Thursday, December 15, 2005

El hombre duplicado

Esdras Camacho
Leer a Saramago es una experiencia como dice el lugar común: de “sentimientos encontrados”. Aunque el idioma del autor sea Portugués, tiene amplias referencias de la idiosincrasia del castizo, eses es pues su principal merito.

El narrador es en tercera persona, omnisapiente, aunque de pronto se dirige al lector con frases cortas como para decir, que solo transcribe pensamientos de su personaje, que no es titiritero y que desconoce el rumbo que toma la historia, que no tiene el la obligación de tener como todos los autores, el control de sus personajes.

El hombre duplicado, la nueva novela del autor de Ensayo sobre la Ceguera, Todos los nombres, El evangelio según Jesucristo, entre otros, está vez aborda el dilema de todo individuo al imaginar y comprobar que hay un ser que comparte en la totalidad sus características físicas y quien sabe si también si las psicológicas.

Un profesor de historia de 38 años es el personaje que nos contagiará su sorpresa, al leer pensamientos hilvanados con una lógica desconocida, tal y como se supone es el Sentido Común, resulta que una vez por azar, atisba un personaje de película que tiene su rostro, sale casi de su asombro y se dispone investigar la razón del parecido.

Tertuliano, por ser el primer personaje, se gana el ser el original, es un profesor divorciado, que renta un apartamento en el centro de la ciudad y que tiene cargo la materia de Historia, en la secundaria. Es un hombre metódico, sin emociones, al menos eso demuestra su trato con los otros personajes. Meticuloso, para amar, para pensar, para hablar, para vivir.
Antonio Claro, es el otro, es actor secundario de cine, utiliza un seudónimo: Daniel Santa Clara, es casado y lleva una vida cómoda y tranquila, hasta que alguien le llama al teléfono diciendo que es otro que lleva su misma cara y su mismo cuerpo, es más, hasta sus mismas cicatrices.
Tertuliano Máximo Alfonso, es poco atrevido, pero la curiosidad le hará planear y hacer aventuras heroicas, con la intención de encontrar a su doble, comprobar su intuición, que son parecidos, él y Antonio Claro hasta en el tamaño de sus uñas. Aquí cobra verdadera fuerza el desarrollo de la trama y a partir de ahí hasta el final, avanza como tropeles que a pesar del fuete no se detendrá sino hasta llegar a la meta, solo para entender que se acabó el camino y acabó también la historia.

En la Caverna, la inmediata anterior novela de José Saramago, deja plasmado un discurso filosófico: los adelantos tecnológicos reclutan al por mayor, seres que disfruten sin comprender, los beneficios del Mundo Feliz, es una advertencia sobre la deshumanización. En El Hombre Duplicado, el tema es el miedo a la uniformidad y sobre todo el miedo a lo desconocido. Uno no puede dejar de elaborar reflexiones metafísicas luego de terminar sus novelas, literalmente este autor, cuando quiere es capaz de hacer perder el aliento por varios segundos, todo por su habilidad para mentir.

Saramago en su trabajo, es muy recurrente, desde su primer novela ha manifestado un fino humor, un ánimo irreverente que sobresalta lo establecido en cualquier novela, a veces se explaya demasiado en cuestiones cotidianas, pero la lucidez sociológica, quizá involuntaria, le salva de aburrir y que se abandone la lectura. Lo que le falta a los teóricos para interpretar la realidad, lo vierte a través de su ejercicio, es un hombre valiente, y su escritura es un reflejo de su personalidad. Mentira que el escritor inventa y miente, este escritor escribe, subjetivamente como todos, pero atendiendo a la conciencia y a la inteligencia. Dice en sus novelas, lo que no quieren escuchar los otros. (Los que no leen).

El anatomista

Esdras Camacho

El título puede confundir al incauto con el texto menos logrado, que apareció mucho antes, sin embargo hay mayor talento e imaginación en Federico Andahazi, argentino de 33 años que hizo que fuera premiada esta novela.
El ambiente se sitúa en pleno renacimiento, que como señala el autor, a pesar de las ideas de la ilustración, ideas oscurantistas y represoras, aun se mantenían y dominaban a la mayoría. Mateo Colón es un graduado en farmacia y medicina en la ciudad de Venecia, en la Universidad de Padua y a sus 42 años, hace un descubrimiento similar al de su homónimo Cristóbal, solo que en el terreno de la anatomía.
Mona Sofía es una bella prostituta de 15 años, de portentosos y exquisitos atributos, pero de una malicia, frialdad y astucia sobrenatural. Mateo Colón era un ser disciplinado, entregado a dar clases de una alta reputación y una moral estable, cuando conoce a Mona Sofía, conoce también el amor sublime y no correspondido, frecuenta por varios días al objeto de su admiración, sin poseerla le paga y solo habla de amor, al cabo de unos días, se queda en la ruina, sin siquiera conseguir una mirada dulce de aquella mujer encantadora.
Mona y sus diminutos pies, ojos esmeralda, tersas manos, piernas talladas como en madera, pezones como pétalos de rosa, de sensualidad infrecuente, fue el detonante de la exploración sobre la naturaleza del anatomista, a fin de hallar la fórmula para lograr que fuera correspondido.
Ungüentos, bebidas probó y experimentó con ancianas prostitutas que al sentir los efectos alucinógenos, maldecían y acusaban al anatomista de Satánico. La trama cobra fuerza, cuando el anatomista es llamado a curar a una mujer rica y descubre, que: “para llegar al corazón de una mujer, es necesario conquistar primero el de otra”. Mateo, es recluido e impedido de comunicarse, se le acusa de perjurio, herejía, blasfemia, brujería y satanismo. Hay a cada frase referencias a Pitágoras, Platón y Aristóteles. Andahazi se vale de la suficiencia intelectual de los clásicos para insertar argumentos filosóficos a la historia y darles un matiz histórico que vuelva creíble la ficción.
El lector, debido al estilo sencillo, puede prevenir los acontecimientos, si el que lee no es morboso, aprenderá un poquito. Hay momentos en que pareciera que el libro es màs filosófico que erótico, pues en el discurso se localiza constantes alusiones a las sagradas escrituras. El gran descubrimiento, el amor veneris, la dulce América donde conduce la novela es el objeto del ascenso de la humanidad.
Lea y descubra quién, como y por qué tiene al mismo tiempo, la llave de los cielos y el infierno. Andahazi Federico. EL ANATOMISTA. Editorial Planeta. Colección Fábula. Argentina. 1997. Pp. 277

El que no conoce a Dios...

Esdras Camacho

De los usos y costumbres de nuestro querido pueblo mexicano, se han ocupado sociólogos y antropólogos nacionales y extranjeros quienes, en sus estudios han mostrado connotaciones importantes de nuestra cultura. A pesar de que algunos de ellos como el francés Gustavo Le Boon, opinaron que México es un país ingobernable en el sentido cultural, pues al ser producto de la mezcla de dos razas no creó una nueva, sino que separó marcadamente las que se fusionaron.

Contrariamente a esta opinión, hay pruebas de la originalidad de la cultura ancestral mexicana conformada por los mestizos. Una característica distintiva es la inclusión de los refranes en el habla cotidiana. No existen datos exactos que revelen cuándo comenzaron a emplearse los refranes, lo que si se sabe es que son tan antiguos como la misma historia del idioma y que a través del tiempo se han ido aumentando, reformando y perfeccionando. Ha llegado a tal uso que hoy para cada acción tenemos un refrán y no pasa un día en que no escuchemos una frase célebre, un adagio, un proverbio, una sentencia, un refrán.

Mas sabe el Diablo… Las personas de mayor edad son muy dadas a emplearlos debido a que con sus años han ganado experiencias y en todo momento pretenden poner de ejemplo sus aciertos y errores como medio oral que transmita reflexión y prudencia a las generaciones nuevas. Ellos aportan un mensaje doctrinal positivo y, en la mayoría de las veces filosófico: polvo eres y en polvo te convertirás; hijo de tu hija tu nieto es; hijo de tu hijo, quién sabe; el que padece de amor, hasta con las piedras habla; cuando digo que la mula es parda, es porque tengo los pelos en la mano.

No sólo en el centro del país se cuecen habas, también en nuestra región, se han creado algunos, ejemplo es el de Coita, que aparece típicamente en los camiones de transporte urbano: Calma Coita que vamos ganando. Cada estado y cada municipio tiene sus propios refranes que se trasladan de un lugar a otro con los turistas que emigran. Quien dijo miedo, muchachos…Hay los del carácter reacio, los bravucones y por la entonación que se le da, parecen estar destinados a insultar: Yo no vengo a ver si puedo, sino porque puedo vengo; donde quiera lavo y plancho y en cualquier mecate, tiendo. Los presumidos, mentirosos y presumidos se identifican con éste: El que es perico, donde quiera es verde…En ocasiones, un refrán bien dicho, en un buen momento, puede ganarse la simpatía y servir para hacerse de amigos, para de algún modo, entrar en confianza: yo no lo pido a Dios, que dé, sino que me ponga donde hay; yo soy como el Alka Setzer, la que me prueba, me repite; te perdono el mal que me haces, por lo mucho que me gustas.

Los refranes han traspasado las fronteras y se han insertado en la música. Hay canciones que se componen con la invocación de éstos: Con el tiempo y un ganchito, ha de resecarse el mar; las piedras rodando se encuentran, del plato a la boca, se cae la sopa; tropecé de nuevo y con la misma piedra. En la literatura también aparecen constantemente: Cría cuervos; Como agua para chocolate; Mujer que sabe latín y un largo etcétera. (películas de Carlos Saura, Laura Esquivel y libro de ensayos de Rosario Castellanos). Hay otros que frecuentemente son utilizados como piropos, delicados y guarros: ¡qué estará pasando en el cielo que hasta los ángeles se están cayendo?; si así fuera el infierno aunque me llevara el Diablo; si como lo meneas lo bates, ay que rico chocolate…

No dejes para mañana…Hay otros que están destinados a elevar la moral y tener confianza en sí mismo: El que no arriesga no gana; lo que bien se aprende, jamás se olvida. Los hay que suenan muy despectivos y pueden provocar problemas: No tiene la culpa el indio, sino el que lo hizo compadre; A palabras necias, oídos sordos; Con los tarugos, ni a bañarse, porque hasta el jabón se pierde.

La filosofía también ha usado los servicios de los refranes: Cuídame de mis amigos, que de mis enemigos me cuido yo; Sólo es libre el que dignamente sabe conquistar su libertad día con día (Goethe); La naturaleza, concede libertad hasta a los animales (Tácito). Ojos que no ven, corazón que no siente; Grandotas aunque me peguen; Los lunes, ni las gallinas ponen… un sinnúmero de refranes, son la voz del pueblo y, finalmente, Al César lo que es del César y A dios que te vaya bien.

Sunday, November 13, 2005

Y AHORA PASO A RETIRARME

ESTE TEXTO ES DE MI COLEGA ANA GARCIA BERGUA, LO HE PUESTO PARA NO OLVIDARME DE ELLA.
Y AHORA PASO A RETIRARME
Ana García Bergua
MEDITACIONES SOBRE LOS LENTES
Antes se veía muy mal golpear a alguien con lentes; era una demostración de abuso. Quizá porque el que usaba lentes veía mejor al que lo golpeaba, y eso le daba temor a aquél. Si sus ganas de golpear eran demasiado apremiantes, el matón tenía la amabilidad de pedirle al otro que se despojara de sus cristales, o de quitárselos él mismo. Ahora se dispara de lejos y se mata y se golpea sin cerciorarse de quién trae lentes y quién no, ya da igual. Tan ciego está el que golpea como el que es golpeado.
Los lentes son frágiles, y a la vez son prueba de la fragilidad de quien los lleva. Cuando uno se da cuenta de que debe usar lentes, siente una rabia ciega; es un anuncio de que nuestros ojos han comenzado una lenta clausura. Por eso cerrar y cegar son sinónimos.
Los lentes son como un animal de trasero grande y reflejante; montan a caballo en la nariz y se abrazan a la cabeza, como niños asustados. En realidad, los lentes dan la espalda al mundo y uno aprovecha su abrazo perpetuo para ver a través de ellos, como quien mira por encima del hombro de otro. Quizá por eso, porque son como un animalito que nunca crece y que, si no se le cuida bien, tiende a perderse o a ser aplastado, quienes usan lentes durante mucho tiempo desarrollan hacia ellos una afinidad entrañable, que no vencen los lentes de contacto ni las operaciones. Son ellos y sus lentes; los lentes ya no son su máscara, sino parte de su fisonomía. Eso lo entendió muy bien Groucho Marx. Los lentes con bigote de Groucho Marx eran en realidad Groucho Marx, y por eso los otros hermanos Marx se disfrazaban de Groucho y así atrapaban la esencia de Groucho –hay una escena de Sopa de pato que es inolvidable; en ella Groucho baila frente a sus hermanos alter-Grouchos con su gorro de dormir y su camisón largo. Igual podríamos decir que la esencia del Venustiano Carranza de las estampitas de la escuela se encontraba, sobre todo, en esos lentes diminutos y verdes que parecían encajados en su cuenca ocular como los de Eric Von Stroheim y esas barbas de cortinaje que todo lo ocultaban, pero la verdad el figurón no resulta ni tan entrañable, ni tan simpático como Groucho el sublime. También John Lennon disfrazó a muchos jóvenes de viejos y les puso lentes de colores que no necesitaban, pero se veían bien y uno atrapaba la esencia de John Lennon sin cantar ni componer como él.
Los lentes tienen parientes variados y curiosos. Sus parientes más cercanos son los lentes oscuros, caricaturescos de por sí. No hay manera de ponerse esas cosas sin verse disfrazado o con pretensiones de misterio, por más que el sol invada y queme y alumbre tanto que haga evidentísima su necesidad. Cuando llevamos lentes oscuros parece que no vemos, cubierto el rostro por mariposas negras, y da susto imaginar que quien nos ve detrás de aquellos vidrios de humo lo hace con malicia o frialdad. Otros hermanos de los lentes son los lentes de contacto, que parecen calcomanías; cuando se caen son como joyas perdidas. Uno rastrea el piso con cuidado, buscando ese brillo mínimo que se burla de uno y su ceguera en cualquier rincón. Pocas cosas son tan angustiosas para una persona como tentalear a ciegas una duela o un trozo de asfalto rasposo, en busca del ojo minúsculo que le hace ver el mundo. Otros hermanos de los lentes –estos muy simpáticos cuando no se empañan- son los encantadores googles, que nos convierten en ranas o en aviadores de la primera guerra mundial. Gracias a ellos vemos el fondo del agua, que es una visión tan tranquilizadora y hermosa como el cielo. El brasier y los lentes son primos hermanos. Los unen sus vocaciones de ladrón y de mapache, de máscara y antifaz. Y finalmente, los lentes acusan un parentesco obvio con las ventanas, pero en pequeña escala. De hecho, las personas que usan lentes tienen una vaga e inquietante similitud con los edificios.
Me puse mis lentes para escribir sobre los lentes. Mi relación con ellos es un tanto pasional: persisto en pretender que no los necesito, pero la verdad es que vivo con el ceño fruncido. Aun así, sólo en épocas de mucho tormento, de jaquecas innombrables o pantallas temblorosas, cedo a sus llamados. Y eso que insisto en perderlos, pero mis lentes siempre me encuentran. Con sus aros dizque antiguos, abandonados y polvosos, le ruegan a mi nariz que se deje de fingimientos y los cargue, pues tiene tamaño más que suficiente, y mis ojos, mucha necesidad. Luego los olvido y vuelvo a hacer como que no los llevo o no los necesito. Hasta que me tope un día contra la pared.

Thursday, May 19, 2005

El dios de la hueva

Esdras E. Camacho
Cruzaba las nubes, majestuoso, regio y desatento el dios de la hueva, satisfecho de no tener un nicho donde rendirse, sino de irla tirando por los claroscuros del mundo. Hinchado y presuntuoso, en su infinita confianza recorría los densos y brumosos islotes abismales, por donde ninguno de sus inmediatos vecinos se atrevieron a rondar desde aquel caos mencionado, ya como una ficción, alegoría o parábola fantástica de tiempos acaecidos; y es que aunque entre deidades convivía, éste no se fiaba de los desvaríos de los otros, los estrenados y los nacientes dioses (y diosas). En uno de sus recorridos vislumbró un plácido territorio sereno y manso, también miró a diminutos seres que coexistían sin guarnición. Bonachón, ufano y veleidoso como cualquiera, este dios pensó era bueno que todo estuviera en armonía con su condición ubicua y omnipresente. Entonces se dispuso a establecerles oportunidades y les otorgó antojo, capricho y voluntad para que experimentaran la fascinación de la buena vida, nomás por que se le hinchaba su reverenda esencia. Y se retiró o más bien, dejó de prestar importancia porque, si él estaba en todos lados no podía irse a ningún lugar, fuese, apareciese o viniese. Sesiones de embrollos, ruidos y murmullos eran las reuniones a las que citaban dioses menores, para administrarse la divinidad y regentear comunidades de especimenes amorfos manejables. Aquella ocasión que resultaría especial para aquel dios, esmeradamente acordaron condescenderse tres leyes por asistente y por sesión... en esa primera y de hecho la única a la que se congregaron todos, este dios irreverente quiso ganarse la buena seña y que se le reconociera por su actitud y su donaire desenfadado, enérgicamente dispuso que “Tengan únicamente como límite la discreción”; al escuchar esto, los dioses le celebraron por haber emitido una ley tan simple y a la vez funcional, aunque, el dios de la hueva reconociese para sus adentros, que había errado, pero su orgullo le impidió solicitar fuera abortada su apelación. Los distintos dioses pronunciaban retahílas de inseparables mensajes escrupulosos, estrictos e inflexibles, si bien las leyes pronunciadas eran acertadas, atesoradas coincidían o eran similares, fue pues que al mencionado dios con ligereza quiso emitir las otras dos de sus tocantes leyes para ya desalojarse. Dijo: (sonrisa malandrina de por medio) “Prohibido prohibir” y “Procúrense todo el deleite propio y ajeno”. Con la primera había inventado la anarquía (y por consiguiente el caos) y con la segunda el hedonismo. De paso les había jodido el meticuloso encargo mencionado...Estaba en su derecho. Reparó que los otros en ningún momento mencionaron directa o indirectamente el lugar poblado que el dios de la hueva había mirado, supuso que los otros no lo habían localizado o que se la transfirieron o se la heredaron, ese momento victorioso era para él, de regodeo y alborozo. Pasaba el tiempo y los diminutos seres intuyeron de verdad que eran consentidos, que las leyes únicas les resultaban templadas, al principio el escenario fue apacible, voluntariosos todos (y todas), los demás notaron esa singularidad. Supuso el dios de la hueva que en tiempos venideros, su tierra sería conocida como “Solaris” y que los otros tomarían primero como objeto de estudio, luego como modelo de práctica su lotecito de planeta, se harían inauditos tratados, sendos y novedosos sobre el perfeccionamiento de la vidorria allí, dijo serán llamados “Los estudios de la Cultura de calidad”. Porque muy a pesar de todos, el dios de la hueva era (paradójicamente) un dios productivo. Precisamente fue por eso que los personajes tergiversaron el sentido de la productividad, discernieron a como ellos sospecharon estaría bueno, creando conjeturas sosas. Sucedió pues que (esos entes) comenzaron a ser proclives a la productividad laboral. Sí, era para ellos bueno trabajar, ilusoriamente creyeron que era el camino directo a ser parejos a su deidad. Afanosamente entre todos cooperaban solo para construir edificios, unos aquí, allá acullá y otros para allá más allá, para observar los a los otros posibles inquilinos de desconocidas galaxias. Las pirámides eran vistas desde lo lejos, lúcidas representaciones de su ruin actividad. Inventaron artificios, instrumentos de medición y herramientas que agilizaran el trabajo, todo con el fin de que tuvieran su preciada recompensa: el descanso. Pero eso, el descanso como ejemplo era lo que ellos habían rehusado tener. Se reprendía a aquellos que todavía se refocilaban, los que retozaban y celebraban su negativa a ser “útiles”. Estos fueron excluidos y tachados, eran una contaminación para la agrupación mayor de entes chambeadores. Juntaronse los excluidos y se pusieron (cómodos) a filosofar y fumar su paciencia. Un repentino furor desconocido le sobrevino cuando interesado advirtió que aquellos a quienes había concesionado permisividad, echaron por la borda los inasibles miramientos de armonía. Se agitó contrayéndose angustiosamente al saberse impedido de remediar, retener o retrasar tal situación... El dios de la hueva, (que era un dios menor) a pesar de su ubicuidad y de su grandeza era impotente para contrarrestar a los iniciadores de la burocracia, no quiso aparecérsele porque no le comprenderían, tan cerrazónicos se habían vuelto.Anárquicamente o en camarillas se expandieron los trabajones, haciendo un placer lo que nunca fue pensado. Erigieron su corto mundo de obligaciones, desechando la amplia gama de piadosa complacencia. Aunque el acontecimiento le había causado un desatino, reflexionó y pensó que su experimento volvía a tener los resultados malogrados de los dioses ya pasados, “siempre les alcanza el caos” le insinuarían. Desesperado no les quedó otra opción que asestarles dos que tres penalidades que como bien supuso ni así escarmentarían, el mal ya estaba recorriendo todas las nebulosas, engañando a sus vecinos. Dijo: Por haber destruido las esenciales administraciones del gozo, se les retira a partir de ahora y para siempre la inmortalidad y las otras canonjías, segundo, aquellos que sean admitidos en las políticas de servicio público, trabajarán 30 años y después se jubilarán y a cambio de eso recibirán el desprecio y/o la lástima de sus congéneres. Los que no mencioné trabajarán hasta cadáveres.Lánguido y hastiado ya no quiso desgastarse en discutir y quiso exterminarse, huir, irse pero él mismo tenía como penitencia nunca dejar de ser. Transcurrieron los avatares propios de toda sociedad de individuos, por considerables tiempos y ni el uno, mucho menos los otros se atrevieron a pedir consuelo o redimirse. Entonces uno de sus conocidos insolentemente atendió ese poblado y pretendió adoctrinarlos. Con la desacostumbrada pertinencia suplicó autorización, encargos y comisiones... Descendió (como embajador del dios de la hueva) y se le escaparon los cometidos que traía. Después de lamentarse se propuo escribir mensajes a los pobladores de la comarca y establecer conexión con el de allá arriba, pero a uno y a otro pronto se les olvidó. Así que el insolente embajador, optó por disponerlos para mover conciencias y escoger el arrepentimiento que los regresaría a su condición primaria, aquella de eternos descansadotes, pero antes que todo se tiró una hueva de treinta y tres años, le halló gusto y se proyectó de largo con ociosa hueva.

Saturday, May 14, 2005

Viperino...

Que ya yo!!!
Me suministro raciones irracionales de ficciones me divierte diversificar diferentes versiones de esquemas no concebidos previamente, me obsesiono con elipses con eclipses con obeliscos sin obesas. Yo no quiero lo que usted vende, pero si yo fuera el comprador, no compraria lo que vendo, ni lo compraria, ni lo regalarìa, ni lo compartiría ni lo regalaría, en fin encadenado a decir no, hasta que llegue la capicúa.

Aquella fabula hablaba de un pastorcillo que tres veces gritó viene el lobo y no llegaba la cuarta gritó, pataleó, se retorció y brincó como el diablito buscando su guitarra debajo de la cama, bailaba y cantaba y se decia, donde diablos la guitarra se quedó... asì el pastorcillo valiente que la cuarta vez que en verdad venía en camino el lobo avisó y le dijo la gente ya callate que ya sabemos que eres harto mentiroso inche pastorcillo apestoso, maloso y alevoso.

Yo apestoso, apestoso como un oso, pastoso como un buzo con moho y lirio de agua, alevoso, como brozo, maloso nuncamente. acusome de todo menos de maloso y de puerco. manitas de puerco si, gracias.

Otro uno; se encuentran y le dice oi manolo que como has cambiado, te quitaste el bigote, y el otro dice, no soy manolo, me confunde, mira manolo, que te creciò un poco màs el pelo y la nariz, repite el otro, ninguna nariz siempre ha sido ha sido, mi nariz no ha crecido, oye manolo y te cambiaste el color de tus ojos, y el otro harto, mire no se da cuenta que no soy el que usted dice, ni soy manolo, ni me han cambiado mis ojos, y me llamo ultiminio, el uno dice bàrbaro manolo, aparte de hacerte cirugia plastica, te cambiaste tambièn el nombre. . . moraleja: uno muestra debilidad para esconder su fortaleza, uno cria fama para echarse a dormir, yo, ni tengo dotes creo de escritor ni mucho menos, pero mi fama de lenguaraz viperino me echa a perder. A unos su boca les echa a perder y risa les da su boca, que risa da de tanta risa que le da, ay quien en algun lugar de amor y no le basta, otros que dicen matenme porque me muero o aquel que dijo dime la verdad. Una ley, el dueño de un puente impuso, y para ello formò un jurado, dijo aquel que cruce por el puente, tiene que decir hacia donde se dirije y si no lo dice, muere en la horca que habìa instalado previamente al extremo derecho o izquierdo o extremo cualesquiera, extremo al fin del puente, tons que todos los que pasaban se ufanaban de ser muy honestos porque les podìa cortar la vida pero uno vivo dijo cuando se le preguntò ¿ a donde se dirije?. el dijo JURO QUE VOY A MORIR EN ESA HORCA, entonces habìa dicho la verdad, por lo tanto tenìa el derecho de pasar, porque fue honesto, y tenìa tambien el derecho de vivir, pero tambièn si no lo ahorcaban estarìan contribuyendo a una mentira involuntaria, que era lo que habìa que hacer era el dilema, la lògica no ayudaba. pues si lo mataban, no tenìan motivo porque habìa dicho la verdad y por lo tanto no ameritaba juzgarlo asì, pero si no lo mataban cruzarìa el puente un mentiroso y entonces merecia la muerte, no era posible solucionar el lio verdad.

Unos sienten que alcanzaron el nirvana unos viven siempre el extra porque saben que la vida tiene pocos lugares para los audaces. Yo habìa creido que era muy mentiroso, pero no lo soy, lo juro, como aquel que dijo los cretenses todos son mentirosos, y el mismo era un cretense, entonces su frase era una mentira, asi yo, digo una verdad cada cien mentiras tanto miento que es mi mayor caracterìstica, entonces como alicia en el paìs de las maravillas, lo ordinario es celebrar 354 no cumpleaños. A mi me llegò lo absurdo se ser verdadero por una maldita vez, pero se me condona. porque nunca me han condonado, ahora condenado, pido condonaciòn, prometo condonar cuando me toque condonar, pero ahora no me condenen.

Mi mente calenturienta, comienza a enfriarse me llega la vejez prematura y siento cabeza, si sobrevivo a vivir como dios manda, en paz y en justicia y en comunión con el osito bimbo. porque este bendito cielo que no cae me verá otros muchos dias soportables. verdad ? nena mi vidita, se me enjugan tus galletasen mi corazòn de caireles y cinco estrellas con mirada a la montaña de un lado y al canal de televisiòn al otro. .. a lo lejos saber que hay porque hay un ruido de la chingada que no deja inspirarlo a uno, . . y uno que es extremoso a propo, a propo de un fandango zabarè. y es por culpa del maldito hachis .... salud. gracias. digo que es por culpa de la cannabis, que te deja sin canas, bueno, que, es por, porque, porque more, publis, draft. permitanse comentarios para este borrador publicado o posteados.

Tuesday, April 12, 2005

Madre del Sueño Eterno

Esdras E. Camacho

Pienso torturarme, pienso ahogarme, inmolarme bebiendo. El alcohol me libera, me redime, necesito sufrir para luego saber ensalzar mi autosuficiencia. Camino y resbalo por un camino largo. Música de blues en mis oídos, su nombre en mis oídos. Bulle un sentimiento de gloria, sí, es gloria es saberse extraño, anormal para todos, animal para ella, normal para Dios. Semiencorvado protejo lo que cargo en la bolsa, hasta este punto, he olvidado que cargo, apenas y siento que llevo una bolsa. Hago una pausa, recobro mi aliento, sonrío. Es de día, hoy me voy de viaje, llevo la camisa acomodada de tal forma, que de no ser por mi estado anímico mi figura sería la de un hombre exitoso. Volteo y alucino verme aún atrás de mi, a unos metros. Miles de ranas saltan, las ranas espantan y ahuyentan a los perros que en la esquina se están peleando. Mi sentidos se aturden, sensaciones confusas en mis dedos, no se que hacer con mis manos. Bendita es la savia de la fruta fermentada. Bendita, que si fuera agua, con ella me bañaba, si fuera agua absolvería mi carne, quedaría sin culpas y mis pecados se irían escurriendo por la coladera. Aspiro con más fuerza y entro, el más barato. No, no quiero en realidad, pero estoy ya frente a la botella. Me descubro borracho, mi sombra se lanza a la calle avergonzada. Me gustaría que todo fuera ficción, pero no, es una virtual realidad. Jauría de miradas acechan mi sueño infinito, me asaltan desde dentro del centro de lo material. Surte efecto el fuego de mis venas, siento una ausencia que se desgaja, busco el placer extraño, me arrastro, me acongojo agotado y el aire miedoso, decide tocarme, me diluyo y me propongo no regresar a este lugar. La distancia de los acontecimientos que recuerdo, no es tanta para que me distraiga, sábanas mordidas, acariciantes noches, camas rotas. Con normalidad me asalta la cordura, fuera espectros, mi garganta cambia de color, mi ruta se hizo visible y no hay más fórmulas capicúas. Soy alegría, sol, ruidos, soy lamento y Son. Ríos de verde música, la respiración fría y seca. Madre del sueño eterno, húndete en mis venas. Estalla la sorpresa solar. Mientras también tu suspiras.

Sunday, April 03, 2005

Yo soy Mauricio Sàenz

Esdras E. Camacho


Desencantado, desempleado, la industria patea y mata ilusiones. Entonces como ultima opción se mete uno de locutor, al fin si para eso estudiaste no... A donde fueres haz lo que vieres. Entrada:
(. Efectos de sonidos de mar, trino de aves, sube, desciende y desaparece) Loc. 1-Por mucho tiempo anduvimos perdidos, navegando galaxias lejanas, la música nos ha reunido y hoy festejamos nuestro encuentro. El club de la trova bienvenidos.
Hola que tal amigos, les habla Mauricio Sáenz y les da la bienvenida al Club de la trova, nos encontramos en la señal 9930 del cuadrante AM. Para mi es un placer acompañarle en este mágico recorrido musical a través de la historia, hoy es 31 de mayo y tengo un tema que compartir con Ud. Muy interesante, la historia de los vaqueros, pero no los de granjas y vacas, no los jeans, los pantalones de mezclilla, si nos informaremos de los orígenes de los jeans vaqueros. Le gustará estoy seguro, marque el teléfono 5 60 823 8 para establecer comunicación directa.
Cortinilla: (Musica De Fondo, Techno, Electrónica Segundo Plano)Loc. 2.- “pppppssssssttttth, pssssssssssssith.. ey, ey, eeeeeeeeey ...¿buscas el amor y la amistad en este lugar?...mira aquí hay mucho ruido. Tranquilo, no busques con prisa. mejor enciende tu corazon” .... (MUSICA DE FONDO – ROMÁNTICA – SUBE Y DESCIENDE A TERCER PLANO)
loc. 1.- “el lago parece mar, el viento sirve de abrigo todo se vuelve a inventar si lo comparto contigo”.loc. 2.- el club de la trova sinotizalo de diez a once de la noche por esta estación. ((musica de fondo – romántica – sube y desciende a tercer plano, y desaparece)
Llamada: disculpe Ud. se encuentra por ahí Paty Fernández (una chica de publicidad que solo esta por las mañanas)....
- No… sólo por las mañanas está, - Que bonita música programa, Ud. que encantadora voz tiene.
- Uy si lo mismo le dirá a todos... ya enserio ahora envié saludos y adiós, no, no espera, digo espere quisiera saber que edad tiene Ud.
- Yo los años que tu quisieras que tuviera mi reina, tu que edad tienes.
- Yo 28 y tu.
- Ah yo treinta y dos (le digo es esto por si acaso busca un buen encuentro casual, al fin y al cabo de hombre es muy serio, pero al edad, me faltan unos añitos).
- Oiga y Ud. es soltero viudo o divorciado,
- Soy las tres cosas, pero no tengo compromiso,
- Ah y no le molestaría que le llame de vez en cuando para platicar.
- Ok no no hay ningún problema, siempre y cuando ambos podamos, ok, muchísimas gracias, cual es su nombre, yo me llamo Mauricio Sáenz y ud.
- Yo umh soy karla,
- No no sea mentirosa, casi puedo adivinar que me da un nombre ficticio- Porqué lo dice.
- Por ese suspiro de antes.
- Jajaja oiga a Ud. no se le escapa nada. - Porque me habla de Ud. mejor nos tuteemos,
- Es que Ud. es mayor que yo,
- Que tanto es tantito. no no no
Loc-operador Al aire: Siempre el trovador ha sido un elemento exponente de las alegrías y tristezas de un pueblo que los tuvo siempre como sus representantes genuinos a la hora de expresar sus mejores sentimientos. "Un trovador, es un poeta con guitarra", dijo en algún momento Silvio Rodríguez, uno de sus mas grandes y universales exponentes, que ha dado la definición mas corta y completa dado a este fenómeno, donde se muestra en todo momento una preocupación marcada por textos de factura mas elaborada y un acercamiento notable a la mas alta poesía contemporánea. Escuchemos si le parece bien a Gabino Palomares con “Un casamiento”. Las diez de la noche con trece minutos.
- Mire que si vamos a hablarnos vayamos tomando confianza, no cree, por cierto que calor siento y ud.
- No yo no. - Oiga y Ud. es casada, no soy divorciada estuve casada ocho años, pero tiene ocho meses que no lo tengo a mi lado ya cada quien hace lo que le venga en gana, no pienso regresar con el, es un infierno, tengo un hijo, no te molesta,
- No porque si ni que que fuéramos a hacer o ser. Pero no hablemos del tema,
- Oye tu eres chaparrito o algo,
- Ni gordo ni flaco, ni moreno ni rubio, ni fiero, ni carita, ahí lo verás cuando, hoy,
- No - Mañana,
- No, - Entonces el miércoles,
- No no no , luego te digo, ya me voy, solo te digo que yo te aviso, tenme paciencia,(Loc. Piensa para si... uuuuuuuuuuf paciencia, si me muero por compartir mi soledad, ya no...)
- No espera si es que de veras deseas compartirte. umh ta bueno. nada de coqutear con otra eh?- Ah si que ya yo como va a ser.
- Sale, nos habláremos luego
Promo: Música instrumental de fondo, sube a primer plano... Desciende y desaparece). Loc 1.- “¿TE GUSTA LA POESIA?”...¡ES BONITA NO?. VEN ESCUCHALA CON NOSOTROS EN EL CLUB DE LA TROVA. AQUÍ EN LA NUEVA ERA. DE LUNES A VIERNES DE DIEZ A ONCE DE LA NOCHE CON MAuRICIO SAENZ. Y EXPRESATE SIN PALABRAS. ... RECUERDA ES EL CLUB DE LA TROVA.
Otro día igual el sopor se soporta, y revienta en la garganta un saludo acariciante, por espacio de cuatro días y al quinto, que dice oye tienes donde anotar, si.
- ¡¿como quieres que te espere? de falda, short, pantalón, mini. con nada, falda larga, corta, umh
- falda larga luego te digo porqué
- Casa doscientos veinte barrio santa Catarina. ok puedes venir hoy en la noche, umh si claro esta muy lejos, toma un taxi, si quieres yo te lo pago llegando.
- Oye estoy nerviosa
- Yo también
SALIDA : (EFECTOS, ARPEGEO DE GUITARRA, TRINO DE AVES, OLAS DE MAR, LLUVIA) “Recorrimos juntos el espacio esta noche, la música nos ha iluminado una vez más. Nos reuniremos al anochecer en la siguiente emisión de el club de la trova. Solo la imaginación es el limite”. Llego, abre y guau, morena de fuego de donde saldrás de día María,
- Como te llamas, karla oh te imaginaste que tendría, si
- Nos sentamos,
- Te lo juro que estoy supernerviosa, toma mis manos, oh,
- Espera ejem pongámonos serios,
- Oye destapa la sidra mira, ok, ok, ok
- Fumas
- Sí - Salgamos aquí hace calor, la terraza es acogedora fresca y oscura, el rostro de ambos con sonrisa nerviosa,
- Háblame de ti-
- Es canción,
- No es en serio,
- Tranquila tenemos tiempo,
- Cómo te imaginaste que era,
- No no imagine algo,
- Por favor deja de mirarme,
- Qué sientes
- Nervios
- Deja mirar, deja de mirarme, deja mirar, que quieres ver,
- Lo mucho que me gustas y lo bien que te queda esa ropita,
- A la orden. - Puedo pedir,
- No por el momento,
- Ven a cenar, te preparé café y tamales, - Tú los hiciste,
- Tan buena me crees, si
.- No - Ah oye te gusta la música romántica
- Ah, por supollo- Bailamos - Bailamos pues. Agasajo, beso , empuja la puerta nos tiramos, ah ya viste a mi niño que edad tiene cuatro ah que bonito, lo puedo cargar,
- no, - uy y a la mama, la puedo cargar si
- Nos carguemos pues, y a darle que es mole de olla Gritos imposibles de ahogar se levanta y me patea la espalda (quién es él mamá,
- es tu papá) ...uff y la excitación sube, sube, sube, inche locutor de rancho que suertudota te esta gozando.
Verbo mata todo.

Sunday, March 27, 2005

La raza más chida

Esdras Camacho
Tal como a los habitantes de indeterminada nación, les agrupa una especie de sentimiento común, proveniente quizás de sus orígenes de población – cosmogonía – denominada identidad, a los mexicanos se les identifica en varias partes del mundo como alegres, parranderos y jugadores, características casi exclusivas que se comparte orgullosamente. Dependiendo del contexto y las circunstancias, el mexicano puede ser no “flojo o haragán”, si cómodo práctico y funcional; como ejemplo mientras que muchos otros se esmeran en crear una cultura de aprovechamiento de recursos industriales y agrícolas con los animales de engorda, el mexicano se evita procesar el cuero para calzado, lo convierte en delicioso chicharrón. Hay quienes hacen estudios dentro o fuera del país y logran completar una carrera universitaria que les proveerá de medianos ingresos y un alto status en la escala social y global, él mexicano “estudia” por correspondencia, en escuelas “patito” de a 3 X 100, o compra sus títulos falsificados, que le dan los mismos derechos y los mismos resultados. Algunos planean su vida adulta, cuidándose de no buscar responsabilidades que consideren no poder cumplir a cierta edad, dejan lo mejor de la vida marital para después, el mexicano promedio, a los quince ya le hizo dos chilpayates a la hija de la madrina y si se puede a la madrina mismísima. Sus padres o los suegros lo consienten cobijándole en el hogar hasta siempre - sin que contribuya al gasto por supuesto-.Si las mujeres de México viven con la idea de ser el personaje de cenicienta, en espera del príncipe azul que las libre de su martirizante encantamiento, los hombres tienen complejo de rey con trono alucinado y hembras varias, todas ellas “sus reinas”. La valentía es un valor de lo que se precia, aunque no entienda de filosofía y sueños metafísicos, el mexicano está obligado a cantar aunque se resquebraje lo que lo sostiene, que no se diga que siente pánico, que se vuelva hombrecito sino ha sabido serlo. Total, también de dolor se canta, cuando llorar no se puede. Como personaje de historias mínimas fantásticas o chistes siempre es el beneficiado, se le rinde culto a su inteligencia, a su haraganería y a sus destrezas. Es el que antes de competir ya ganó, el irreverente que se limpia las heces con los estandartes extranjeros, en fin es un héroe. Hay ocasiones que sufre los padecimientos de la vida – desamor, traición, engaño, incomprensión – un profundo e inexplicable sentimiento se le descarga, no en el corazón, sino en el cerebro, le despierta entonces una sensación desgarradora que le induce al suicidio misma que se aviva y se aplaca con la ingestión inmoderada de alcohol. Borracho, sin desvelo que importe, traspasa las fronteras de su conciencia y supera el dolor de su espíritu, llorando y madreando, cogiendo y cantando, fumando y riendo. La emancipación por sobre sus enemigos extraños que atentan contra su intimidad y valentía a veces arrogante, a veces resguardada, es cuando puede hacer gala de su habilidad para insultar, vociferar palabras soeces, deseando levantar ámpulas imaginarias, busca agredir verbalmente, así se apacigua y reconcentra en su esencia majestuosa de infinita introversión. Existen los bien intencionados, pero les asalta la duda, ¿perderán su identidad cuando cambien, serán capaz de soportarla diferencia?. ¿No serán despreciados o crucificados como cristo?.... y si de todos modos Juan te llamas, pa’ que, si manos amigas, tradición que obliga. Todavía no es tiempo del empoderamiento mexicano, no ha vuelto nuestro profeta.El mexicano personaje competente, pleno de estilos y maestro de un espíritu auténtico, estancado en el espacio ¿por su actitud o por su personalidad?No bastan las palabras para nombrar todas las peculiaridades de la raza más chida del reino animal, parafraseando al poeta Alex Lora. Pensaba elaborar un extenso análisis que conduzca a interpretar y justificar nuestra mediocridad, pero “Para que lo hago si de todos modos me va salir mal” “Para mañana lo hago”...además, quien soy para hablar bien o mal de mis compatriotas; ps ahi se va . . .

Como Cerdos Celebramos

Esdras Camacho

Como cerdos celebramos cerramos ciclo, como cochinos copulamos, cantamos, caminamos comemos, contestaremos como... etcétera --- soltó unos espacios y continuó anhelando inspirarse verdaderamente para escribir el cuento. No es que fuera un subtipo de obsesión pero desde que hacía una semana había visto el cuento de: “Descubrir que sueño”, firmado por su antiguo amigo, Felix Lepe, excompañero de escuela, trovador, filosofo y quiensabequé, a Patricio le entró una especie de envidia, pues no podía permitirse que le ganara a publicar cuentos, porque años antes se habían prometido tener como código publicar algunos cuentecillos dispersos en algunos medios para demostrarse su camaradería a pesar de la distancia; pero parecía que la abulia le había cercenado su talento. Se vio escuálido como un cerdo lampiño que jadea, gime y gruñe sobre, debajo, atrás arriba y en medio de una herida punzante que lo jala a lo profundo. La penetración de la reproducción vista como el más horroroso de los espectáculos; ni siquiera espectáculo porque para serlo tendría que existir espectadores vivos y eso era lo que le horrorizaba más que nada. Patricio ahogaba sus sonrisas de pensar que una de sus "suertudas" le había confesado que tenía nombre de actor italiano de películas porno, mientras poco a poco casi recobraba la conciencia y creía escuchar la nueva voz que por tercera vez le decía: ¡año nueva: cogida nueva!. Ahora si era un hecho, él se debatía en la coyuntura de abandonarse a lo que con mesura siempre meditó. hacia por lo menos 10 años que se mortificaba de no ser un amante sagaz, es más de ni siquiera se un amante, pero le producía una excitación sostenida leer las narraciones de Henry Miller, Geovanny Bocaccio, el Marqués de Sade, un tal López Arévalo y un Vladimir Zapata. Jamás había reparado que podría angustiarle más de la cuenta verse frente a una situación que no era ni lo uno ni lo otro, pues por una parte anhelaba realizar los actos concupiscentes de manera delicada y por otra se preguntaba si en realidad podría combinar todo su amor de un niño de ocho años sorprendido haciendo actos inmorales con su vecina o la de un hombre ya enterado del amor, de los poemas con llantos sosegados, de las poses románticas y sutiles que tanta fama le habían provocado con las demás, pero que nunca supo lo que practicaba. Ahora la permanencia involuntaria, decidir si entrar o salir de ese convite a las sucias practicas de las artes amatorias, era una hembra la que mencionó “estoy lista” y no era lo mismo que leer “estoy en línea” aún así se contuvo o creyó contenerse para recobrar la concentración, detenerse como a punto de soltarse hacia lo que podría ser un vuelo de cuatro alas o un amarre desde una cima. Descubría entonces que la carne no entiende de sueños y vive en el desamparo de lo inmediato, de lo instantáneo y que la energía se fuga a través de ella, que lo único que no muere es el alma... mientras tenga algo que decir la vida será infinita y la muerte sólo una palabra en desuso. En el más amplio sentido de la palabra se sintió estúpido, buena hora era aquella para ponerse a filosofar, quiso entonces adoptar su pose de hombre frágil, hombre meloso, principesco que se atemoriza con la premonición de una tormenta, sin embargo sus instintos hicieron que su bisutería intelectual se fuera como un lejano portazo y viera la oportunidad de que su bajo vientre ser renovara o muriera, en sí renovarse o morir lo había leído en un título de otro libro. Imaginó sus vísceras todas ellas energetizadas a la espera de entrar en acción. Se había propuesto aumentar progresivamente dos empellones más, dos arremetidas a la hora de la hora. Era su proeza, había comenzado cuando logró sin inmutarse dar treintaiseis, ahora ya le tocaría llegar a las ochenta y cuatro. Toda experiencia es ninguna con tanta desazón en el cuerpo irreconocido, quiso levantarse por un trago, pero sus neuronas no obedecieron, recordó que su polaridad de ponerse serio y ser a la vez la hiedra a la hora de intimar requería sentirse embebecido, aquella hembra escupía fuego y ochambre. Su lengua era un nudo, su morada la habitaban todos los dioses desolados. por no querer que esa experiencia resultara más satisfactoria de lo debido se puso a recrear lo más grotesco de una entrega...sus pestañas embarradas de un jugo que no reconoció como suyo, un polvo de vértebras le cosquilleaba los pies, un revoltijo de flemas le golpeteaba, le apretaban las manos, un sopor en la epidermis que no atinaba a aflorar, una turba de hormigas iracundas le llenaban de semen el cabello, el balaba, y gozaba (fumando y riendo), como loas sus retoños se agolpaban en el tubo de su miembro dispuestos a hacer sus acrobacias. a estas alturas le pareció inoportuno levantarse a apagar la luz. Lo chispeante de su embeleso mucho tenía que ver con su mirada. Quien sabe de donde le venía este ímpetu, este asco delicioso, el ataque entre dos que se expandían y se contraían a su antojo, aquello sería una maravilla de enemistarse ambos. Se vio hacer el largo recorrido, comprando el ejemplar, envuelto en celofán, despegar el precio sentarse, arrepentirse por haberlo abierto en la pagina 367 en donde un personaje decía: año nuevo, cogida nueva. Se mortificó entonces de que le sucediera otra vez lo que tanto pretendía evitar, leer anticipadamente aunque sea un fragmento de una obra literaria. Apachurrado, avergonzado, abruptamente alzó la vista en busca de testigos de su devaneo, de ese letargo. Suspiró feliz de no compartir su contrariedad con alguien; pero también se arrepintió de que no fuera él, el otro, el personaje o el autor, pero no el lector. De un click cerró definitivamente la pantalla... Peces parecemos, pero perros presididiarios piden paz, pensó pepe pica pompa, panza pechuga pondremos.

Saturday, March 26, 2005

Despotismo palabrero

Despotismo palabrero
Mauricio Sáenz
Las palabras son el mejor instrumento de nuestro lenguaje, pueden animar, así como lacerar. Hay que cuidar las palabras, porque no hay camino hacia la libertad, que no pase por ellas, no hay otra vía para desatar la imaginación.

En nuestro tiempo se lee poco y se escribe mucho, escribe el escritor, el periodista, el publicista, el romántico muchacho y el merolico. Larga historia real da cuenta de los pasquines y libelos que en aras de la gloria o de la autocomplacencia, se escribe día a día o noche a noche o de tarde o de madrugada, según su referencia. Hay producción literaria o científica que enriquece nuestro espíritu, ese es el fin de la literatura, embellecer nuestra alma, de esa aunque mucha, no es plenamente difundida y asombra que se estigmatice de gris, densa e inservible.

Parece increíble que haya quienes sin un mínimo de disciplina y talento –lo primero no es necesario – apuestan por llamar la atención, autodefiniéndose como los héroes de la literatura de estilo transgresor, innovador o vanguardista. Pobres de los pobres, atrevidos libelistas y no por su atrevimiento, que al fin la osadía es un valor estimable, sino por su reducida visión y capacidad intelectual. Justifican su iniciativa, como lucidez literaria, demuestran su egolatría y el afán contradictorio de ser villanos de lo clásico, detractores del silencio y comodines del lenguaje abstracto.

Conviene recordar que lo racional no se opone al sentimiento, para ser libres hay que aprender a pensar, a hablar y a escribir, hay que decir si al entusiasmo espiritual y no a la retórica estereotipada y embrutecedora. Un texto breve, aunque marginal, puede influir en la política o filosofía del ciudadano en el presente o en el futuro, es por ello que no hay que desdeñar la responsabilidad del escribiente, sino alentar a que piense en hacer escritos funcionales y siempre útiles. Nada en el lenguaje se hace impunemente.

 El encanto de las letras, es que una vez hechas adquieren vida, mueven conciencias, motivan y dan vida. La vida que deja de vivirse para comenzar a leerse. Podemos distinguir dos clases de escritores, los oficialistas y los que se resisten: Los oficialistas, están enamorados de sus palabras, pertenecen a la cultura light, son los que hacen turismo en el mundo de las letras, escritorcillos que consienten la realidad y la limitan del dolor, la incertidumbre y la alegría. Este escritor facilón es acrítico, frívolo, partidista, no arriesga y solo aspira al glamour del éxito, son ellos los palabreros kistch y los mediativos.

Por el otro lado están los escribanos con ética que permanecen en un continuo aprendizaje, tienen un compromiso consigo mismo y son concientes del diálogo con el alma de sus prójimos. Aunque existan clubes o talleres literarios que aconsejen practicar tales o cuales recetas, “tener mente serena y corazón ardiente” es de las pocas con trascendencia. Pues un ejercicio literario moderado de lectura y escritura, dará a buen tiempo, sano resultado. El escribidor que lee poco y escribe mucho, puede a lo mucho ser un encomiable aficionado.Toda la vulgaridad escrita hace posible un nuevo estilo, quizás propositito sin propuesta, totalmente desenfadado, pero hasta para ser vulgar se requiere un fino sentimiento.

Libelistas de todo el mundo, mercenarios de la lingüística y amantes del quehacer literario, basta de lugares comunes, basta de la vanagloria fácil y de la autocomplacencia, no es un delito ser escribidor, pero si debería cuando se destruye la belleza del lenguaje o se proyectan ideas flácidas inoperantes o escatológicas.

Elogio del hedonismo.

Elogio del hedonismo.


El aliento es un ultimo halo sucesivo, la visualización del placer infinito. Desgarrase la vida, nada tan simple como eso.

Todos los verbos lubrican. Entresacar, revolucionar, transgredir, violar, romper, sorber, instrumentar, todos son verbos danzantes del hedonismo.

Ser hedonista no es una vocación, pero si un estilo de vida adquirido. Influye el carácter y la formación social y académica para ser un buen hedonista. Es común que no se acostumbre energetizar la materia. Por eso, bien mirado es una auténtica regresión al cavernario mundo de la valoración de los instintos.

Un hedonista, es un artista que regresa al primitivo mundo a rescatar la abstracción del goce, al desenfreno de excites y estremecimientos, esto acarrea conductas absurdas, que se traducen en un daño a si mismo, aunque éste no sea el principio del hedonismo, la contradicción natural de los instintos hace que termine confundiéndose placer ensimismado con autodestrucción.La creación, es un manjar que se chorrea silenciosamente; el hedonista lo sabe y necesita consumirlo vorazmente. El hedonista reniega de su responsabilidad y compromiso para con el tiempo, no es que sea ingenuo, se distrae y se enajena adrede, representa lo más funcional, existe y deja existir.

No puedo decir que los hedonistas seamos escasos, por el contrario ahora se exige discreción moderada. Hasta hace 50 años los hedonistas eran tipos libertinos y prejuiciosos que contaminaban a la sociedad, sin embargo han progresado la maneras de sortear las adversidades, han mejorado las técnicas de hedonear.

Hay una distancia entre el hedonista del siglo XIX al del siglo XXI, los primeros fueron protagonistas exploradores de sensaciones embriagantes, de un horror nuevo, de un peligro para la vida favorable, seres que pululaban en busca de fondos para procurarse la vidorria, piedras angulares del modelo ideal del hedonista. Y hoy son adolescentes precoces que curiosean el misterio del hedonismo ilustrado. La locura disfrazada, revestida y probablemente menos intensa, aunque parezca lo contrario. Los detractores del hedonismo pretenden desenmascararlo como una oscuridad macabra, detestable y antinatural, nada más alejado de la realidad.

 La crítica de la sociedad, siempre es subjetiva, y no se puede a la vez ser juez y parte, por lo tanto no hay argumento válido que descalifique el hedonismo. En la actualidad, se celebra conductas atroces, como la guerra, los fraudes o los crímenes, pero las cosas simples como el desatranque y el recreo de flujos, es indigno.¿Cómo regular las sensaciones, cómo atrapar lo insondable? Son interrogantes que están destinadas a permanecer en el vacío del entendimiento. Las leyes de la naturaleza son automáticas, y no hay manera de negar la fuerza imprecisa de nuestros reflejos apresurados. Abrir es abrirse, la vida no es teoría delicada, no es artificio insensible, hay que desgajarse y vaciarse pulcramente a la complacencia del espíritu y los músculos.