Tuesday, September 17, 2013

AYER


Iba en el auto con el pequeño Halyl, había ido a la imprenta en donde envíe el diseño de lo que serían mis nuevas tarjetas de presentación.

Hace días, desperdicié la oportunidad de entregar mis datos a tantos nuevos conocidos en una de las sombrillas de la cafetería atrás de la catedral de San Marcos en Tuxtla Gutiérrez.

Eso de las tarjetas de presentación, puede decirse que ya no se estila en estos tiempos.... pero pienso que sí.

En fin que al llegar, como era de suponerse no estaban listas, habían quedado de comunicarse, más al no recibir llamada alguna, decidí presentarme de nuevo a ver de que tamaño era la excusa.

Tranquilo me dice el encargado: "Ahorita estoy comiendo", más tarde me daré un baño. En una hora le marco para que venga a ver como van a quedar.

Sin derecho a replica, volví al auto con mi pequeño en brazos. De un tiempo para acá es el mejor copiloto que puedo desear.

Veo venir una jovencita de no menos de 20 años, andar en dirección contraria a la que yo  me encuentro.
Con una mano doblada sobre el abdomen lleva un abrigo, no sé si sea abrigo o una chalina, lo cierto es que l rostro es bello, de aparador, atrapa la atención su caminar, sus modos de falsamente cubrirse por delante, lo que está visto no es posible ocultar.

Es un boxer negro, o quiza sea una short de lickra, Blusa de escote, zapatillas altas, cabello arremangado en y mirada de "esta soy yo".

Nunca he visto con detenimiento un cuerpo de mujere en calle con la misma forma que lo mirán los demás, los otros, lo que incluso pueden pronunciar el: "¿Por cuánto me lo das?.

No por discreción, ni recelo, mucho menos por autocastigo. No sé, no le hallo el sabor, celebro si hay gente que si le encuentre dicha en desear perversamente poseer con la mirada.

Comentaba que ni siquiera puedo pronunciar un piropo, ni de los finos ni de los guarros.

¿Para qué?
Siento que mancillo la imagen de una fotografía con mis sucias manos.

¿A quién?
Claro es distinto se le dice a una conocida que a una desconocida?

¿De que tipo?
a) Respeuoso y galante
b) simpático y familiar
c) Asquerosa mente sexual.

Y como no soy mujer,  y conozco pocas. Algunas me dicen que si les molesta.
Por eso yo, mejor no hago eso,

Es más nunca coqueteo.

Pienso que dejo que se interesen en mi, por mis actos, jajajajajajaaja, que son bien simples.

Equis para la conquista, ni de la meditada, ni de la fugaz.

Ash que ñoño.

Me reprendo diciéndome anormal, por eso nadie te quiere, tonto, yo que tú.
¿Porque no lo hago?.... no lo sé, simplemente no lo hago.

No puedo dejar de ser yo, un tipo mediocre, que no conoce ese placer de acariciar, poseer, ensalivar el cuerpo de la mujer con la mirada, ni con palabras.

Total que pensé, bueno y que tal si si puedo.
A ver, por donde empiezo:

1.- Sus ojos, si sus ojos son nobles, más a mi favor, porque tampoco se trata de ver unos ojos de víbora biliosa por más voluptuosa que esté, pierde su encanto.

2.- El cabello, o no?... si el cabello transmite tantas cosas, por ejemplo como ondea la bandera al viento, me acabo de bañar, etc

3.- Su cintura y estómago. Claro, su cintura revela la edad, su estómago sus hábitos.

4.- Las piernas, naturalmente.

5.- Los senos, por supuesto, si son el deleite de los recién nacidos. De grandes algunos hombres tenemos fijación por ellos.

6.- Los pies, naturalmente. Los pies para los japoneses es un fetiche sexual, hay toda un cultura sobre el erotismo en los pies. Yo vería si están cortadas las uñas, si hay higiene en esos detalles.

7.- Dentadura, claro y más que la dentadura el aliento. o no?

ok. ya está, Voy a sentir que se siente. Veré sin recato. Total me han dicho que para eso es.


Me ve, y su sonrisa no es dirigida a mi, es más como una reacción para la calle misma.

Está en plena forma, su andar es algo torpe, avanza, por detrás veo las nalgas, las carnes ajustadas. He escuchado que hay unos boxer llamados cacheteros, ahora sé porqué.

Inhalo, como si inhalase algo narcótico.

Ya está.

Mi pequeño me queda viendo desde dentro del carro, sin percatarse del tiempo que fue breve pero que practiqué ese arte que no conozco, mirar lascivamente.

Me digo, si le hablo que le diría

¿A donde vas, te llevo?; ¿Señorita que hora tiene?, Disculpe Usted ¿Coje?, lo haría conmigo,

o algo más gastado.

De que juguetería te escapaste muñeca.

No sé que más,

Ahí en ese lugar con mi personalidad, con mis limitaciones.

a dónde, una cita, pero si no es eso lo que yo creo que sigue.
o sí

¿Qué sigue?
seguirla

verla entrar al bar donde trabaja
sentarse a una mesa y llamarla
decirle tomate una conmigo.
Emborracharte para luego decirle ya valientemente  ¿Cuánto mamacita?

¿Asi será?


Nuevamente suspiro.

Quien sabe, Dios no me concedió el placer de los mirones ni palabreadores.


....... ahhhhhhhhh pero más tarde
cuando fuí por mis tarjetas, me dice el encargado de la imprenta
Lic. Que bien que le gusta mirar a las damas, - no?
se la comía con la mirada.



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