el dulce dejábamos pasar la tarde deseando prolongar el paseo. 

La casa de Juan Pastor pintada de verde, era de tres puertas, significaba el fin o el principio de la ciudad según se viese, ubicada al poniente era el inicio de una carretera de terracería con rumbo a Carrizal, mi padre entraba y platicaba un tanto con el mentado  Juan Pastor, que siempre imaginé que era como San Juan Bautista, y que cuando yo escuchaba mentarlo me preguntaba si era pastor de ovejas y si era pastor porque siempre estaba en casa, o nomás era referencia decir así Juan Pastor, o si era su apellido, pero si era su apellido, que apellido tan folclorico... y hoy reflexiono que si era su apellido, y no era pastor ni de iglesia, ni de oveja, y no tenía nada de  semejanza con ningún profeta barbado. 

Nos gustaba el paseo y era valorado porque mi padre no vivía en casa, llegaba por la tarde a darnos el gusto de convivir con él, creo que es por esa época en que los hijos ven como héroe al padre sea quien sea, haga lo que haga, esté donde esté. 

Estoy hablando de los primeros años de los ochenta, nuestra vida no giraba en torno a ninguna preocupación u obligación, nos bastaba lo que había porque no conocíamos nada más. 

Cuando crecimos y desaparecieron esos paseos, siempre tuve el deseo de emular el recorrido hacia esos lugares aunque eran peligrosos, por la escasez de casas hasta allá, zona propicia de borrachos o mal vivientes. Aún imaginaba que podría salir gente de esa que robaba niños y los vendía para volverlos jabón. 

Ambas casas desaparecieron con el paso del tiempo, la corriente de los ríos dañaron su estructura de adobe, solo quedan restos en donde habían paredes de varilla y tabique, pero no han dejado de estar en mi recuerdo. 

 Hoy, en que los años han pasado, de pronto vuelvo a esos lugares, hoy motivado por recuperar una condición física perdida, ahora con la mentalidad de estar sano, combatir el sobrepeso y apreciar el paisaje al caminar por el simple gusto de hacerlo, recuerdo a mi padre y pienso, si hubiese siempre tenido su bicicleta  su figura se hubiera mantenido esbelta, hubiese sido fantástico que ahora en que también soy padre saliéramos a dar esos paseos juntos. 

Pienso todo eso ahora en que ni bicicleta tengo y si el peso del compromiso de salir de paseo con mi hijo, emular y si es posible ser para mi hijo el héroe que mi padre fue para mi. 

Por lo pronto les comparto la foto de donde estaba la casa de Juan Pastor ...

viernes, mayo 08, 2015

El hijo de Lía Marlo



Por José Luis Castillejos Ambrocio

Se emociona al ver los ojos vivaces de su madre. La recorre con la mirada y peina cada una de sus expresiones…las encapsula y suelta una metralla incontenible de palabras. Va de un lugar a otro, a un nuevo personaje, a una distinta circunstancia. Se mueve mentalmente de Cusco, Arequipa o Lima en Perú, a Bratislava, la capital  y mayor ciudad de Eslovaquia y se emociona cuando habla de Paris o de sus tímidos días juveniles cuando pasó hambre en la Ciudad Luz, durante una semana, y no se atrevió a robar comida o prostituirse -como lo hacen muchos varones latinoamericanos- en el bosque de Boulogne.

Hernán Becerra Pino es todo un personaje. Es académico, periodista, escritor, abogado,sociólogo y gran conversador, pero no ha sido profeta en su tierra, pese a que es notable catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México. Habla cinco idiomas y ha visitado un centenar de países y ha entrado al bajo mundo del Reino de Camboya, al sur de la península de Indochina, en el SudesteAsiático.

Tiene el cordón umbilical atado a Chiapas y no obstante que ha ganado en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo “José Pagés Llergo” (1997 y 2005) en su estado le han negado el Premio Chiapas. Sus cartas credenciales como escritor docente en la UNAM con estudios doctorales en la Universidad de Toulouse–Le Mirail, Francia, no han servido de nada en un estado donde la rutina del cangrejo (echar todos abajo) es una constante.

Siete horas de conversación no son suficientes para comprender a este hombre que escribe al tiempo que sufre del abandono en que está Chiapas.

La frágil manita de una niña que corría entre las mesas del restaurante Vips, a un costado de la carretera que conduce del centro a Puerto Madero, en Tapachula, y que rozó la costilla derecha de Hernán lo sobresaltó. Pensó que era un asaltoen la calurosa tarde del verano costeño de Chiapas. En una fracción de segundo su rostro pareció palidecer; luego suspiró y continuó tomando un postre.

 El autor de varios libros de narrativa, periodismo cultural y poesía y miles de entrevistas a personajes me invita a ir al centro de la ciudad de Tapachula a casa de su madre, la periodista Gloria Pino Ochoa, quien reposa antes de declinar el sol.

“El duende de Tapachula” era el pseudónimo en el diario Excélsior de Lía Marlo y este el sobrenombre de la señora Pino Ochoa quien en la década de los cincuenta escribió la columna “Teleconfidencias” del diario El Sol del Soconusco.

“Jamás usé el periodismo para maltratar, ofender o chantajear al alguien y me retiré de esa profesión porque nació Hernán”, afirma Pino Ochoa quien a sus 85 años de edad dijo que en alguna ocasión le ofrecieron 5,000 pesos para dejar de escribir sobre alguien en una época cuando su sueldo mensual era de 120 pesos.

“LíaMarlo” aún se emociona al recordar su encuentro con Mario Moreno “Cantinflas”.El rostro de la periodista luce radiante en la gráfica, al lado del divo de la televisión, el cine y la comedia que la abraza con una gran sonrisa pero una mirada que luce triste. “Fue todo tan repentino. Nos hicieron las fotos y sólo una se ha salvado”, dice doña Gloria Pino Ochoa.

En otra ocasión a la periodista de sociales del Sol del Soconusco, la primera en su género en Chiapas, contó cubrió la participación de Pedro Infante en una fiesta. El charro mexicano cantó tres canciones para quienes lo contrataron y luego en las afueras del Country Club de Tapachula, donde lo aguardaban miles de personas, les dedicó lo mejor de su repertorio.

Y de José Alfredo Jiménez recordó que a este lo levantaban en el hotel Colomba,en el corazón de Tapachula, la “Perla del Soconusco”, a “puro café”, ya que siempre estaba con la cruda (resaca) del día anterior y debía tomar café para poder seguir en sus actuaciones en la Plaza de Toros la Bien Pagá, lugar donde un grupo de fanáticos literalmente desnudó y pretendió abusar de la vedette Lyn May, casi en las orillas del río Coatancito. “La chusma quería desnudarla totalmente pero un hombre la protegió”, recuerda.

Otra vivencia que tuvo la octogenaria periodista fue la visita del presidente deMéxico, Adolfo López Mateos, al Country Club. La turba, que permanecía en lasafueras de ese centro de convenciones sociales, se brincó la barda e ingresó yarrasó con la comida y el licor. En la vida de esta mujer, que hoy permanece ensilla de ruedas a causa de una caída que le afectó la cadera, ha transcurridocon intensidad. Recibió el encargo de una amiga de mandar hacer un santo delSeñor de Esquipulas con un escultor francés para “sanar” a una persona. Elsanto efectivamente fue elaborado y fue traído, en procesión, desde la fronterade Talismán hacia Tapachula y hoy permanece en la Iglesia de San Juan.

A lo largo de la entrevista, Hernán Becerra Pino, el hijo de la comunicadora,añade datos, pide a su progenitora que haga precisiones o que cuente la anécdota aquella cuando de niño el hoy reputado comunicador se hizo popó en la guayabera blanca del gobernador de Chiapas, Samuel León Brindis o cuando orinó al presidente de México, Adolfo López Mateos.  Ambos, por separado, lo cargaron.

El hijo de Lía Marlo conversa ampliamente bajo el aire que disparan dos ventiladores (uno en el techo y otro de pedestal). Abundante agua mineral,queso encerado y un postre sirven de marco exquisito para seguir la conversación. Parte de su imaginación viene de lo que leyó en los comics de Kalimán, Memín Pingüín, entre otras o en las radionovelas que lo llevaron a surcar otros horizontes a través de las ondas hertzianas.

“No entendía la vida y creo que por eso viajé mucho”, asegura este hombre que ha dictado cátedra desde hace 40 años, aparte de realizar lo que le apasiona: el periodismo, la escritura, las entrevistas sin perder de perspectiva al Chiapas que le duele y que, paradójicamente, le niega los reconocimientos a una vasta trayectoria a este hombre que besó, inclinado, la lápida de la Madre Teresa de Calcuta, en la India.

Becerra Pino le ha rendido tributo a quienes admiró de una manera muy particular.Visitó la casa de Honorato de Balzac, cerca de la torre Eiffel y estuvo en el lugar donde este comía escargots.

Como hombre de letras dicta clases de redacción, ha leído a los clásicos, posee 13 mil libros en su casa en la ciudad de México. Ha ido por el mundo pero Chiapas no se le ha desprendido de la piel pues esta es la región que le conmueve el alma y le arruga el corazón.

Autor de El baúl del tío Matías,  Hernán sufre como ninguno a Chiapas y le duele la partida de Gabriel García Márquez, a quien entrevistó poco más de una década antes de que falleciera. Habló con Carlos Monsiváis, Víctor Hugo Rascón Banda, José Joaquín Blanco, José Agustín, Beatriz Espejo, Andrés de Luna, Rafael Ramírez Heredia y Leopoldo Zea, entre otros y buscó por todas partes al Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, con quien finalmente dialogó largo y tendido.

Quiere mucho a Marco Aurelio Carballo y aprecia la poesía de Jaime Sabines y recala en los textos de Octavio Paz, Carlos Fuentes ode Augusto Roa Bastos y se entrega a la sabiduría de Ernesto Sábato.

Define a sus entrevistados como sus grandes maestros pero pesa mucho el entorno por eso es que siempre en sus textos aparecen rasgos de las montañas, el mar, los cantos de las aves y el espíritu irredento del soconusca.

Y es que en la poesía está la vida, las querencias, los tiempos idos de este trotamundo que en un tiempo fue ateo y hoy cree ferviente en Dios. Nacido en 1957 e hijo del médico Romeo Becerra Lara y de doña Gloria Pino Ochoa, Hernán tiene hermanos:Javier, Margarita, Romeo y Gustavo.

Segundos antes de estrecharme la mano, casi en la despedida, me dice: Si volviera a nacer, si tuviera la oportunidad de vivir no cometería muchos errores, viviría intensamente, probaría muchas cosas y viviría a plenitud, tendría un rancho,algo de dinero.

Pero hoy, por hoy, vivo modestamente de mi sueldo como académico, de lo que me pagan por mis escritos, dice.

El hijo de Lía Marlo tiene muchos sueños por cumplir: uno de ellos es lograr que le concedan el Premio Chiapas.

Quizás, entonces, sí sea profeta en su tierra.

joseluiscastillejos@gmail.com
@jlcastillejos