domingo, septiembre 11, 2016
miércoles, agosto 17, 2016
De mágica, a mortal.
Cada 7 años cambiamos físicamente nos dicen los científicos, y ¿cada cuanto emocionalmente?.
En ese sentido me sorprende lo que has cambiado, yo creo que también yo, pero lo reconozco en ti, porque no he convivido contigo en al menos tres años, y me gusta, lo equilibrada que estás, creo que uno se equilibra más fácilmente con las personas no correctas, ni ideales sino idóneas. En ese sentido concuerdo en eso de que si (el hubiera no existe) "tu y yo" fuéramos parejas no anduviéramos bien para ningún lado. . . posiblemente.
Y recuerdo lo que dijiste alguna vez tu solo quieres pechuga, y es cierto que bueno que solo eso queremos ambos de los dos.
En la dinámica de aprender y evolucionar, adaptarme a las circunstancias hacer carne mis pensamientos, volver actos mis palabras, muy, muy pronto teniendo en cuenta la resistencia natural hacia el cambio propio de todas las personas, me ubiqué en el aquí y el ahora.
Quisiera como era mi costumbre aderezar mis palabras con excelentes analogías y muchísimos rodeos, pero ya me dijiste que medio lees mis correos y, yo también ya casi no escribo nunca, pues resumo.
1.- Lo que funciona para ti, debe de funcionar para mi, eso que ni que, por puro sentido común, pues algo de ti hay en mi, y viceversa.
2.- Aunque no esté contigo ambos aplicamos eso de que "solo x hoy", si y a veces hay excepciones --- o no?
3.- Yo por perverso no quería volverte éterea presencialmente, me había autoengañado y resistía soltarte, decirte no me interesas sexualmente, y aprendí que si seguía empecinado en obtener de ti alguna delicia caía en lo que no quería en lo convencional.
4*atención* este no es un correo convencional
5.- Me sorprende y si no lo veo no lo creo, eres inmune a mi.
6.- Es cuestión de enfoque, pero yo hubiera dicho (El hubiera no exite).... uy, así que chiste.
7.- Me encanta todo lo que me formas, el pasado es muy valioso y aunque mágico es pasado; no obstante sobreviven algunas frases bien pronunciadas, momentos memorables que dirigieron mi personalidad hacia en donde hoy me encuentro.
8.- De pronto siento alivio de no dolerme de que ya no nos pertenezcamos, como yo lo quería entender.
9.- Vivo en evolución, ya no soy el que fui.
10.- Aún y por tratarse de ti, por una sola de tus caricias, como dice la canción "Todo lo diera", *ver o escuchar NUBE VIAJERA*
11.- y sin embargo.
12.- El tiempo y la distancia cura casi todo.
13.- He compuesto en mi mente una versión de 500 noches, y me encanta, podría titularse: "De mágica a mortal, sin morir en el intento"
@esdrascamacho
miércoles, agosto 10, 2016
Regresando a casa
Ciudad universitaria
9 de agosto del 2016
No Puedo pensar en otra cosa que “debí
estudiar en la U.N.A.M”… sabiamente
presentía que me atraparía. Arribé a alrededor de las dos de la tarde, caminé
por los senderos entre los jardines que son verdaderos bosques, remansos de
oxigeno y sitio de encuentros relajados entre las parejas de estudiantes que se
prodigan su amor a toda hora.
Desconozco a qué hora termina la
vida administrativa de la escuela, quiero decir a que hora concluyen las
actividades propias de esa institución, pero quise recorrer y ver lo que
pudiese en dos horas que había programado para conocerla. ¿Qué buscaba?, vivir
la fotografía mental de la unam, aspirar su aire, conocer su infraestructura,
observar el comportamiento de la muchachada.
Ingreso por uno de sus múltiples
accesos, alrededor de la escalera que utilizo, cuando desciendo del metro que
tomé de la estación Hospìtal General veo que hay puestos iformales de chacharas
y comidas, me prometo degustar los tacos de canasta que ofrecen a 4 x 15 y 6 x
20.
El olor a pasto, si pasto verde
quemado, quiero decir marihuana, es intermitente, leve. Veo que hay una organización
para los que caminan y para los que usan la bicicleta; hay un estacionamiento
encajuelado para los cientos de bicicletas que los alumnos recogen a la hora en
que salen de sus facultades o campus.¿Cuàntas facultades tiene la unam?, y
¿Cuántos ¿Campus?. Camino hacia la zona
de restaurantes, hay comida desde 22 pesos, agua incluida. Siento que encontraré
algún conocido. Igual y un hijo de un paisano, un exalumno de la escuela en la
que enseño. Pero no, no hay ninguna cara conocida.
Recorro de una facultad a otra y
se me antoja conocer rectoría, sé que
entre otras cosas que hay que ver, rectoría está entre las básicas. Pregunto
por la biblioteca central y me responde el estudiante de ingeniería que está
lejos que no puedo ir a pie, que espere el pumabus del otro lado de la calle.
¿Pumabus?, ¡conque así!. Y sin ningún costo, ya en pumabus pregunto y me dicen que si, pero que
aborde la ruta nueve porque la uno no me deja.
Rectoría es como la Meca de los
protagonismos intelectuales, sobresale los murales que representan la conexión entre
la cultura y la ciencia prehispánica, medieval y moderna, distingo que hay un
guía de turistas explicando a su grupo que se distingue el pensamiento de
Ptolomeo y Copèrnico. Y el área verde, wow, increíble lugar de descanso,
pasillo donde los estudiantes comparten con otros los recuerdos de clases, hay también
lugar en la que improvisan un concurso de ajedrez, a un lado cerca de unos
edificios hay un grupo de jóvenes aprendiendo salsa.
Pienso que màs ha de tener, y en
que tiempo lo conoceré, imagino sus propios laboratorios de ciencia, enormes
bibliotecas, gimnasio, ¿estadio?, auditorio, teatro, clases, asignaturas, modelos
educativos, servicios, promoción al arte y cultura, divulgación de ciencia. Fue
breve mi estancia, hubiese querido platicar con alguien, con la misma sorpresa
que yo .
Al salir, veo que hay tantos
comercios relacionados con la unam, incluso en un stand portátil fuera de
ciudad universitaria ofrecen uniformes blancos bordados con la leyenda Facultad
de medicina, imprentas y restaurantes.
Como salí por un sitio distinto ya no encontré los tacos de canasta a ese
precio, pero si a cuatro pesos cada uno. Comí cuatro.
El título de mi foto es regresando
a casa, si no lo hice yo, espero mis hijos elijan y accedan a esta casa de
estudios.
martes, agosto 02, 2016
El lenguaje del poder
El lenguaje del poder
Hay un arraigo propio de los que confieren valor y
significado a la vocación, a la misión natural universal de la vida, el de
compartir, el de ayudar; tristemente hay quienes no practican el arraigo, no
les conviene, su instinto tiene que ver con la destrucción, esa actitud es la
del poder, quienes lo padecen están ciegos de uno a otro extremo, su conducta
es anormal y dañina.
Son cobardes que para protegerse
utilizan infinidad de estrategias, ¿a qué
le temen?... le temen a la sensación de ordinareidad, ese concepto es
generado al cobijarse en el poder, “yo no soy del tipo que son ustedes”.
Están en el poder y se perpetúan
por generaciones, es tan reducida la estirpe que en la acción se oculta deseo
de consuelo, la esencia de su personalidad: ¡protéjanme!. No obstante sus
métodos son agresivos e inhumanos. El poder les faculta, conviene fingirse
ajenos.
¿Cómo resuelven los conflictos?. Apartándose
del conflicto, utilizando la fuerza de sus guardaespaldas, poniendo barricadas,
les dice algo esa frase de “Ni los veo, ni los oigo”… o la de “¿Y, yo por qué?”…o
“Es mejor no leer… leer les amarga la vida”. Se ocultan, se niegan, rechazan y
cuando afrontan, distraen la atención incluso de los afectados.
-
¿Qué los hace distintos?
-
Obviamente el poder.
-
¿Son tontos?
-
Para nada.
Al contrario, su inteligencia los
mantiene ahí, en esa élite, esa burbuja que “protege”.
Aquí un ejemplo:
El descontento del magisterio en
México es un tema de relevancia, se sabe que son demandas y protestas en
defensa de los derechos plenamente garantizados en la constitución política
mexicana.
El argumento de la CNTE
(Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación) es que se modernice el sistema
educativo, pero atendiendo y respetando las garantías laborales, incluyendo las
características propias de la población tan distinta en cada región geográfica,
por aquello de que México es una nación multicultural. Interés por considerar
que ciertas escuelas no tienen debido al raquítico presupuesto asignado a la
infraestructura, lo mínimo necesario para funcionar dignamente.
El Gobierno utiliza el lenguaje
del poder para silenciar, para negar y cerrar filas en contra de una sola
propuesta: La abrogación de la mal llamada Reforma Educativa. La maquinaria
aplastante que controla y dirige mensajes de persuasión que se difunden por
todos los medios, denigra y ofende al movimiento magisterial, es su mejor
apuesta, ahí se sienten a salvo de cualquier amenaza de los que ahora nombran “delincuentes”.
Es cierto, gran parte de la sociedad
civil actúa por inercia adhiriéndose a las mentiras del gobierno, pero por otra
parte, somos más la gente con conciencia y con capacidad de transformar este
entorno de pobreza y miseria. Somos muchos los insatisfechos con la imposición
y con la transgresión de las leyes en México.
¿Qué tienen en los oídos, qué
tienen en los ojos y qué tienen en la inteligencia?, Estos que según son
representantes populares, estos que según son servidores públicos, ¿En que se
orientan cuando sirven a los intereses totalitarios de las trasnacionales?, ¿A
dónde su compromiso con la humanidad?. Pero sobre todo, ¿Qué les hace pensar si
no el mundo entero pondrá los ojos en la llaga abierta en la política mexicana?.
¿Serán tan atrevidos de ignorar,
que la CNTE está dando una lección de lucha por la dignidad y el respeto a las
garantías y derechos universales, no solo a Chiapas, no solo a México, sino al
continente entero?-
Si no entienden nuestro lenguaje,
la vida misma se encargará de hacérselo entender.
¡Larga vida a la CNTE!
¡Larga vida a la defensa de los
derechos universales!
¡Larga vida a México!.
viernes, julio 01, 2016
Súbditos del amor
En uno de los descansos del largo viaje que hacíamos para volver a casa, me detuve a checar la mensajería de mi celular. Ahí descubrí su mensaje.
Ella vuelve a hacerse presente, visible a través de un mensaje de whats app: “Hola”
- “Esto es una invocación a la adrenalina”, pensé.
-
A partir de ese momento conduje meditabundo a mi destino; mi acompañante creyó, debido a mi silencio que iba aburrido.
Luego de su ausencia física y digital de más de diez años, ese sorpresivo mensaje hizo que absorto enfocara mis recuerdos en esa etapa en la que nos conocimos y mi vida fue conducida por una mujer con tanta pasión.
Al llegar a un lugar con mejor señal, esperando que hubieran más mensajes revisé la foto de su perfil, tenía un mensaje tipo Tesalonicenses: “renovada por el espíritu santo y dedicada únicamente a la alabanza al creador”.
Pasaron otras cuatro o cinco horas para recibir otro mensaje escueto pidiendo el número de un conocido en común.
Pero yo, ya estaba intranquilo, deseoso de tener un encuentro de mensajes o físico o lo que fuera porque solo ella fue capaz de llevarme del paraíso al infierno en temas del amor y el sexo.
No obstante su estado del whatsapp era un modo de evangelización a sus contactos.
El día siguiente me escribió…
-“¿cómo estás?
Y de nuevo mis latidos encendidos…
- “Me haces falta, te lo prometo”.
- Jajajajajajajajajaja… tu no cambias
- Jajajajaja tu tampoco
- Yo sí, estoy en búsqueda de la gracia y la paz, si quieres puedo compartirte el mensaje que es mi testimonio… Un día tuve una visión y ahí comprendí que mi misión en la tierra tiene que ser de acuerdo a las santas escrituras, en ese sentido vivir para el amor del altísimo
- Ok.
Intenté variar el tema de conversación, evocando momentos de fuego carnal. A lo que insistió:
- Me he alejado de la conscupiscencia, hoy solo hago la voluntad de mi padre
Caramba, dije osea que va en serio. Dios dijo “ayudad a los necesitados” y yo te necesito….
- El te reconfortará y recibirá en su misericordia eterna.
- …
Mientras avanzaba más perdido me sentía. Así que, hastiado, terminé por darle por su lado.
- “Siento tu cariño, le dije, siento lo que dices, es tu poder de convencimiento…”
- Si quieres podemos vernos y hablar más de eso.
Acordamos un café, y hablamos de temas impersonales, pensaba, “te doy una hora para que recapacites, y me des tu poder sexual”.
Al despedirnos, luego de casi una hora de charla, tomó mis manos para una oración, las condujó hacia su corazón.
Pronunció fuera de ese tono espiritual, siento tu calor, tu energía, tu impulso de vida.
Yo ya había perdido todo interés por hablar.
- Podemos hablar en otro lugar si gustas… - dijo.
Terminamos haciendo el amor, como en aquellos días. Mientras reposaba mi cabeza en su antebrazo pensé.
“El sexo es el verdadero Dios y nos gobierna, soy también su súbdito”.
viernes, mayo 06, 2016
¿Cuál es el pecado de Marín Levario?
¿Cuál es el pecado de Marín Levario?
Levario, no Levarios me dijo cuando conocí a la maestra Carmen, toda mi formación de estudiante escuché de su pasión por la enseñanza, de su marcada forma de ser correcta, de exigir lo mejor, de pugnar por una calidad de pensamiento crítico y de mantenerse fiel a su genial impostura de llamar la atención más por su capacidad neuronal que por cualquier otro de sus atributos.
Nuestros encuentros se debieron a que se me asignó como asesora de tesis en el año de 1999, en la licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Humanidades. Quise que su asesoría no fuese estrictamente una asesoría fría, indagaba tal vez de manera burda, detalles de una Carmen distinta, dijo dime Carmen, luego entonces le pregunté de su pasado en su formación académica en la ciudad de México.
- ¿Siempre te han dicho Levarios?
- ¿Qué cosas dices?, tú solo dime Carmen.
Asi con ese estilo original de sacar la vuelta a mis intentos porque no me exigiera más de lo que yo quería dar en el aspecto académico, dije - Por favor solo haz como que lees lo que yo escribo y al final pon tu firma como asesora, “francamente este es para mí un requisito”. Me vio fijamente y en silencio, creo que decepcionada, omitió una respuesta directa, me ofreció en préstamo un ejemplar del “Pensamiento Crítico VS Pensamiento Único”: dijo: Esto para empezar nuestra primera semana.
Yo creía que después de Sarelly no había nadie experto en Matterlat y resultó que en sus referencias bibliográficas Materlatt era uno de sus favoritos; Noam Chomsky, Umberto Eco, Ignacio Ramonet, Schopenhauer, Althousser, Gramsci, Heiddeger, Hebert Marcurse los otros, los que leí a consciencia porque cada encuentro con ella era un mini examen profesional.
No volví a insinuar que fuera menos estricta conmigo.
Su influencia en mi debió de extenderse tanto tiempo porque su conducta era de todo menos convencional, creo que su originalidad radicaba en sorprender a toda la comunidad en todos los sentidos, si tengo que nombrar un ícono de la irreverencia, ella está en primera fila.
No estaba, y no estoy a su altura para una conversación de índole documental, académica o filosófica, uno es tendiente a estereotipar o denigrar ciertas corrientes de pensamiento o actitudes en moda por fuerza de costumbre, influencia de los mass media, por ignorancia, ella iba precisando epistemológicamente cada cita que pronunciaba.
Por eso fue un reto, por eso amé su personalidad, porque inspira a usar más la razón y menos la intuición.
Me incitó a ser un conversador de su nivel, menos sarcasmo más argumento. Menos pose más autenticidad, menos alineado más libre.
¿Cuál es el pecado de Marín Levario?.
Su escepticismo para con las asociaciones civiles, su valentía, el espíritu de la reivindicación de los derechos ciudadanos, la vocación de libertad.
sábado, abril 16, 2016
¿Son nuestros enemigos los maestros?
Custodiados con celo, esposados y
evidenciados cual miembros de una categoría infrahumana, los maestros
aprehendidos la tarde del 15 de abril
del 2016 en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez Chiapas, México son trasladados con
un cerco de seguridad de proporciones monstruosas.
Siento un ahogo, un desconcierto,
un dolor del alma cuando veo las imágenes del descenso de vehículos oficiales
para abordar el avión con destino al centro del país, su destino: los centros
de readaptación social.
El pregón millones de veces
repetido en los medios de comunicación: sus demandas son indebidas, lo métodos peligrosos.
El debate siempre tendencioso de
la aplicación de la reforma educativa para los profesores de todos los niveles,
es reiterado a través de distintos canales con inserciones millonarias. En
todos los sectores publicitarios se
habla de las “bondades” del nuevo sistema de control y reglamentación del
servicio profesional docente, pero nada se dice del abandono a temas de
seguridad social y responsabilidad de las autoridades educativas por mantener
vigentes los preceptos que han dado certidumbre al oficio del profesor.
La opinión pública (tendenciosa
por haber sido manipulada) señala con voz de mando que los “parasitos” maestros
se niegan al progreso de la patria; informada a través de los noticiarios más
populares, niegan al maestro su vocación y su derecho a pensar distinto, su
derecho de abogar por mejores condiciones laborales y luchar por el bienestar
de todos, pues la defensa de un derecho es la defensa de todos los demás.
Ignoran u olvidan, o quizá desconocen
porque no es lo mismo ver los toros desde
el palco que lidiar con ellos, que hay una realidad única y que es el amparo
y privilegio de la clase que dirige y dicta lo que conveniente en la política pública
del país, mantener una población enferma física y mentalmente, carente de voluntad para reconocer que se
promueve con métodos muy placenteros como el show deportivo y artístico un
estilo de vida inconsciente, ajeno al desarrollo y convivencia armónica.
La mayoría contribuye con su
crítica y su sorna al desprestigio de los otros, los inconformes, los
afectados, los que con espíritu y pensamiento crítico denuncian la aversión del
sistema del poder, estos que hoy son llamados rebeldes, son los que resisten,
los que también señalan con los únicos métodos que deja al alcance el poder, la
realidad paralela de injusticia, de corrupción y de abandono en donde nos
encontramos.
¿Quiénes son los violentadores?,
¿Quiénes son los transgresores?, será acaso que los que primero reforman la ley
a conveniencia de unos cuantos, aquellos que a su antojo manosean el contenido
de la constitución política mexicana, los que se niegan al diálogo, los que no
escuchan, los indolentes, los juniors que desprecian la clase trabajadora, son
los que niegan el derecho a la
existencia a otros mexicanos, todos nosotros.
Nada dice la sociedad del
descuadrado estilo de vida que se lleva en los hogares de todos los mexicanos,
del horror en que crecen millones de niños en medio de violencia, mismos que en
cuanto crezcan diseminarán a su vez la semilla de la podredumbre social, pues
de víctimas pasarán a victimarios, perpetuando el patrón de vida que se les ha
confinado. Hombres y mujeres sin ambición y sin derecho, sin oportunidades de
vivir de distinta manera, gente que tendrá recelo y resentimiento para con la
mayoría, porque el mal no está en ellos sino en la impartición de la justicia y
el progreso.
Nada dicen de que un estudiante
no tiene un panorama de futuro, porque no sabe si vivirá lo suficiente, porque
quizá tampoco quiera si es en esas condiciones indignas, en dónde el tiempo se
gasta en lamerse las heridas de una humanidad carente de valores, en las que
las palabras olvido, descuido y vicio se repiten en cada hogar, en la que la
violencia se manifiesta ordinariamente en los diferentes planos. . . familias
desintegradas, hijos adictos, madres en el olvido, padres alcohólicos, niños preocupados.
No se ha reflexionado que donde
hay que pedir cuentas es en el sector político
que distrae y confunde, evade y corrompe.
La prisa con la que se nos violenta a tomar partido, no nos da tregua ni respiro para que cese el odio entre hermanos, precisamente por eso hoy
el pueblo actúa contra el pueblo y es celebrado.
Hoy tendríamos que unirnos pues
no es entre nosotros la lucha, sino con ellos.
jueves, abril 07, 2016
ALGUNA VEZ TUVE 30 AÑOS
Tengo 30 años. La edad en la que Jesucristo inició su ministerio con valor, con decisión, su misión en el mundo como hombre.
Tengo 30 años y reconozco que tengo algunas cosas claras, ciertas… pero mi criterio o mi intuición me indica que desconozco mas de lo mucho que existe.
Tomando como referencia que hoy la gente fallece a los 60 años en promedio, he recorrido ya un cincuenta por ciento del camino de la vida, el pulso indomable de mi adolescencia ha equilibrado su ritmo; Las verdades se van despejando, la vejez te penetra calmadamente, es el inicio, es el principio de tu descenso, del aterrizaje a la mesura y la discreción.
La experiencia que he acumulado en estos años, es relativa; de pronto me doy cuenta que yo soy el que tiene que dar consejos a los niños y adolescentes, en vez de recibirlos. Pasé de ser un rebelde sin causa, a un recitador de sermones caseros. ¡Que bochorno por Dios!.
Todavía resuena de vez en cuando esa trillada frase que la juventud sesentera pregonó: “Nunca confíes en alguien mayor de 30 años”, …es para reírse de uno mismo: “hasta de falso hedonista, los rolling stones me culparían”.
Cuando pequeño, mi impaciencia inquietante me quemaba los dedos por practicar los calores de mi alma, era el llamado eterno de hacer ruido en el silencio, la espera que desespera, la vida en antesala , el fragor desconocido, la flor en su envoltura.
Como todos alguna vez he querido ser poeta,( ¡el que diga que es mentira, que arroje la primera piedra!), mas o menos, alrededor de los 15 años cuando la marea efervescente de la adolescencia es, estimulada con historias humanas fantásticas.
El desamor me enseñó que el cielo y el infierno están unidos. Lo ideal se termina y principia la realidad. Si se quiere pertenecer a la sociedad, hay que ser útil. La filosofía es materia negada cuando urge devengar un salario para comprar los artículos básicos para tu comodidad.
Como todos alguna vez he querido ser poeta,( ¡el que diga que es mentira, que arroje la primera piedra!), mas o menos, alrededor de los 15 años cuando la marea efervescente de la adolescencia es, estimulada con historias humanas fantásticas.
El desamor me enseñó que el cielo y el infierno están unidos. Lo ideal se termina y principia la realidad. Si se quiere pertenecer a la sociedad, hay que ser útil. La filosofía es materia negada cuando urge devengar un salario para comprar los artículos básicos para tu comodidad.
Me han contado que al llegar a esta edad, se sufre una “crisis existencial”, en la que separas el Porvenir con el pasado; la obligada meditación después de la metamorfosis. Yo solo escucho, sin asentir, ni discutir, es poco lo que quiero decir, en torno a eso.
Se puede vivir sin ideas, pero nunca sin placeres. Yo tengo una idea gracias a un placer, luego entonces si hay una cosa, hay la otra. Arribo a esta edad, sin triunfalismos, pero también sin tormentos espirituales. Jamás ha sido mi intención hacer protagonismos de lo ordinario, no pienso en el desperdicio de los años en que perseguí valientemente las pasiones mundanas, las garrafas encendidas del desenfreno. Si pienso en lo que tengo, en mis obligaciones, pienso en la dicha del milagro de la vida y en la satisfacción de sobrevivir al infierno de los egoísmos.
Entre mis vicios permanentes se hayan, el ver películas en cine o en casa, leer libros, escuchar buena música, de vez en cuando tomo alguna fotografía que me llena de satisfacción, pues la realidad es otra cuando se conserva en una imagen; también de vez en cuando vuelco mis demonios en uno que otro texto que después reparto a mis amigos.
Hoy, a los 30 caigo en la cuenta que la guerra que fabriqué, está en el desierto, removiendo el viento. EL pase de barra libre se agotó. El invento de alternativo en la materia, encontró un lugar en el corazón. Hay cosas que uno quisiera no olvidar, los ambientes felices en los que se fue el centro de atención, en fin, después de un tiempo se asimila que todo en la vida es irse, igual que los cambios de piel en las serpientes.
Hoy el autobús se detuvo y me obliga a bajarme de ese mágico recorrido que excitó mis neuronas, que me alentó a la vida y que hoy en otra etapa, me recibe.
Me siento como dijera alguien: “en mi etapa más fecunda”; sin pretender la madurez absoluta me concentro más y mejor en asuntos cardinales.
Me siento como dijera alguien: “en mi etapa más fecunda”; sin pretender la madurez absoluta me concentro más y mejor en asuntos cardinales.
Hoy estoy de buen humor, de mejor humor que en mi pasado, percibo que los valores como generosidad, esperanza, lealtad son posibles y han estado conviviendo siempre conmigo, aun sin que yo haya querido.
A estas alturas, lo único que pido es mantener el tiempo posible esta sobriedad, este equilibrio entre la pasión y mi conciencia. Vale también agradecer a todos los que he visto, de los que he aprendido y de los que no, de los que están y los que se fueron. Hoy tengo lo bueno de ustedes, lo que me ha sobrado es porque no le hallélugar.si tengo que elegir alguna meta, esa es la de ser útil.
Algo me dice, que no estuve equivocado.
Pago lo que tengo.
jueves, marzo 31, 2016
Priscila II
Priscila reapareció… eso era lo único que logró hacer que desatendiera mis intereses en la tarde familiar, intenté no evidenciar mi desazón, mi prisa, mi otro interés: el de estar en dónde ella me lo pidiera.
En ese lugar tan recóndito que elegimos con unos colegas para practicar fotografía de paisajes, a mitad del camino sonó el celular y era ella; respondí aún sin saber si no estaba equivocándose.
-“Voy a tu ciudad me encuentro en el intermedio, “¿dónde estás?, necesito verte…sólo quiero hablar y que me escuches”.
- Estoy a una distancia considerable, pero si me haces tiempo te veo ahí a las siete.
- Por favor te apuras, si no estás a esa hora, tomo el primer taxi y me regreso… ¿verdad que no te olvidarás de mí?.
- Cuenta con ello, te veo ahí mi vida.
Colgué y enseguida me dejé llenar de adrenalina, también incertidumbre, ¿en qué condiciones quería verme?, ¿Cuáles eran las circunstancias que la hacían hoy querer verme con urgencia?, ¿Conseguiría ir más allá de las palabras hoy?.
Sabía la imposibilidad de tener un romance duradero con Priscila, no era yo libre… ¿y ella? .
Priscila era en los años en que ambos estudiábamos la universidad, una chica trabajadora, luchona y comprometida con un empleo de medio tiempo en la oficina en donde yo daba mi servicio social. Admiraba su elegancia y su estilo, me inspiraba tanta ternura y me enamoré sin poder nunca expresárselo. Mi límite fue el dinero ¿cómo lograr una cita si ni para el colectivo tenía en ese entonces?.
El episodio reciente y que nos puso en peligro a ambos cuando a través del Facebook me contactó luego de diez años sin sabernos; agendamos una cita y nuestra charla fue amenazada e interrumpida por su marido furibundo en el bar justo cuando comenzábamos a beber la primera de las seis cervezas ordenadas. Pero ya me había puesto al corriente de los conflictos con su pareja.
Luego de eso ya no retomamos la comunicación. Preferí aplicar el dicho “más vale que digan aquí corrió, que aquí expiró”. Nos enviamos de vez en cuando un saludo en el Facebook o el whatssap, pero nunca profundizamos, pretextando estar muy ocupados.
Pero ¿Qué habrá pasado en el presente paralelo a ese momento congelado en que se interpuso el marido furibundo?. Mejor dicho será que ya había logrado esquivar las cadenas que la aprisionaban, recordé su llamada: “necesito desahogarme y solo contigo podría hacerlo… no quiero saber nada, salí de casa sin mucha ropa y no sé si suficiente efectivo”.
Naturalmente el dinero no era un problema, yo me haría cargo de sus gastos, el problema en sí era como pasar de las palabras a los hechos, cómo degustar de sus encantos que obnubilaron mi capacidad de concentración.
Volví de ese lugar y sin demora me despedí de los conocidos, todos asombrados de que anunciara mi retirada.
Encendí el coche y quise que le salieran alas, en la primera de las vueltas de la carretera cuasidesconocida el auto patinó recordándome que no hay nada estable cuando hay grava suelta y velocidades altas. Una vez controlado, me precisé: “mantente a salvo de lo contrario no llegarás a ninguna parte y a ella menos”.
La velocidad con la que conduje fue estimulante, iba ensimismado recordándola, imaginando que aunque solo nos abrazáramos y besáramos valdría la pena, sería un manjar, un caramelito, un pedacito de malvavisco, sería un placer.
Volvió a marcarme a medio camino. Pensé ¿cómo lo hace?, porqué justo en los únicos lugares del camino donde puede encontrarse un poquito de señal de telefonía celular, logra hacer que mi celular enlace su llamada.
- Ya estoy instalada en el hospedaje que me recomendaste… ¿ya vienes? Oye, no sé si traiga efectivo para hacer el pago.
- Yo llego en menos de una hora, ya estoy en camino, mira por lo de tus gastos, yo me ocupo ¿ de acuerdo?.
- Ok.
No aceleré más porque la orografía no lo permite y mi auto tampoco, pero ya estaba más cerca que a un principio de ella.
Iba viendo mientras conducía espectaculares paisajes que no fotografíe. Camas y cascadas de nubes arremolinándose sobre las montañas de la sierra, crepúsculos que pasaban del dorado al cian y magenta, pero no quise detener la marcha, no era nada más importante que ella: Priscila.
Terminado el trayecto fui directamente a su habitación, toqué y le di el anhelado abrazo que sostuve hasta que un pálpito en mi bajo vientre anunciaba una erección. La solté pretendiendo no comer ansias ni mostrarme proclive a la voluptuosidad.
Se divorció hace tres años, no sé si ha tenido novio, ¿cómo no? Y dijo me sentí sola y quise agarrar camino, en realidad voy a un municipio un poco más retirado, pero como me quedabas de paso, quise saber de ti.
Con sutileza le hice saber mis deseos del encuentro de almas y cuerpos, de compartir la alegría de sobrevivir a las adversidades y de las necesidades humanas que hay que atender sino de manera continua, si con gente sana, educada y amorosa. Por supuesto yo en primera fila.
Me pidió dar un paseo en el coche.
- Es difícil ser mujer
- Me lo imagino
- No quiero equivocarme
- Cuando quieras búscame
Ya en el auto, planteé mi pasión vehemente, mi amor y mi ternura, mi manera de controlar mis instintos por respeto antes que todo.
Me escuchó largamente y no ocurrió más que eso. Al poco tiempo me dijo “Creo que te tienes que ir”.
Yo le dije, deja que desacelere mi corazón.
Más tarde camino a casa pensé, tendré siempre esa suerte para con las mujeres…. O será que de plano me creo eso de que me enamoro del espíritu, más que de la carne.
25 de Marzo del 2016
Región Sierra “El Mariscal”
lunes, enero 25, 2016
1994
1994
Tuve sexo por primera vez, y fue como en
cualquier primera vez, fue a toda madre, fue con una centroamericana de 17
años, para ser más específico Hondureña. Desvirgarme fue toda una odisea, yo
mentí que iría a dar mañanitas y por ello saldría a media noche, ella propuso
que para estar seguros, antes de tocar la puerta a media noche, checara si la
luz del baño estaba encendida porque su
marido no dormiría con ella; tenía dos casas,
esa sería la señal… con todo el temor del mundo verifiqué esa noche que
la había dejado encendida lo que hizo posible el acto.
Esa noche pedí prestada la bicicleta de mi
vecino, pues se me hizo una forma muy emotiva de asistir a la cita.
Las otras veces iba con uniforme de escuela,
platicaba con mis compañeros de la escuela, llegaba por momentos, pero lo mejor
era irme para donde mi conquista, que más bien era yo el conquistado, como dijo
la canción TODO lo aprendí de ti.
Entre visita y visita, un medio día que dejé
la bicicleta a la orilla de un sendero escondida entre el monte, previendo que
no fueran a verme, me entretuve con ella y cuando volví en el lugar que dejé mi
bicicleta tirada algún truhán se la llevó aprovechando la oportunidad, ese día
no tuvimos sexo, yo volví a casa avergonzado, y lo peor, sin placer.
En 1994 , supe por primera vez del efecto
arrollador de los noticiarios, pues la gente no quería hablar de otra cosa,
decían que el magnicidio marcaba un antes y un después en el escenario de la
vida política de esta nación, murió el candidato ideal de México, el 23 de
marzo.
Sentí envidia y admiración por un muchacho que
escuchaba chilango incomprendido de Alex
Lora y el Tri de México en unos walkman amarillos de lujo marca Sony.
Mis compañeros iban a las discos
constantemente, las pláticas iban de eso en los ratos de ocio dentro de la
escuela. Las pocas veces que mi madre dejó que asistiera me decía, son las
nueve de la noche, a las once a más tardar te quiero de vuelta en casa… o te
voy a ir a buscar.
Mi amigo Iván quería matarse supuestamente por
el desamor de la colocha y al mismo tiempo juraba amor por otra niña de su
barrio, todo un caso. Iván no bebía, conmigo aprendió. El ron que
acostumbrábamos beber era el bacardí, no sé porqué, quizá era decisión del que
más dinero aportaba a la colecta para comprarlo, yo cooperaba muy poco, y a
veces ni cooperaba.
Todos tenían novia, hasta yo, que al poco de
andar con ella, me gustó otra, pero no quiso, yo dije por orgullo andará
conmigo. A la semana de andar juntos me dio el cortón, justo cuando yo le
entregaba de regalo una lámpara de buró con detalles muy preciosos, lo peor fue
que primero recibió el regalo y después dijo, no puede ser. Yo esperaba de
regreso mi regalo, pero no fue así.
En 1994 nació mi hermana la de en medio, mi
mamá tuvo otra responsabilidad, yo creí que así al menos me daría más
oportunidad de ser un adolescente normal, de esos que van a la disco y vuelven
de madrugada. Pero no fue así, una vez fue a sacarme de la tertulia donde
bebíamos ron mis amigos y yo.
Me gustaba leer poesía, hice mi biblia el
libro de Jaime Sabines, luego del de Pita Amor, junto con Las flores del mal de
Baudeliere.
En el segundo año de la prepa comencé a llevar
de apuntes solo dos hojas de papel tamaño carta dobladas en la bolsa trasera
derecha de mis pantalones.
Un maestro de física nos propuso llevarle a su
casa tres tambos de agua porque estaba echándole colado a su casa y necesitaba
suficiente, a cambio nos pasaría con 6, la oferta era injusta pero necesaria,
así lo hicimos. La aventura incluyó robo de tambos de basura del parque
central.
En la escuela a los más bajos promedios nos
pusieron a pintar los muebles, un juego
que brotó espontáneo fue inhalar solventes, me hizo alucinar, lo repetí cada
que pude, hasta que a mis padres les llamó la atención mi conducta y me
enviaron al psiquiatra, que cuando entramos en confianza, me dijo “Aquí entre
nos, lo que te pasa no es grave, solo que por el bien de tus padres deja de
hacerlo ahora”, y me invitó un cigarro, ahí me dio de alta, y ahí también dejé
de hacerlo.
En 1994 “Agujetas de color de rosa” era la
novela que promocionaba la televisión, pero yo podía quitar de mi mente “corazón
salvaje”, por la vestimenta y la canción que presentaban. Claro a mí ni gustan
las telenovelas.
No sabía que estudiar, pensaba que era buena
opción ser taxista, los choferes iban por las chicas más hermosas a la prepa.
Entre más feo el taxista, más bonita su novia, ese era entonces mi ideal.
También ensayaba teatro, la obra era “Rosas de
primavera” de Emilio Carballido.
Otro tema de interés nacional era el SUP, y
sus comunicados, Marcos era el ícono, la figura de celebridad y el portavoz de
los jodidos, quiero decir de los necesitados. Un maestro “El mocos” nos los
daba a leer, según para fortalecer y promover el pensamiento crítico, la verdad
ninguno de nosotros se interesaba, más
bien lo único que queríamos es ser ausente de toda responsabilidad, incluyendo
pensar.
Nunca me gustó el futbol, (verlo), pero ese
mismo año se realizó el mundial, naturalmente en casa se veía pues como no
verlo si la selección nacional nos representaba en vivo y a todo color frente
al mundo mundial, por cierto ese año se le detectó a Diego Armando Maradona, el
astro del futbol argentino una sustancia prohibida y fue expulsado del juego.
El cantante Arjona ya me empezaba a caer mal,
sus letras iban muy incoherentes, buen sonido, poca sustancia. “Eran las diez
con cuarenta piloteaba mi nave…”
En 1994, el rap todavía era bailable, aunque en la
disco aún ponían Tarzan Boy. En mi casas se escuchaba “Más turbada que nunca”
de Gloria Trevi, a mí me gustaba, pero no lo decía, no fuera a pensar que yo
era su cómplice. Puaff!!. Yo compré accidentalmente en el puesto de cassettes
piratas el de “Esta Boca es Mía” del español Joaquín Sabina. Accidente que me
llevó al éxtasis de escuchar música que me representaba mi personalidad.
En 1994 manejaba el carro de mi papá, era lo
mejor que me podía pasar, un día los federales me detuvieron porque sin licencia
manejaba un auto polarizado, pero el motivo principal, fue que los quedé viendo
bien feo al momento de encontrármelos en una esquina y doblar; me siguieron
como 5 cuadras, yo ni me paré porque nada sabía si era yo el prófugo.
En 1994 pasaron tantas cosas, pero ninguna fue
tan intensa como para provocarme un
recuerdo gozoso, como tener sexo por primera vez.
lunes, enero 18, 2016
Y tú ¿Ya leíste hoy tu horóscopo?
No sé si exista el canon de esa mujer; en la dicha de su madurez, sencilla, elegante, formal y pulcra, su vestimenta provoca únicamente respeto. Entre todos los
detalles la puntualidad sobresale. Su risa abierta, su conversación discreta.
Empezamos por compartir lecturas políticas, ella mostraba
interés Andrés Manuel López Obrador, yo sin saberlo fui diciendo sí a todo; pronto me hice amloista.
Su rutina me hizo comprender una obsesión: mantener la
imagen de mujer respetable y de muy pocos detalles que cuestionar. Sus admiradores calladitos se verían más bonitos.
Tenía una mirada escéptica e indagadora para todo lo que ocurría fuera
bueno o malo a la vista de lo demás, alguna vez dijo de una compañera: “Entre tonta, pendeja o ingenua, se lleva las
tres”.
Me dio su amistad, me compartía de su desayuno, lo cual era
una distinción que me colocaba como su íntimo. Un día que la sobremesa se
prolongó, me invitó una taza de café la cual tuve que aderezar con más café,
pues su intensidad no era la yo deseaba. Ahí
mostró su sorpresa diciendo: “¿tanto café, me parece dañino?. No siempre es malo todo lo que parece
respondí.
Antes de las diez de la mañana checaba su horóscopo; me
bastó una hojeada para entender que podría ser interesante interesarme en su punto débil. Leímos juntos
un día y hablaba de atreverse a comer helado con un nuevo amigo en un lugar
poco común. Así que me dijo, la oficina es un lugar poco común ¿no?.
El día siguiente fue más allá en sus confesiones: “mi pareja nunca fue compatible sexualmente
conmigo, nunca me lo sugirió el horóscopo y yo lo confirmo después de ventiun
años de casada”.
El día que no tuvimos
internet en la oficina palideció, su ánimo fue opuesto al de los días anteriores,
se notaba su miedo, su desazón. La tarde del tercer día, me ofrecí para
llevarle en documento Word su horóscopo
y de paso el mío, le dije que copiaría y pegaría en un documento de texto de la
página web que acostumbraba a leer. Recomendaba número de suerte color de ropa, aroma, aficiones, posibles atrevimientos,
amistades, días de humor positivo, tendencias y compatibilidad sexual.
Fue bastante sencillo asociar mi signo al de ella. Me senté
a su lado para esperar su reacción.
Me preguntó atónita: “¿cuál es tu signo?”. No satisfecha
con la novedad, dijo: “¿Puedo leer tu horóscopo?”
Los días siguientes fueron intensos, fue llevándome
repetidas veces a escenarios majestuosos en dónde solo su camioneta
HUMMER pudo hacerlo, gracias a la magia
y la precisión del horóscopo, unimos nuestros sexos.
martes, enero 05, 2016
Aquí no se puede fumar
Aquí no se puede fumar.
Llegaste hace 50 minutos; me propuse estar una hora en la
alberca, pronto te metiste, igual que todos sin darte el regaderazo sugerido,
que muy pocos lo hacen, eso de la higiene a ninguno convence.
Omar se sentó a la orilla, a ratos se paraba y caminaba
quizá también quería platicar como tú lo hacías. Imaginé que esperabas que te
abordáramos para hacer conversación, acostumbrado a no seguir
convencionalismos, no quise molestar.
Mostrabas toda tu energía al dar dos vueltas sin respirar,
dentro, fuera, por y en medio, tus piruetas dejaban ver tu fortaleza, tu
juventud. Volví a concentrarme en mi
propio juego, ir de muertito y venir con brazadas aprendidas a muy temprana
edad.
Algo murmurabas con tu amiga y volvías la mirada cuando yo
fijaba la mirada en ustedes, calculé sus
edades, 25, nomás. Sus movimientos fueron volviéndose rudos desafiaban la
gravedad y dejaban ver lo imponente de su figura, mujeres jóvenes robustas,
defeñas.
Sentí el clásico golpe de temor punzándome en el centro del
torax, o era el frío de la noche, el instinto del placer, o la amenaza de un
peligro, o el sopor de Juchitán a las
ocho de la noche el último día de mi viaje de trabajo.
Omar debió volver a la habitación, no se bañó, ni quise platicar con él.
Mis plantas ancladas cuando el placer de tu cercanía
preguntó boca a boca.
-
¿Me das fuego?
-
Aquí no se puede fumar, contesté.
Insististe con energía: "quiero fuego pero en la cama"
Ahora que por el pasillo a media luz caminamos de la mano,
mientras chanclean las gotas de nuestros cuerpos, pienso en abrir la boca para
decirte.
“Por favor no me pidas sexo duro, no ves que ya tengo
treinta y ocho años”
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