Friday, May 31, 2013

L@s ladies y gentleman


Andrea Benítez, hija del titular de la Profeco.
Foto: Tomada de Twitter.


La clase es el vehículo que rescata al grupo selecto del marasmo del Tercer Mundo, y lo deposita en las esperanzas de Houston o Park Avenue

Carlos Monsiváis.



Tú, encogido asalariado que viajas sudoroso en el transporte público, nos provocas vomitivo desprecio. ¡Ignorante!, cargando tu portafolio barato y vestido con trajes Aldo Conti, qué minúsculo te ves desde nuestro Porsche.

Eres jodido porque quieres. Adoleces de belleza, educación, gracia y, sobre todo, clase. Por eso, indio, te has ganado la miseria. Eres la razón del retraso del país. ¡Qué diferencia sería si todos los mexicanos fuesen bonitos, güeritos, con ropa linda! Pero no, has de ser tú, naco despreciable que se conforma con el hediondo Xochimilco, el rostro que damos al mundo.


¡Pinche puto de mierda, chinga tu madre pinche asalariado, por putos como ustedes a este país le está cargando la verga y súbelo con López Dóriga y con Loret de Mola!: Azalia Ojeda, exprotagonista del reality Big Brother, dirigiéndose a un policía del Distrito Federal.


Basta con leer el artículo clasificado de El Universal para descubrir que existen miles de empleos para ti, zarrapastroso. Sí, nosotros hace mucho que no trabajamos, pero lo ganamos con méritos. No fue fácil humillarnos hasta el ridículo para ascender en nuestra carrera política. Aunque no lo pienses, al principio duele mancharse las manos de sangre. ¿Crees que es sencillo llegar a ser dueño de un monopolio? ¡No!, hay que tener los pantalones bien puestos. Todos te piden dinero, el gobierno municipal, el estatal, el federal, el proveedor, el contratista. Hay que lidiar con miles de mugrosos, como tú, que siempre andan quejándose y pidiendo aumento de sueldo. ¡Carajo, si supieran lo que cuesta!


No sabes con quién te metes, pinche gato: empresario Miguel Sacal, dueño de Indie Jeans, mientras golpea a un recepcionista, enojado porque en su edificio no había un gato hidráulico.


Dejemos las cosas en claro, tú no eres nadie. Si nos pasamos el alto, tenemos el derecho, el secretario de Vialidad es nuestro compadre. Si manejamos borrachos, ni nos toques, perderás tu trabajo de asalariado. Hay de ti si investigas nuestras relaciones con el crimen organizado: te mandamos matar.

Mis cuates y nosotros gobernamos, tú y tu voto son pura simulación, achichincle de mierda. Nosotros decidimos qué verás en la televisión, qué escucharás y con qué te divertirás. Ponemos el precio del huevo y del café. Llamamos a una trasnacional para que haga papilla tu negocio mugriento. Fabricamos los pantalones que traes puestos, escribimos las leyes, mandamos cerrar restaurantes, decidimos quién vive y quién no.

Tu vida, esa cadena de tragedias que llamas vida, es una porquería que nos llena de ternura. No puedes nombrar casa a ese departamento de cuatro por cuatro donde convives con tus hijos y tu pareja. ¡Jamás vas a un buen restaurante, por Dios! ¿Alguna vez has salido del país?


Soy representante en la tribuna más alta del país; soy la persona que consigue los recursos para que estemos bien acá: senadora perredista Luz María Beristáin, regañando a una empleada tras perder, por retraso, un vuelo  de Viva Aerobús.



La vida es bonita, para disfrutarla, viajar, comprar en Casa Bijan y ver el ocaso en Kaihalulu Hill Beach. Claro, también hay que crecer y mejorar como persona: si eres prietito, puedes blanquearte con cirugía; si te faltan pechos, ¡uff, el doctor Díaz Infante te coloca unos preciosos!, si tienes kilitos de más, ve a Sport City, ¡Por Dios!

No nos vamos a extender más: queremos un México libre de ti, de gorditas, del América, del lago de Chapultepec, de los globos del parque, de Milano, Elektras y Big Cola. Un México de primer mundo, sin Infonavits, con muchas Park Avenues y mujeres bronceadas.

Por todo lo anterior,  ¡Chinga tu madre, pinche asalariado!

Atte:

L@s ladies y gentleman del país.

www.juanpabloproal.com

Sunday, May 26, 2013

HTTP:// SOLIDARIO



Artistas como Roberto Carlos, han elogiado la amistad como un símbolo del disfrute de la luz que oxigena la vista y nos hace entender el  sentido de la vida. Polvo emocionado que se dispersa.
Dice: "...Quiero llevar este canto amigo a quién lo pudiera necesitar, Yo quiero tener un millón de amigos y así más fuerte poder cantar. - Yo quiero tener un millón de amigos..."

Uno de mis cantautores preferidos: Joan Sebastian también lo retrata. 

"Quiero compartir con alguien la calma de esa vereda, que me lleva y me regresa y ahí esperando se queda; A que mi huella sea doble a que dos vidas sean una y que en un beso se calme  de mi alma mi sed, mi hambruna. Quiero compartir con alguien con alguien". 
Compartimos el mismo espacio, el tiempo, compartimos tantas cosas, somos beneficiarios de la magia de la naturaleza, y sin embargo nos cuesta tanto reconocer que dependemos uno de otro. Nos aislamos, pretendemos que ninguna luz nos robe brillo. 

La suma de esfuerzos redunda en el éxito global. La red de sinergias construye un mundo mejor. . . vinimos para ser feliz permanentemente, pero nuestras envidias nos distraen. 


Si se nos abrieran los ojos y entendiéramos que es más fácil ser feliz apoyándonos mutuamente. No hay razón para obstaculizar nuestro desarrollo, pues si te hace bien a ti, no tiene porque hacerme daño a mi. Pero hay demasiada malicia.

Entendemos demasiado tarde. Malhayamos el tiempo en que por berrinche, capricho y temor no quisimos ser amigo de alguien talentoso. 

Recién me entero, aunque mi sentido común  me lo alertaba "Las redes sociales pueden provocar envidia desenfrenada". Según un estudio que puedes leer aquí: http://demasiadofuror.blogspot.mx/2013/05/no-me-la-sabia.html

Muchos usuarios comparan sus vidas y les da rencor que otros sean tan felices como presumen, los likes, y comentarios positivos que obtienen de otros, provoca tristeza y soledad en forma patológica. 

No sé que decir. 

Necesitamos renovar nuestro esquema de valores, aprender de nuevo muchos hábitos, pensar en forma distinta. 

No  hay a que temer, vive y deja vivir, y haz el bien sin esperar que también te pase. 

Ser útil a los demás es nuestra misión. 

Es hoy la oportunidad de trascender en la historia como la generación que vive sin complejos, aprovechando los beneficios de la tecnología; comunicándonos para vivir mejor. 

Monday, May 20, 2013

NO ME LA SABÍA...



Facebook puede provocar "envidia desenfrenada"

Dos estudios realizados en Alemania muestran los efectos negativos que puede provocar esta plataforma como medio de comparación social

Viernes, 25 de enero del 2013 - 19:20h.ImprimirEnviar esta noticiaAumentar/ Reducir texto
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PILAR ENÉRIZ / Barcelona
Un informe elaborado por universidades alemanas asegura que Facebook puede provocar envidia desenfrenada como consecuencia de la comparación social que, consciente o inconscientemente, realizan sus usuarios, más del 1000 millones en todo el mundo.
zoomUna usuaria se conecta a Facebook.
Una usuaria se conecta a Facebook. AP / PAUL SAKUMA
zoomEl creador de Facebook, Mark Zuckerberg.
El creador de Facebook, Mark Zuckerberg. Paul Sakuma | AP
Tener información de primera mano y fácilmente accesible de los éxitos de los amigos o conocidos en Facebook causa en determinados sujetos y de una manera más generalizada de lo que inicialmente puede pensarse una situación de envidia patológica así como sentimientos de tristeza y soledad
Una de cada tres personas se sintió mal e insatisfecha con su vida tras haber visitado páginas de otras personas en la red, según la investigadora Hanna Krasnova del Instituto de Sistemas de Información de la Universidad Humboldt de Berlín.
El equipo de expertos de la Universidad de Humboldt y de la Universidad Técnica de Darmstadt afirma que las fotos de vacaciones son la principal causa de envidia, la segunda hace referencia a los numerosos "me gusta" o comentarios positivos que obtienen algunos usuarios de la red como consecuencia de sus viajes, logros profesionales o sentimentales.
Las situaciones de envidia detectadas hace que algunos participantes no sean sinceros al exponer aspectos de su vida en la red. Los hombres son los que más se autopromocionan. El estudio ha contado con 600 voluntarios.

CAUSA DE ESTRÉS

Por otro lado, una reciente investigación de la Universidad de Edimburgo asegura que tener muchos amigos en Facebook causa estrés y que hay una relación negativa entre la cantidad de contactos y la calma mental, ya que cuanto más amigos se tienen más posibilidades hay de que se ofenda a alguien. Este riesgo es más enervante cuando jefes y parientes figuran como amigos.
"Facebook solía ser como una gran fiesta para todos, un espacio virtual en el que es posible desde bailar hasta beber y seducir. Pero cuando también están mamá, papá y el jefe, la fiesta se transforma en un evento pleno de ansiedades" señala Ben Marder responsable del estudio.

Friday, May 10, 2013

Una Vida Mejor Trailer Subtitulado Español

Este diez de mayo me tocó hacer doble turno en la cabina de radio. Ocho horas que serían pesadas porque no estaría al aire. Pero tomé previsiones, no de comida. Compré una película "Una vida Mejor" Con Demián Bichir como actor estelar.

La historia gira en torno a un trabajador padre soltero, con un hijo de 14 años, que está cursando su educación secundaria y, viven en una área infestada de pandillas. 

El idioma en que se filmó es en completo inglés, y con muy contadas intervenciones en español a manera de accidente. 

Carlos Galindo (Demián Bichir) es un ilegal que radica en los Ángeles junto con su hijo Luis Galindo (José Julián) podando césped y cortando ramas,  su amigo y empleador, el famoso "Cochiloco" Joaquín Cosio, le pide que le compré su camioneta, pues él  se va a México a gastar lo que ha ganado en varios años de trabajo en ese país. Pero Carlos  no desea comprar la troca, y de la nada lo convence, motivado en darle una vida mejor a su hijo, sacarlo de ese barrio y llevarlo a una escuela distinta. 

Para ello, tiene que pedir prestado 12 mil  pesos con su hermana Tinita, qué lo otorga sin el conocimiento de su esposo, mencionando que es el ahorro que tienen para cualquier imprevisto en la familia y para el futuro de sus hijos. Carlos promete pagarlo si le van bien las cosas en un año. 

Luis Galindo, es un joven e 14 años que convive con chicos de su edad y que su única aspiración es pertenecer a una de las pandillas para tener un estilo de vida cómodo aunque arriesgado. 

Las cosas toman un giro de 180 grados. Carlos mientras se sube a lo más alto de una elevada palmera, un nuevo compañero que conoce, le roba la camioneta. La historia es un verdadero drama, pues ha quedado claro que Carlos está en la miseria. Al llegar de noche a casa, su hijo se entera de la circunstancia y se duele de su padre. 

Al día siguiente ambos salen en búsqueda del ladrón. Mientras llegan al lugar tienen una conversación, en que el chico le pregunta a su padre "¿porqué me tuviste?... y añade: - "Los pobres no deberían tener hijos. 

Un adolescente cuestionando la falta de holgura económica, la difícil situación de ser hijo de un ilegal y no comprender sus raíces culturales, ni sus valores de respeto, serenidad y honestidad. 

Carlos no sabe bien a bien como responder, pero le contesta que que no él solo hizo lo que todo mundo hace, porque no conocía un modo distinto de vivir, y que tenerlo a él, es el motivo de luchar día a día para poder ofrecerle lo que él no tuvo. 

Posteriormente encuentran al ladrón, Luis lo golpea, pero Carlos intercede diciendo que la violencia no es el modo en que se arreglan las cosas. Ahí hay un distanciamiento entre ellos, pues el hijo al ver que su padre moderado, se rebela y  lo abandona. 

Esa noche, Luis duerme con un amiga, a la mañana siguiente, lo instan a unirse a una pandilla, su padre llega por él, y Luis no desea seguirlo... pero un instante recapacita y se une. 

Cuando recuperan la camioneta luego de robarla de un almacén donde la tenían para desmenuzarla. La polícia los detiene y encarcela al señor, su castigo es la deportación. Luis está indeciso si continúa conviviendo con los pandilleros o se va a casa de su tía. 

Lo visita en la cárcel y se hacen la promesa de volver a estar juntos. Carlos le pide a Luis que no se vaya echar a perder. 

La película termina cuando Carlos, vuelve a iniciar la travesía por el desierto para volver con Luis. 

Como siempre Demián Bichir demuestra que  es un actor merecedor de no uno si no varios OSCARES, pero como es un película que es una apología del migrante y horas antes de la ceremonia habló a favor de un candidato de izquierda. No ganó. 

La  película me impresionó.  porque tengo un pequeño que aún no cumple dos años, y es un niño que me celebra todo, está constantemente reclamando mis brazos, imitando mi modo de andar y hacer las cosas, sus travesuras son siempre destinadas a arrancarme miles de sonrisas. 

Pero Qué va a pasar el día en que me diga: - ¿Porqué me tuviste?

Como encontrar la forma precisa en transmitir que uno tiene hijos por el deseo de vivir de nuevo a través de ellos en una mejor versión. Y que la única intención si es que un día se les corrige es que se conviertan en seres luminosos. ¿Cómo sin perder la paciencia o la moral?. Se les dice, han sido, son y serán el motivo que a nosotros nos sirvió para vivir. 

"Disfruta todo: el mundo es bello". 

Monday, May 06, 2013

Un hilito de sangre


Un hilito de Sangre

Eusebio Ruvalcaba


1) El peor enemigo de un borracho es el teléfono, en cualquiera de sus modalidades: celular, inalámbrico, de fax o de esos viejitos de pared que ahora lucen su antigüedad en algún museo.


2) Lo peor es que las llamadas se suceden escalofriantes para quien contesta, gozosas para el que llama. No es difícil imaginarse a aquel ebrio: entra a su casa, no es muy tarde pero todo el mundo está dormido, él viene jarra, ha estado bebiendo desde la comida, se le antoja la caminera, ya en la “tranquilidad” doméstica, así que se sirve un tequila. Derrama parte del trago y por un pelito se le cae cuando se lo lleva a la boca, pero simplemente contempla las gotas y despliega una sonrisa de oreja a oreja, se sabe maestro en el arte de beber y por nada del mundo desperdiciaría una dosis de alcohol. Así sea la mínima. Trastabilla, mientras aquel trago se desliza por su garganta hasta buscar acomodo en su corazón enamorado. Frágil y enamorado. Claro, es un buen momento para echar una llamada a aquella mujer.

3) Empieza con la Güera. Saca la agenda y busca su número. Hace siglos que no la ve, pero alguna vez hicieron ciertas travesuras en un hotel de paso y también en el auto mientras él iba manejando. Se juraron amor eterno. Por fin localiza su fon, vaya, ni siquiera es de México, es de Chiapas, de San Cristóbal. Se tardan en contestar y eso que no es muy noche pero la gente allá no es muy desvelada. Finalmente alguien descuelga. El ebrio reconoce la voz, aquella que le hacía perder el habla. Principia muy decente, le pregunta por su salud, por su familia - ¿cuántos hijos tienes ya, dos , tres? -, ella lo escucha imbuida de paciencia y gentilmente le pregunta por su trabajo, por su carrera; de pronto él no puede más, una explosión interna sale de su boca en forma de palabras incontenibles – siempre te adoré, tú lo sabes, nunca te podré dejar de querer-, que provocan que ella le diga estás borracho y cuelgue.

4) Busca entonces el teléfono de Patricia. Fueron compañeros en el trabajo, bueno, compañeros a los ojos de todos, pero él la esperaba en un bar del Sanborns más cercano y de ahí se iban al hotel. Todo iba muy bien hasta que entró un nuevo jefe. Se gustaron, ella le gustó a él y él a ella y eso fue suficiente. La siguiente vez que se vieron ella lo mandó al diablo. Le decía palabras cariñosas – tú eres el único hombre que me ha marcado, jamás lo olvides- mientras se desvestía para él por última vez. Él ardía en deseos de estrangularla, ¿cómo podía ser tan cruel?, pero sólo la miraba, quería que aquel cuerpo, que estaba a punto se ser suyo, se le quedara grabado como hierro candente. Quería gozar cada poro, cada centímetro de aquella piel, y, de ser posible, atravesarla hasta dejarla partida en dos. Marcó pues el número y esperó pacientemente. El teléfono timbró una, dos, cinco veces. Hasta que contestaron. Era el hombre. Reconoció de inmediato la voz de su antiguo Jefe. ¿Quién?, escuchó del otro lado de la línea. Se quedó callado. Pero sentía en carne propia aquella respiración, casi le llegaba el rufo del aliento. ¿olería su boca como la de él mismo, a esa combinación de alcantarilla alcohólica? Hola, respondió, ¿te acuerdas de mi?. Nomás quería saber si seguías siendo el hijo de puta que siempre has sido. Y cuelga. ¿Y si tiene identificador se llamadas?. Al carajo, demasiado tarde.

5) Se sirve otro trago.

6) ¿Quién? ¿Y ahora quién?. Irene. Ella. Esa dulzura de mujer. Esa tolerancia infinita en dos piernas súper apetecibles. Con toda seguridad está con su hijo. En este momento no hay de otra. Ella servía como mamá. Su principal misión en la vida era ser mamá. Anduvieron juntos – se conocieron del modo más curioso: él la miró por el espejo retrovisor y se le antojó aquel culito-, se gustaron (para variar), se juraron amor eterno... y a él le gusto otra mujer. Nada nuevo. Entonces se fueron a Tepoztlan. Pasaron la noche en un hotel bonito, nada caro, tan acogedor que en la imaginación de él era el mejor escenario para una ruptura definitiva. A la mañana siguiente, todavía en la cama, con la cabeza de ella recargada en el pecho de él, le dio la noticia. Ella le hizo el drama. Lloró. Se humilló. Y dijo aquellas palabras – si te vas, voy a atener un hijo del primero que se cruce en mi camino- que al cabo de nueve meses se tornaron realidad. Siete años habían pasado desde entonces y en el inter, se habían visto uno docena de veces. Como si nada. La esperaba a la salida del trabajo, le invitaba unos tragos y se iban a la cama. Madre soltera, telefoneaba a cas dpara engcargar a su hija. Entonces, ya en el hotel, él siempre se quejaba de su destino. Nada le salía bien, y, sin que aparentemente algo hubiese cambiado, ella lo acariciaba con palabras de aliento. Así que marcó el número y esperó. Contestó la madre – mi hija ya no vive aquí, se encontró un hombre decente y se fue con él. No se moleste en volverla a llamar.

7) ¿Y Diana? El amor de su vida. Aun en la inconsciencia del alcohol la recuerda. De pura casualidad tiene su teléfono. Lo busca desesperadamente hasta localizarlo y está a punto de marcar cuando oye la puerta de la recámara. Es su mujer. ¿Con quién hablas a esta hora?. Mira cómo estás de borracho y te pones a hablar por teléfono. Ya mejor vete a dormir.

8) Tal vez tenga razón. Más bien agradece que no lo descubrió. Ya en la otra borrachera le marcará a Diana, si es que se acuerda de ella.

Friday, May 03, 2013

Maldito Diego Verdaguer

Cuando fui niño, escuché varias canciones de Diego Verdaguer, "La ladrona" era el tema de ensueño, todavía lo es. 

Mi madre lo tenía, creo que fue un regalo de alguien especial. Ella lo programaba a cada instante en la vieja grabadora, que a mi me parecía indigna de un cassette en tan buen estado. 

Algunas de sus canciones, olvido varias. 

- Ven que se va la vida
- Si el amor es lo que dicen.. 
- Volveré
- El pasadiscos
- Jane
- Coco loco
- Corazón de papel

El misterio del amor estaba tan, pero de veras tan retirado de mís primeros diez años. Sin embargo un sentimiento dulce, meloso, tierno asomaba por una comisura de mi corazón. 

Al menos en México, Diego Verdaguer se dejó de escuchar si acaso veinte años, y cuando todo mundo creía que era un cantante olvidado. Como el ave fenix, resurge de sus cenizas. 

Mi madre aún lo disfruta, pienso, aunque ya no lo escuche. A mí me gusta oirlo ahora, con sus nuevas producciones en el que literalmente reconquista y conquista a la actual generación. 

Los temas de hoy (2013), son: - también olvido otras nuevas. 

- Voy a conquistarte
- Quien de los dos
- Mentiras bonitas
- El aire de mi amor
- Todos mentimos

Hoy que fuí a un restaurant, a hablar de negocios.  La música de fondo era Diego, pero con esas canciones viejitas. El clima había descendido hasta quizá unos 16 grados. Tuve eso que le llaman frío de ausencia. El dolor de amar equivocadamente. 

En silencio. Me doblé. 

La inspiración del cantante, eran dardos certeros, bella agonía del alma. 

El destino mansamente me colocaba en el lugar que en el ayer primero, no creí existiese. 

Voló el espíritu, el  aliento se contuvo, la pausa aletargada de un amor extraviado. 

Maldito Diego Verdaguer. 

Dieguito. 

Tenías que ser tan chingón. 

Y, para rematar el negocio fue cerrado exitosamente.